Asegura que el Iosper no cubre el 100% de drogas neurológicas
El planteo fue hecho por una afiliada que necesita los medicamentos para su hija discapacitada. Violeta Martínez, de 20 años, sufrió una lesión neurológica irreversible en el momento del parto  

Sábado 13 de Septiembre de 2014

Una afiliada del Iosper de la ciudad de Colón expresó su malestar debido a que la obra social cortó la cobertura al 100% para medicamentos neurológicos que utiliza su hija Violeta desde hace más de 15 años.

La adolescente, que actualmente tiene 20 años, tuvo una lesión neurológica irreversible en el momento del parto: “Le prestaron una mala atención, lo que le provocó una parálisis cerebral combinada con epilepsia. Tiene una permanente y severa discapacidad”, explicó su madre, Ana Martínez, quien hizo conocer el caso a través de la red social Facebook. En su muro publicó una carta dirigida a las autoridades de la obra social, donde explica en pocas palabras toda esta situación, haciendo notar su preocupación por “las nuevas políticas de la obra social”.

Según reveló la decisión del Iosper dejará a Violeta sin los dos medicamentos que utiliza desde hace más de 15 años. De acuerdo a su tratamiento, se le suministran la carbamazepina, indicada para controlar las convulsiones de la epilepsia y el baclofeno, un relajante muscular. Contó que en agosto concurrió a las oficinas del Iosper para renovar la chequera de recetarios para acceder a los medicamentos. Pero se encontró con una desagradable sorpresa: “En vez de los seis recetarios que nos entregaban cada seis meses, solo nos dieron uno y al 60%. Les dije que a esto no lo quiero, que es una vergüenza”, dijo con bronca la mujer, hija mayor del recordado Zurdo Martínez. Al parecer las malas noticias aparecieron como oscuros nubarrones para la familia entrerriana. A la medida dispuesta por la obra social se sumó una nueva dificultad para el delicado estado de salud de Violeta.

“La semana pasada se quebró, debido a que hace tanta fuerza involuntaria. Ahora tiene colocado un yeso y hasta el mismo le cede”, indicó. Sobre la disponibilidad de drogas para continuar con el tratamiento, Ana reveló que cuenta con un remanente para los próximos dos meses, aunque advirtió que el cierre de las importaciones hizo que no pudieran adquirir con facilidad el baclofeno. Mencionó que otras de las posibilidades es conseguirlo en Paysandú, pero rechazó esa instancia: “No voy a gastar lo que no tengo”. Dijo que esperará 10 días hasta que se agote la vía administrativa, y en caso de no obtener respuestas, recurrirá a un abogado para presentar un amparo. “Esta nueva política en materia de medicamentos es un disparate. Me preocupa mucho la obra social, una vez más las personas que dicen representarnos no están. Es evidente la ausencia de los gremios en este tipo de casos”.

 

Un reclamo sin respuesta

Uno de los integrantes del directorio del Iosper es Marcelo Pagani, representante de los docentes en la obra social más importante de la provincia. Al igual que la familia Martínez es oriundo de Colón y estaría al tanto de la situación que atraviesan. Enterado del caso -según afirmó la afiliada a UNO- no ha brindado respuestas a las demandas de la familia. “Si hablo por ella es porque se comunica a través del lenguaje de señas”, dijo indignada Ana. Agotadas todas las instancias anticipó que están analizando entre varios abogados que se ofrecieron para representarla. “Esto es una arbitrariedad. Iosper discrimina a sus afiliados con discapacidad”, mencionó vía Facebook.