Jueves 17 de Noviembre de 2022
El próximo sábado 19 de noviembre Andrés Calamaro llegara a Paraná por primera vez en su historia y con entradas casi agotadas, tocara en el Estadio Mundialista de Softbol. Las entradas para el concierto se venden por www.entraya.com.ar y el día del concierto, se venderán en boletería del estadio desde las 17. Las puertas, para el ingreso al estadio, se abrirán a las 18 y el concierto arrancara a las 21 (puntual). Antes de su presentación y anticipando que será ‘‘un show con todos los clásicos”, el ex integrante de Los Abuelos de la Nada y Los Rodríguez, dialogó en exclusiva con Uno.
Por Juan Manuel Almada
—Estás en una gira extensa y satisfactoria desde lo musical, lo artístico y la convocatoria. Recorriste Chile, Peru, Colombia, Uruguay, España. ¿Las giras se disfrutan o se sufren?
— Al destino del canto lo avizora Atahualpa Yupanqui, advirtiendo de la naturaleza de los músicos que dejamos el cuerpo en las carreteras y los escenarios: “Puede perseguirte la adversidad, aquejarte el mal físico, empobrecerte el medio, puede burlarse y negarte los otros, pero es inútil: nada apagará la lumbre de tu antorcha, porque no es solo tuya. Es de la tierra que te ha señalado, y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad”. Son las primeras giras luego de dos años de irreverente paréntesis y no resultó sencillo.
— “Dios Los cría” es un disco estupendo de principio a fin, con colaboraciones magistrales como las de Lila Downs, Mon Laferte, Milton Nascimento, Fernando Cabrera y Leiva, entre otros. ¿Cómo se gestó la elección de cada canción y cada invitado?
—Grabamos primero los instrumentos, luego llamamos a (el productor universal nacido en Chile) Carlos Narea para encontrar un modo de completar un álbum de estas características, algo a priori improbable. Con las canciones grabadas, pensamos en tres canciones posibles para cada imaginario cantante, y tres cantantes por cada tres canciones distintas. Grabamos sin el respaldo de discográficas multinacionales y resultó muy bien, cantamos por amor al oficio y amistad.
—Históricamente fuiste siempre un GRAN DT musical. Un gran formador de bandas. Sos de seleccionar muy bien tus músicos, una mezcla de experiencia y juventud, como es el sonido actual comparado con tus anteriores bandas? Aquellos que te vimos con varias bandas siempre dijimos “que tremenda banda formo Andres”.
—Este grupo está consagrado arriba y abajo del escenario, igual los asistentes, los operadores, ingenieros, organización y músicos desplegando talento en vivo y sin agregados digitales ni grabaciones (pistas). Somos menos músicos en el escenario, lo pensamos así para escucharnos bien, estar más atentos y enfocados; sumo ocasionales teclados y guitarras al cuarteto conformado por Germán Wiedemer, Julián Kanevsky, Mariano Dominguez y Martin Bruhn. En los confinamientos pensamos en equilibrar el sonido eléctrico con la cristalina presencia del trio de jazz que giró como Licencia para Cantar en 2016/17. Somos los mismos que en 2019 pero nos ensayamos con mayor conciencia instrumental y vocal.
—A 23 años del lanzamiento del álbum doble Honestidad brutal, lo reeditaron con nuevas mezclas, inéditos y varias sorpresas. ¿Cómo surge y como se da lo de la reedición? ¿Es tu mejor disco? El más pasional y titánico?
—Supongo que mostrar grabaciones alternativas de Honestidad Brutal responde al deseo e interés de los aficionados a la música. No tenía urgencia por revisar descartes, alternativas, inéditas y grabaciones en vivo; pero luego de veinte años me pareció adecuado, coincide con la primer edición -del disco- en Long Play y después de un álbum de tirada limitada prensado para el Record Store Day hace dos años. Espero que -Honestidad Brutal- no sea mi mejor disco porque … seguimos grabando discos y mas cosas que no publicamos: La música ocurre en tiempo real, es la música próxima. Es insensato creer que lo mejor lo hicimos ya hace casi 25 años. Algo inaceptable.
—Sos un artista que en sus más de 40 años de trayectoria se dio todos los gustos. Dueño de un sinfín de grandes éxitos en todo el mundo hispanoparlante. Grabaste con los mejores de cada género. ¿Qué te falta por hacer? Que gusto no te diste aun?
—Cuarenta años es una eternidad, entonces era un chico intentando tocar los teclados: es normal empezar -con esto- de adolescentes, atreverse y terciarse con músicos profesionales con descaro. No soy un generador infalible de éxitos pero fueron necesarios -y lo siguen siendo- para la mayoría de los artistas pop. Tampoco tengo demasiados anhelos o afanes, lo mismo que todo el mundo: una vida longeva rodeado de personas queridas, con gente leal que nos quiera de verdad sin pedir nada a cambio.
—A lo largo de tu carrera, incursionaste en varios géneros: rock, pop, cumbia, folklore, bolero, tango (geniales discos!). Se podría decir que sos Artista completo, que emociona cantando un bolero con Julio Iglesias, un tango con Virgilio Esposito o Mariano Mores, o una cumbia con Pablo Lescano. ¿esa búsqueda es un juego o una necesidad personal? Pocos se dan esos gustos.
—No sé como contestar eso: si un juego o una necesidad. Es un honor y un privilegio ganarse estos sitios, sentarse en las mesas chicas y compartir cuestiones honorables, lo mismo con cantantes, músicos, toreros, académicos o asaltantes de bancos y camiones. Para abrazarse -reconciliarse- con distintos géneros y estilos hay que obrar con humildad y aprender.
—El repertorio de tus shows son infalibles. Te ocupas vos de hacer los playlist o cedes esa elección? Como se fusionan 40 años de éxitos en apenas 2 horas.
—Armamos las listas con Germán y los chicos, variamos constantemente y terminamos el año con un repertorio ideal o casi. Lo pensamos primero, lo hablamos después, lo ensayamos, lo terciamos en vivo e intentamos mejorar la dinámica haciendo equilibrio entre música para escuchar y lo que mejor va a disfrutar el público.
—En algún momento el Flaco Luis Alberto Spinetta se negaba a cantar algunos clásicos como “Muchacha”. ¿Te pasa con alguna de tus canciones?
—Con algunas si, sin motivo aparente las dejamos fuera de los ensayos, tampoco es un encono en particular con ninguna canción. Estaría encantado en cantar Muchacha (ojos de papel), eso si.
—En vivo se te nota ser una persona agradecida de tus amigos ausentes y sobre todo, de algunos como Miguel Abuelo, a quien no solo le compusiste 2 canciones, sino que lo mencionas muy a menudo. Miguel se nos fue muy rápido, tenia apenas 42 años: alguna vez pensaste que sería de él por estos días si estuviera vivo? ¿De que se perdió el rock argentino con su ausencia?
—Encontré en la amistad una fe que no tenía para otras cosas. Siempre tengo encendida una vela para los amigos ausentes. Miguel sería necesario en todo, paladín de la libertad, argentino recorriendo América y Europa, sería un faro en muchos sentidos. Se nota la ausencia de grandes artistas y personas como Miguel, Federico Moura, Luca Prodan, Pappo y Luis Alberto. Son ausencia incalculables.
—¿Cuándo se viene el nuevo disco de Calamaro? Y con que nos encontremos?
—Estamos terminando un disco en vivo con eje en el Razzmatazz de Barcelona, grabado en 2010. Llevamos meses con eso y va a ser un disco formidable, atrevido, inspirado y gracioso, grabado con la “banda española”. Luego espero terminar un disco que interrumpimos cuando grabamos Dios Los Cría (otro registro en vivo) y … mas cosas que prefiero no contar porque aun no entramos al estudio para concluirlas.
—¿Qué opinas de la nueva escena musical repleta de jóvenes exitosos haciendo Trap y música urbana. Y donde el rock parece estar en desaparición de los principales chart?
Me alegro por el éxito de los nuevos artistas, lo celebro. Me gustan los músicos cuando triunfan. La escena esta tupida de talento y el pop se renueva. La música argentina gusta en todo el mundo y eso es inopinable. Desde el tango que no pasaba algo así. Dillon, Zoe, Paco y Catriel, Trueno, Biza, MC Papo, y un etcétera que estimo y respeto mucho; convivimos y espero que sigan conquistando el mundo.
—Hoy Andrés Calamaro podría hacer un disco triple repleto de clásicos, con lo que ya grabaste. Pero, siempre has dicho que todo tiempo pasado, por pasado fue peor. ¿Lo mejor está por venir?
—Si podría (hacer un disco triple repleto de canciones y música), claro que si. Mi generación no puede celebrar el pasado fuera de algunas experiencias personales, no tuvimos un pasado digno de añorarse, fuimos adolescentes en épocas complicadas de nuestro país. La segunda parte es mejor.
Gracias! Las musas, sin cadenas!