Jueves 04 de Septiembre de 2014
Un profesor de Educación Física de Gualeguaychú contó que en abril le detectaron “una catarata juvenil”, que le fue afectando gradualmente la visión del ojo izquierdo y que le impide desarrollar con normalidad sus actividades. Su oftalmólogo, Esteban Bugnone, le recomendó operarse con máxima urgencia, atento a que la afección podría avanzar con el paso del tiempo. Sin dudarlo, Nicolás Romani, inició las gestiones ante el Instituto de Obra Social de Entre Ríos (Iosper), pero sorpresivamente se encontró con una respuesta negativa. “Me rechazaron la operación por no tener antecedentes”, confió en diálogo con UNO. Su primera reacción fue comunicarse con la directora del Iosper en Gualeguaychú, a quien le brindó detalles de su problema en la vista, que ya no podía ver, complicando a paso lento sus tareas laborales.
“Me dijeron que recién podía operarme en febrero de 2015, pero yo necesito operarme sí o sí. Por lo que decidí realizar la cirugía en forma particular”, manifestó con preocupación. No son pocas las limitaciones con las que debe convivir desde que le diagnosticaron cataratas: sufre mareos y no se puede movilizar con normalidad. Mencionó que no conoce otros casos como el suyo y en todo momento remarcó que como docente cuenta con la cobertura de la obra social y que paga religiosamente el fondo voluntario. “Hace poco me corté el bíceps del brazo izquierdo, acompañando a una chica en mi función de entrenador de gimnasia artística. Esa vez me operé a través del Iosper y salió todo bien”, recordó.
Que no sea un caso más
El docente señaló que no está dispuesto a callar esta situación. Entendió: “Mucha gente tenía que saberlo. Si hubiera sido otro capaz que lo dejaba pasar y me iba a operar a Libertador San Martín o a Concepción del Uruguay”. El profesor decidió realizar la cirugía en forma particular en un sanatorio privado de la ciudad de Gualeguaychú, aunque aseguró que en forma paralela continuará su reclamo ante la obra social. “Puedo pagar la operación, porque tenía fondos ahorrados, pero hay gente que no puede hacerlo. Pero quiero que me reintegren el dinero que voy a gastar. No puede ser que teniendo la obra social, tenga que pasar esto”.
A cuatro meses de haberse detectado su problema en el ojo izquierdo, Romani explicó que una lesión también le limita la visión del ojo derecho en un 50%. “Ya no tengo los mismos reflejos. Si antes jugaba al paddle y al tenis y ahora no puedo realizar actividad física”, indicó. Con resignación sostuvo que ya no puede ver nada: “Si fuera otra persona no sé lo que haría”.
Sobre la intervención quirúrgica anticipó que se realizará el 11 de setiembre en la ciudad del sur entrerriano y que de acuerdo a lo hablado con su médico “no durará más de 10 minutos”. Expresó que el profesional le transmitió tranquilidad y que la operación le devolverá el 90% de la visión. Pedro Luis Romani tiene 49 años y una reconocida trayectoria como profesor de Educación Física. Sin embargo, el problema en su vista le impide trabajar con normalidad y hasta ahora sigue esperando sin éxito una respuesta de las autoridades de la obra social.
En principio, el trabajador de la educación tomará contacto con una abogada con la intención de asesorarse y luego iniciar acciones legales para lograr que se le restituya el dinero destinado a su problema de salud. “Nos descuentan un montón y yo no puedo desarrollar mis actividades”, había reflexionado a través de la red social Facebook. El mensaje que fue publicado el martes recibió un gran número de adhesiones, incluso muchos de los usuarios le sugirieron un abanico de posibilidades para tratar de destrabar este inconveniente.
Por lo pronto, el profesor espera la fecha de la operación, una instancia que seguramente lo devolverá a la normalidad en forma gradual, mientras evalúa las medidas que adoptará frente a la negativa del Iosper a autorizarle una práctica que le corresponde en su calidad de afiliado.
Volver a empezar
Nicolás Romani se desempeña como docente en escuelas de Gualeguaychú y dedica buena parte de su tiempo a enseñar gimnasia artística. Se trata de una de las actividades que más satisfacciones le brinda. De todos modos, las clases con sus alumnas deberán esperar por un tiempo, mientras inicia la recuperación de su problema de salud.
La visión del oftalmólogo
El médico que atiende al docente denunciante manifestó que el Iosper está dilatando las cirugías en seis o siete meses, por lo que los afiliados las están pagando de sus bolsillos.
“Tenemos un problema con el Iosper, porque ahora tiene un cupo con las cirugías, y las está trasladando con mucho tiempo. Esto es una situación que se viene dando hace un tiempo, donde se están llevando las cirugías a seis o siete meses para adelante, a diferencia de lo que ocurría antes, que se aprobaba entre los 10 y 20 días”, indicó en diálogo con Radio Máxima.
“Nosotros hicimos todos los reclamos con el paciente Pedro Romani, quien necesitaba una cirugía por cataratas de manera inmediata, por lo que nos pareció inentendible el planteo que realizó la auditora, argumentando que rechazaban la operación porque no tenía antecedentes previos. El paciente tiene cataratas y es razón determinante para realizar la cirugía” precisó.
“Mucha gente está decidiendo pagar de su bolsillo las cirugías frente a estas situaciones que se están dando, por lo que resulta ilógico. No sabemos si es por falta de fondos o por algún otro motivo, pero queda claro que es una gran injusticia que teniendo los aportes realizados los afiliados no tengan las respuestas necesarias”, explicó el médico.