Bélgica y Francia reavivan la polémica sobre origen de la papa frita
Según la nueva teoría de un historiador, la respuesta sobre la autoría puede resolverse si se diferencia entre las papas en rodajas, originaria de París, o en forma de bastoncillos, propias de los belgas.

Domingo 06 de Enero de 2013

La televisión francófona belga RTBF reavivó este domingo el debate sobre si las papas fritas son originarias de Francia, como defienden los galos, o si, como aseguran sus vecinos del norte, nacieron en Bélgica.

La leyenda más extendida entre los belgas es que fue en las orillas de su río Meuse donde nació la papa frita. Un invierno de grandes heladas los pescadores no pudieron conseguir productos del mar por lo que los habitantes decidieron freír las papas que crecían en la cuenca fluvial para llenar sus platos.

Se trata sólo de una "historieta" para los franceses, que remontan su origen a la revolución francesa, cuando algunos buscavidas bajo el Pont Neuf de París empezaron a venderlas a los hambrientos.

Según la nueva teoría del historiador de la gastronomía de la Universidad Libre de Bruselas (ULB), Pierre Leclercq, la respuesta sobre la autoría puede resolverse si se diferencia entre las papas fritas en rodajas o en forma de bastoncillos.



Este historiador belga asegura que la fritura del tubérculo en rodajas pudo tener efectivamente su origen en París, pero que las patatas fritas en la forma en que se distribuye en los restaurantes de comida rápida de todo el mundo provienen de Bélgica.

Los tenderos que venden las papas envueltas en papel por toda Bélgica defienden además que el secreto por el que las papas fritas belgas son las mejores radica en su doble cocción.

Esta técnica consiste en hervir primero el tubérculo para luego, una vez sazonado, freírlo, consiguiendo una textura más crujiente.

Aunque Bélgica reivindique su autoría, la papa frita seguirá siendo francesa para medio mundo, empezando por Estados Unidos, donde incluso se las llama "papas francesas"


Fuente: Télam