Cuarentena: una Hiena enjaulada que espera el regreso
La paranaense Giuliana Cosnard, que en noviembre tuvo su última presentación internacional, está cumpliendo con la cuarentena por la pandemia viral.

Viernes 24 de Abril de 2020

El 23 de noviembre de 2019, en Camboriú, Brasill, la paranaense Giuliana Cosnard se coronaba como la mejor en el WGP, un súper 4 de kick boxing reglas K1. En tanto que en este mes debía revalidar el cinturón ante la campeona, pero esta pelea se suspendió debido al avance de la pandemia viral llamada coronavirus.

La Hiena está en cuarentena, pero no dejó de moverse para seguir en ritmo, en el mejor que se pueda. “La paso temporalmente con mi hija Ayra, que tiene 6 años, y si no estoy con mi perro hermoso llamado Kimbo un pitbull de 5 años. Y con mi pareja hablo por videollamada y así la vamos llevando a la cuarentena, como se puede y como se debe”, confesó la campeona y no dudó en señalar que lo que más extraña es subirse al cuadrilátero o a la jaula a combatir.

La Hiena de cuarentena en su casa por la pandemia

“Lo que más extraño es golpear, el contacto físico de una pelea ya sea como sparring, con mis compañeras o con mi novio. También que el profe me tenga a pleno. Extraño entrenar, salir y visitar a la gente que más quiero para darles un abrazo”. Si no hay peleas, no hay dinero, así de corto. Encima Giuliana tiene a su novio lejos y eso no la pone feliz.

“La verdad que estoy un poco preocupada e impaciente porque a lo que me dedico es muy inestable en mi país. Mi carrera está ascendente y con proyección de cosas buenas. Eso es bueno para mi carrera, pero no tengo un trabajo estable. En este caso me juega en contra. Por suerte tengo el apoyo de la familia de mi novio que está en México hace nueve meses. Por eso estoy nerviosa ya que el virus no me deja viajar a verlo. Hace un año que no lo veo y estoy esperando viajar para seguir con mi carrera también. Tengo la fortuna de tener un techo y comida y los que tengo al lado me cuidan y están presentes”.

Respecto del entrenamiento en casa, Cosnard comentó: “Sinceramente estoy aprovechando el tiempo libre para comer, descansar y entrenar para no perder ritmo. Estamos tratando de mezclar rutinas junto con mi pareja. Por la mañana físico y por la tarde técnico, voy variando. La verdad que en este sentido aprendimos bien porque tenemos buenos maestros y gracias a ellos aprendimos a desempeñar de buen manera nuestro trabajo aún estando solos”, confesó la luchadora entrerriana. Una vez que pase todo esto de la pandemia Perú, donde ya estuvo entrenando, o México son los horizontes para que La Hiena se siga capacitando aún más si es que se quiere meter en el mejor de los niveles. Cosnard y su entrenador Alan Preisz carecen de apoyo en Argentina y es por eso que necesitan emigrar.