Jueves 07 de Enero de 2021
El Centro Comercial de Paraná considera que los controles a la circulación también deben ser diurnos y que no solo se limite al comercio sino también abarcar a otras actividades. "Hay que ejercer mayores controles durante la jornada diurna. Por irresponsables pagamos quienes hicimos un gran sacrificio y aplicamos los protocolos correspondientes. Ahora están poniendo énfasis en lo que sucede por la noche y mientras tanto se llevan a cabo fiestas en lugares abiertos y sin controles. No queremos volver a un cierre, para eso el Estado debe ser severo con las multas y los controles", así se pronunció Marcelo Quiroga, presidente del Centro Comercial Paraná sobre el toque de queda sanitario o restricciones nocturnas propuestas por Nación ante la escalada de casos de coronavirus.
En diálogo con La Radio de UNO por 97.1 La Red Paraná habló de la situación actual del comercio, delimitó el nivel de ventas de acuerdo a cada rubro y aseguró que el riesgo económico es muy grande ante un eventual cierre.
"El alivio generado por las ventas de las fiestas de Fin de Año no superó las expectativas. En diciembre de 2020, respecto de 2019 hubo una caída del 8%, a nivel interanual 21,4% y esto marca lo nefasto del 2020 para ciertos rubros. La menor caída fue en el rubro de alimentos porque la gente pudo acceder a tiendas almacenes, supermercados y despensas pero otros como bijouterie, neumáticos, mueblería, decoración, calzado y marroquinería tuvieron meses muy malos", indicó el entrevistado y aclaró: "Incluso un rubro como librería y juguetería para las fiestas tuvo una caída en el nivel de ventas".
Quiroga detalló: "No sólo tiene que ver con la caída del consumo, también con el crecimiento del comercio informal como manteros, saladitas y ventas on line que no están controlados por el Estado. Venden más barato porque no tienen carga impositiva ni laboral. Llevamos 10 meses de cuarentena, desde el 19 de marzo de 2020 y se han dado muchos cierres de locales. En el rubro turístico nos encontramos con ansias normales de comerciantes del rubro turístico de prestar servicio y la verdad será un impacto grande que el horario de cierre sea a las 23 horas, es nocivo porque el turista y la gente en general sale muy tarde a cenar, pasear o de compras por las altas temperaturas del día", señaló el empresario.
"El Ejecutivo Nacional marca tendencia en las restricciones en horarios nocturnos, pero no se controla lo que pasa en jornadas a pleno sol, con los jóvenes y no tan jóvenes. Hay que ejercer mayores controles durante la jornada diurna, porque por irresponsables pagamos todos", concluyó.