Advierten los pasos a seguir frente a la violencia escolar
La reciente pelea entre dos alumnas expuso la problemática en las instituciones educativas de Paraná. Quienes están a cargo de los menores detallan el modo en que se abordan los casos.

Miércoles 14 de Mayo de 2014

Los últimos hechos que tomaron trascendencia pública en la ciudad hicieron que la sociedad tomara real dimensión de lo peligrosos que pueden llegar a ser los  enfrentamientos entre alumnos.

La conducta violenta buscará dañar física o mentalmente a la otra persona para someterla. Del mismo modo que ocurre en los adultos, los adolescentes que se encuentran en edad del Secundario mantienen discusiones que suelen terminar a las piñas. La comisario María Facciano, titular de la División Minoridad de la Policía de Entre Ríos, detalló que los motivos más frecuentes, suelen ser el “noviecito” del barrio que se sacó una foto con otra, o la discriminación hacia el compañero por su forma de vestirse o de hablar.

El defensor de Pobres y Menores Pablo Barbirotto expresó que los casos que más se dan en la capital entrerriana están relacionados a la violencia escolar, no así al acoso, más conocido como bullying. La principal diferencia reside en que este último se da de manera sostenida en el tiempo, e  involucra al maltrato no solo físico sino también psicológico.  

La violencia escolar puede darse dentro o fuera de la escuela, en lugares que están vinculados con ella o bien entre compañeros. Dentro de la misma, podemos encontrar tres tipos, los cuales se determinan en base a la relación que se da entre el agresor y el agredido. En un primer término se encuentra la violencia de unos alumnos hacia otros. Esta se traduce tanto en lesiones de diversa índole como en hurtos de objetos personales, o ataques más graves.

En segundo lugar, se encuentra la violencia ejercida por alumnos sobre el personal docente. La misma se manifiesta a través de lesiones a nivel psicológico haciendo uso de insultos y humillaciones. Desde la División Minoridad advirtieron que este es un hecho que ha experimentado un crecimiento importante en los últimos años.

Por último se encuentra la violencia escolar, ejercida por el propio docente hacia otros compañeros, alumnos, o sus padres.
 

Facciano indicó a UNO que las denuncias en general están relacionadas a enfrentamientos entre alumnos.

 

En el tercer caso, las denuncias llegan por medio de los padres, y los hechos se registran en su mayoría fuera de la institución escolar. Muchas veces se dan a la salida o al ingreso de clases. La funcionaria lo atribuye a que en las aulas y los patios los estudiantes están más vigilados.

La funcionaria policial dijo que los hechos no se dan de manera sorpresiva, las advertencias entre los adolescentes existen, y tienen lugar en las redes sociales. Allí quedan plasmadas las provocaciones, o las causas que llevarán al enfrentamiento. “Muchas veces, los mayores se dan cuenta de los mensajes violentos de los chicos y realizan la denuncia de manera anticipada y se logra impedir el episodio”.

Si bien lo que se busca siempre es resolver los enfrentamientos sin intervención de la Justicia, muchas veces los hechos desembocan en causas penales y comunicados al Juzgado de Instrucción. Facciano agregó  que en la comisaría hay días en que se presentan más de tres peleas entre alumnos.

La entrevistada dio a conocer que desde su unidad se trabaja en conjunto con el Consejo Provincial del Niño , el Adolescente y la Familia, y que cuentan con la participación de maestros interdisciplinarios que contienen a quienes llegan con el problema. También señaló que las únicas denuncias que realizan los docentes, por el momento, están ligadas más que nada a ellos mismos, por agresiones por parte de los estudiantes o amenazas directas pero en ningún caso se trata de encuentros entre sus aprendices.

Cuando ocurren las riñas entre los menores, quienes concretan la denuncia son los damnificados, así ocurrió en el enfrentamiento entre las dos estudiantes de escuela Del Centenario. “Tomamos la denuncia, y se solicitó un informe a la escuela sobre la situación de las chicas para saber si hay antecedentes”.

El defensor de Menores destacó que el episodio ocurrido a plena luz del día en el Parque Urquiza, no puede encasillarse como un caso de bullying porque se trata de un hecho esporádico. A su vez hizo hincapié en el modo de intervenir que tomó la institución escolar y dijo que fue ejemplar y que facilitó la resolución del conflicto.
 

Barbirotto dejó en claro que el modo más adecuado de abordar un hecho de este tipo debe ser desde la mediación y no desde el castigo, esto se debe a que los adolescentes continúan asistiendo juntos a clases. En ese sentido, las energías se ponen sobre los padres, quienes son citados al establecimiento para acercar las partes. En todos los casos se intentará generar un cambio en la conducta del chico y de esa manera en su modo de actuar.

La Justicia con su intervención, muchas veces puede causar un mayor conflicto por su efecto estigmatizante: “Debe  tratarse desde el ámbito restaurativo, desde la educación, nunca podrán abordarse como causas penales pues no prosperarían”. Con esto se refiere a la edad de los implicados, quienes por su condición de menores son inimputables ante la Justicia.

El defensor aclaró que el procedimiento se desarrolla al igual que en los casos de adultos, con la diferencia de que las peleas entre menores generalmente no son denunciadas, salvo que haya lesiones importantes: “Muchas veces los padres ni siquiera se enteran”.

En el caso de la Defensoría, esta solo puede actuar cuando la escuela informa sobre los hechos. En ese sentido el funcionario dijo que la comunicación es permanente entre ambos.

 

Guía para la actuación de los docentes

 

El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, informó durante una actividad oficial en Tucumán sobre  la presentación de una guía que se concretará en el Palacio Sarmiento mañana:  “La guía es federal porque participaron los 24 ministerios y allí se invita a trabajar antes, durante y después de la violencia. Toma a los alumnos con todo el respeto, entiende que la escuela debe hacerse cargo de esta violencia y debe haber sanciones, pero también debe acompañar al agredido y al agresor”, resaltó el ministro.   

El funcionario explicó que la guía trata sobre asuntos puntuales como armas en la escuela, y ayuda al docente a no sentirse solo, “porque lo peor que nos puede ocurrir es tener un maestro angustiado”. Agregó que el objetivo del Estado es el de “estar atrás” para acompañarlos: “Hay una situación de violencia sobre la cual hay que trabajar” y remarcó que “la escuela naturalmente trabaja a favor de la paz y el respeto”. La guía será recibida por las escuelas de gestión estatal y privada de todos los niveles educativos y a partir de su anuncio mañana, estará publicada en el portal del Ministerio de Educación de la Nación (http:portal.educacion.gov.ar), para que puedan consultarla los directivos y docentes.   

En su gira por las provincias, Sileoni también pasó por Mendoza para participar de la presentación de las políticas de convivencia escolar y prevención de adicciones. Allí brindó una serie de declaraciones y entre otras cosas reconoció que en Argentina apenas el 47% de los estudiantes secundarios se reciben “en tiempo y forma” y que un 12% lo hace en los años siguientes: “Es cierto que tenemos un problema de egreso”.

Por otra parte, destacó que “hay que generar en las escuelas una conciencia ética”, y apeló al compromiso de los padres.