Sábado 06 de Abril de 2013
El Consejo Directivo Provincial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Entre Ríos alertó sobre "una política que el agente financiero del gobierno provincial, el Nuevo Banco de Entre Ríos SA (Bersa) realiza aprovechando una cuestión de organización interna del banco". En un comunicado, el gremio advirtió sobre "el cambio del sistema de tarjeta de débito Maestro por la Visa, el que no debería afectar la prestación del servicio para con los trabajadores. Esto sería utilizado para imponerles a los estatales nuevas condiciones que le implicarían mayores costos a detraer de sus magros salarios".
Desde ATE se llamó a los trabajadores estatales entrerrianos a informarse sobre las consecuencias de aceptar, sin contar con toda la información correspondiente, los paquetes de negocios del agente financiero que irán detrás de esta anunciada reorganización.
"Según la escasa información obtenida por el sindicato, el nuevo ordenamiento comprendería dejar de usar la tarjeta de débito Maestro y en reemplazo se dispondría de una Visa. Entre las consecuencias que acarreará la nueva medida, los trabajadores del Estado ya no tendrán el acceso al dinero disponible con que contaban, suma que les permitía seguir utilizando la tarjeta por un monto que va más allá del de su sueldo y era debitado en el haber siguiente. Este disponible, de gran utilidad para muchas familias, será puesto a disposición de los trabajadores estatales junto con un paquete de negocios financieros que se generarán con el nuevo ordenamiento y tendría un costo mensual similar al del mantenimiento de una cuenta en caja de ahorro", sostuvo el gremio en el texto que lleva las firmas del secretario general, Miguel Pelandino, y el de Comunicación, José Galarraga.
"Esta situación pone a los trabajadores que necesitan de aquella suma en una falsa encrucijada, ya que de no aceptar algunos de los ofrecimientos que vienen con la nueva tarjeta no accederán al disponible. Lo mismo sucederá con aquellos trabajadores que accedan a los beneficios y créditos que ofrecía el banco", se agregó.
De esta manera, ATE denunció un "cambio de reglas por parte del agente financiero de la provincia, que desarrolla una política en la que queda de manifiesto su condición monopólica en la prestación de tan importante servicio, usando como rehenes a los trabajadores y en condiciones casi extorsivas su necesidad ante los magros salarios estatales".
Desde ATE se llamó a los trabajadores estatales entrerrianos a "estar alertas y a informarse sobre las consecuencias de aceptar, sin contar con toda la información correspondiente, los paquetes de negocios del agente financiero que irán detrás de esta reorganización".