Viernes 21 de Octubre de 2022
Los XII Juegos Sudamericanos Asunción 2022, que se desarrollaron desde el 1 hasta el 15 de octubre en Paraguay, tuvieron la participación de 4.698 atletas provenientes de los 15 países que componen la Organización Deportiva Sudamericana (ODESUR). Argentina estuvo presente con una delegación de 592 deportistas (289 mujeres y 303 varones) que compitieron en las 36 disciplinas que componían el programa.
En el medallero general, Argentina se ubicó en el tercer puesto con un total de 197 medallas (58 doradas, 65 de plata y 74 de bronce), número que lo dejó detrás de Brasil con 319 (133-100-86) y de Colombia con 255 (79-78-98).
Entre esas estadísticas se encuentra la deportista entrerriana Milagros Pereyra que en dupla con Alfredo Rupere de Las Breñas, Chaco, se adjudicaron la presea dorada en bochas modalidad Pareja Raffa Mixto.
La bochófila nacida en Concepción del Uruguay dialogó con UNO y repasó las sensaciones que le dejó la final ganada el pasado viernes 14 de octubre, frente a la dupla paraguaya integrada por Ramona Torres y Marcos Moreira por 12 a 3.
Alegría, orgullo y satisfacción
Después de festejar la conquista y de regreso a su casa en Concepción del Uruguay, Milagros repasó con UNO el triunfo y el significado de la Medalla de Oro que hoy exhibe.
"Las sensaciones son una mezcla de emoción, alegría, orgullo y satisfacción después de haber pasado por un montón de cosas. Hace 6 meses que estamos entrenando, viajando dos veces por mes a Río Cuarto, yo estoy a 700 kilómetros, íbamos a practicar allá por el tema de las canchas, jugábamos en alfombra entonces fuimos a Córdoba donde hay canchas de alfombras, así que el esfuerzo durante el año fue un montón, viajes, tiempo, como en todo deporte", expresó.
Junto a su compañero Alfredo Rupere y con la dirección técnica de Pablo Apez llegaron al anhelado sueño. "Ahora, después de haber conseguido lo que fuimos a buscar -porque nos habíamos planteado ir a buscar la medalla de oro-, siento una alegría inmensa", señaló.
En cuanto al nivel, expresó: "Fue muy parejo, creo que los 6 equipos que había eran fuertes, sorprendió un poco Paraguay, si bien sabíamos que eran locales nos encontramos con un equipo durísimo, al varón que jugó no lo conocía, a la mujer sí. De los demás me lo esperaba, con un nivel parejo de las duplas. Nosotros también pudimos hacerlo bien, mantener lo que veníamos haciendo en los entrenamientos, plantear bien el juego dependiendo de cada equipo que nos enfrentábamos, se nos dio todo".
En su camino al título, la dupla superó a Venezuela por 12 a 0; a los uruguayos Elías Fagian-Yamila Fernández por 7-5, en la prueba que completó la fase clasificatoria por la Zona B, mientras que en semifinales se impusieron por 9 a 8 ante los peruanos Sandro Saletti-Mariolina Saletti. En la final fue 12-3 ante Paraguay.
Sobre el significado de la conquista, Milagros recordó: "Fue una experiencia única, estos Juegos son algo distinto a todo. He jugado mundiales, panamericanos, sudamericanos pero esto es diferente, es lo más cerca que nosotros con las bochas podemos estar de un Juego Olímpico entonces fue una experiencia hermosa y siento que en mi carrera deportiva es el título más importante que he ganado. En este momento estoy disfrutando de todo, de la medalla y tratando de caer, de lo logrado en la disciplina, porque trajimos una medalla de oro y dos de plata y sumamos al medallero del Comité Olímpico que era nuestro objetivo".
Al pensar en lo que será el 2023, contó: "Ahora a descansar y prepararnos para el año que viene, que seguramente habrá un mundial. El camino para llegar y estar en la Selección Argentina es largo, para ir a representar al país. Siempre se hace una preselección, se juega un campeonato argentino, provinciales antes. Así que a preparar la cabeza para el próximo año que estará cargado de competencias".
Familia bochófila
Milagros Pereyra practicó muchos deportes pero con las bochas hay un vínculo especial, que pasó de generación en generación.
"Vengo de una familia bochófila. Comenzaron jugando mis abuelos, siguieron mis tíos, mi mamá (la reconocida Mónica Cergneux), mi hermano, después mis primos y yo; todos en el club Sarmiento de Concepción del Uruguay. Soy una amante de los deportes y de chica tuve la suerte de poder practicar todo lo que quise. Hice natación, hockey, básquet, gimnasia artística, hándbol pero al final me quedé con las bochas. Lo elegí porque cada vez que entraba a la cancha sentía que era feliz, quería jugar todos los días, también me gustaba mucho sentarme a mirar a los más grandes y así iba aprendiendo; desde muy chica lo sentí como una pasión. Es un deporte muy sano, donde se hacen muchos amigos y se viven experiencias muy lindas. Una de las mayores ventajas en este deporte es que no tiene límites de edad, vas al club y podés ver en una cancha un nene de 5 años jugado con su abuelo de 80", le contó a UNO en una entrevista para la revista Tuya.
La joven de 26 años, estudiante de Medicina, volvió a la actividad bochófila en noviembre del año pasado, después de dos años de parate por la pandemia de Covid-19. Y lo hizo representando a la provincia de Santa Fe ya que este año juega en el Club San Martín de la localidad de Sarmiento. Por eso, desde el sitio del gobierno santafesino la contaron dentro de los deportistas locales que formaron parte de la delegación que viajó a Paraguay.