Con el objetivo de poner freno a los robos, allegados y religiosos de la parroquia Nuestra Señora de Aranzazú decidieron la colocación de cámaras de seguridad en el interior del templo ubicado en el ingreso a la ciudad de Victoria.
Cámaras de seguridad dentro de la parroquia de Victoria
La inusual medida en realidad se alinea con otras como la colocación de rejas en distintas iglesias, para poner freno a hechos delictivos en esos lugares de fe y oración que se habían cometido, como cortinas, reflectores y durante la última vigilia de Pentecontés –el 18 de mayo–unas vinajeras de plata de 1849.
En el caso de La ciudad de las siete colinas, la instalación de las cámaras ya se concretó. Son equipos que graban las 24 horas y pueden ser vistos y controlados por Internet desde el exterior de la sede religiosa.
El padre Raúl Benedetti , párroco del templo, explicó que luego del último robo desde la Jefatura Departamental de Policía se sugirió a los integrantes de la comisión que colabora con la institución religiosa a colocar esos equipamientos de registro visual.
“Este emprendimiento nos parecía algo lejano e innecesario, pero hablando con varias personas se resolvió la adquisición, para la que colaboró un grupo de vecinos en la financiación”, explicó a La Semana de Victoria.
Las cinco cámaras están distribuidas en lugares estratégicos, y captan el movimiento,tanto en el ingreso como en el egreso del templo, con una definición importante para poder llegar a identificar a las personas, si fuera necesario.
La inversión de la instalación de las cámaras fue de 17.500 pesos, entre la compra de la pantalla, equipos y demás accesorios, siendo financiados por la parroquia a través de sus grupos de trabajo.
El padre Raúl Benedetti agregó que, con el tiempo, se ha proyectado adquirir otra cámara, para ser ubicada en la entrada de la parroquia, para la vigilancia completa del lugar.
Según se precisó, en horarios nocturnos queda encendido el sistema en forma permanente, activándose automáticamente ante cualquier movimiento, motivo de los sensores colocados con visores infrarrojos que permiten ver y registrar a pesar de no haber iluminación en el lugar.
Desde que se colocaron las cámaras no se ha detectado algún movimiento extraño relacionado algún ilícito. Este tipo de sistema de vigilancia es la primera parroquia dentro de la diócesis que lo adopta.
“Ojalá se sea un simple instrumento, que sirva para disuadir a alguno que no respete o cuide, tanto el lugar o los elementos que se encuentran en el interior del templo”, deseó Benedetti.













