Es todo a pulmón
En el club Ferro de Federal decidieron apostar a la bocha y el stick. Tienen muchas dificultades, pero quieren seguir creciendo.  

Sábado 24 de Mayo de 2014

Evangelina Ramallo/ Ovación

eramallo@unoentrerios.com.ar

 

Son un ejemplo más de que la pasión no tiene explicación. Para jugar un partido deben recorrer como mínimo unos 200 kilómetros. Tienen dificultades para conseguir los materiales necesarios para la práctica del deporte y no cuentan con la infraestructura reglamentaria. Pero tienen otras tantas cosas: muchas ganas, sacrificio y amor por lo que hacen.

El hockey sobre patines en nuestro país tiene su epicentro en la región de Cuyo. Buenos Aires es otro de los centros importantes y ahí nomás aparece Entre Ríos. Pero el deporte de la bocha y el stick se ha centralizado durante años en la capital provincial. Por eso el desarrollo en el interior es una gran cuenta pendiente. En ese contexto aparecen casos “extraños” como el del Club Ferrocarril del Estado de Federal donde desde hace dos años y medio un grupo de gente encabezado por Andrés Almada decidió comenzar a escribir una linda historia.

“Soy de Paraná y jugué durante cuatro años en Unión Árabe. Lo hacía como hobbie. Pero desde ese momento no me separé mas del hockey”, relató Almada.

 

—Te fuiste a vivir a Federal, ¿y qué pasó?

—Un muchacho del club Ferro se enteró de que jugaba al hockey y me llamaron para ver si quería poner una Escuelita de hockey. Eso fue hace dos años y medio ya.

 

—¿Se conocía algo del deporte?

—Acá nadie sabía nada. Era algo desconocido totalmente. Cuando acepté sabía que iba a ser cuesta arriba, pero arranqué.

 

—¿Cómo fue ese comienzo?

—En las primeras prácticas recuerdo que hacía mucho frío como ahora y tenía un solo nene. Pero después se sumaron varias chicas de patín artístico. Ahora tengo Mamis, Papis y chicos de Escuelita. Tengo 30.

 

—¿Y los materiales?

—Teníamos un par de patines, dos o tres conos y unos palos que yo tenía. Daniel Romero de Paraná me mandó unos palos de la Escuelita de Neuquén y unas bochas. Con eso arrancamos bien, pero ahora seguimos juntando patines y si tengo plata compro palos y bochas para la Escuelita especialmente.

 

—¿Algún otro club sumó este deporte?

—Somos el único.

 

—¿Cómo hacen para jugar?

—Tenemos que viajar a Gualeguaychú y a Paraná.

 

—A pesar de la falta de competencia, ¿hay entusiasmo?

—La verdad que el grupo que tengo está re-entusiasmado. Además ahora nos llegó la invitación para integrar la Federación Entrerriana como club invitado y participar del campeonato de los chiquitos. También nos invitaron a participar de la Liga de Gualeguaychú. En ese caso ellos también podrían venir a jugar a Federal. El tema es que no tenemos cancha y armarla se complica.

 

—Hace poco organizaron ustedes un encuentro, ¿cómo se las ingeniaron?

—Formamos una cancha con unas vallas de la Municipalidad, madera que nos prestó una carpintería, mayas de un corralón, mediasombra y lona. Soldamos, atamos y armamos todo nosotros. Nos llevó cuatro días eso. Después lo tuvimos que desarmar y devolver todo.

 

—¿En qué consistió el encuentro?

—Fue el fin de semana largo del 1º de Mayo. Estuvo el club San Nicolás, Argentinos Juniors de Buenos Aires, Sarmiento de Gualeguaychú, Arsenal de Viale y Neuquén que trajo el equipo de Primera para promocionar.

 

—¿Qué es lo que más se necesita para seguir?

—En principio estaría bueno que se tenga en cuenta que acá en Federal estamos nosotros. Se nos complica viajar para conseguir materiales y para enterarnos de las cosas que hacen. Nos gustaría que nos tengan más en cuenta.

 

—¿Qué es lo que te motivó a encarar y continuar con este proyecto?

—Creo que la mayoría de los que tuvimos un paso, aunque sea por poco tiempo, en el hockey nos queda algo adentro que nos impulsa. Aunque a veces se nos complique la vida, buscamos la forma de enseñarle a alguien esto que tanto nos gusta. A mí acá me cuesta el triple, pero las ganas que le ponemos todos los días a las practicas es lo que me llena de entusiasmo para seguir.