Lunes 06 de Febrero de 2017
Un informe del hospital Centenario de Gualeguaychú da cuenta del aumento del número de adolescentes y jóvenes con síntomas de ebriedad o intoxicaciones por alcohol, en las guardias médicas de ese nosocomio, sobre todo los fines de semana.
"Es necesario que los entornos familiares asuman la responsabilidad y concienticen a los chicos en un consumo moderado y mantener una ingesta coherente que no les cause efectos negativos sobre su condición de salud o comas etílico", aconsejó el doctor Diego Ortolano, jefe de Residentes del hospital Centenario.
Entre los signos más visibles de esta patología se enumeran la pérdida de la conciencia o convulsiones; pupilas dilatadas; latidos cardíacos rápidos y respiración lenta; falta de equilibrio o habilidad para permanecer parado; náuseas y vómitos y un habla incoherente o en elevado volumen.
En otras personas, se producen rápidos cambios de sus comportamientos pasando de sentirse feliz a estar repentinamente enojados o tristes e incluso puede actuar de manera violenta, se advirtió.
Tras la intoxicación etílica se suele ejercer también una conducta sexual arriesgada, es decir, sin protección o con varias personas puede llevar a una enfermedad de transmisión sexual y el estado vulnerable expone al joven al acceso a sustancias psicotrópicas o drogas.
Ortolano, indicó que "durante el examen médico a los adolescentes se le hacen preguntas sobre sus signos y el uso del alcohol; la cantidad, frecuencia y el tipo de bebida que bebió. Así tratamos de discernir cómo se siente y se suelen pedir muestras de Laboratorio".
En tanto sostuvo que, "al estar alcoholizados es más factible violar las leyes y ponerse a sí mismo u otras personas en peligro, por lo general, al conducir en estado de ebriedad por la pérdida de la lucidez psicomotriz".