Sábado 15 de Octubre de 2022
Tocar tres veces la campana es el mejor sonido para expresar la alegría y felicidad de un paciente al superar un cáncer. Emociona, más si se trata de un niño y así fue como el viernes se vivieron momentos de gran alegría en la estación del ferrocarril de Paraná, cuando Candela Lichtenwald, de 11 años, hizo sonar tres veces la campana, con un enorme mensaje de vida, salud y fe. Estuvo acompañada de sus papás y hermanos, de familiares, amigos y también de alumnas y docentes de Patín Artístico del Atlético Echagüe Club, del grupo del cual ella es parte.
Candela hizo sonar la campana y mientras el tren con pasajeros partía con destino al Parque Enrique Berduc, la estación estalló en aplausos y vitores. No es para menos. Fue largo el camino. Le detectaron la enfermedad cuando tenía tan sólo 3 años y allí comenzó el tratamiento oncológico.
Así lo recuerda su mamá; Rosana Beltramino: “Fue un camino muy difícil, de mucho sufrimiento. El tratamiento de nuestra pequeña fue muy agresivo e invasivo, pero gracias a Dios ahora está bien y podemos vivir estos momentos de felicidad"
Por su parte Candela, quien actualmente cursa sus estudios en la escuela Santa Teresita de Paraná indicó que “cuando me diagnosticaron cáncer comencé a faltar a la escuela, en ese momento iba al jardín y fue difícil ir poco”. Hoy todo es felicidad y enseñanza de vida.
El emocionante gesto de tocar la campana
Tocar la campana es la acción que simboliza finalizar el proceso de una enfermedad. Las llaman también campanas de la salud y con razón, cuando un paciente las toca significa que se ha curado.
La idea nació en 1996 en el centro MD Anderson de Houston. Cuando el almirante Irve Le Moyne superó el cáncer que padecía (en cabeza y cuello) regaló una gran campana de bronce al centro para que todos los que se curaran como él pudieran expresar su alegría. Desde entonces esta práctica se ha extendido y pacientes de todo el mundo, cuando acaban su tratamiento, la hacen sonar.
El tratamiento del cáncer infantil es muy agresivo, más que cualquier otro de oncología médica. Los enfermos necesitan transfusiones, quimioterapia, radioterapia, cirugía, tienen episodios febriles, entonces la esperanza, el positivismo, ver las cosas de manera favorable con objetivos a corto plazo ayuda a sobrevivir y seguir adelante.