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Revista TUYA

Vikinga, la número nueve del hockey de River

María Eugenia Ramírez es oriunda de Concordia y delantera del plantel Millonario. Además de jugar, estudia y está a una materia de recibirse de profe de Educación Física en la universidad del club.

Domingo 01 de Diciembre de 2019

Eugenia Ramírez siempre soñó con River Plate, el club de sus amores. Y el hockey le dio la oportunidad de defender esos colores y transformarse en figura. El camino no fue fácil, tuvo que dejar su Concordia natal, su familia, los amigos, para ir a vivir a Buenos Aires con sólo 18 años. Hoy, a los 24 años, asegura: “Lo más importante para jugar en equipos grandes es el trabajo, la humildad, la persistencia y por sobre todo, el sacrificio”.

El torneo Metropolitano ya finalizó y las Vikingas -como se denomina al equipo de hockey- subieron al podio en el tercer lugar, detrás de Lomas que se consagró campeón y GEBA que finalizó segundo.

Desde que la concordiense llegó al club tuvo como entrenador por cuatro años al reconocido Sergio Cachito Vigil. “Creo que en mi carrera él significa un gran porcentaje por todo lo que me enseñó. Me ayudó a dar el salto, a complementar lo que traía de Concordia. Me enseñó el alto rendimiento, el trabajar bajo presión y me transmitió valores”.

Referente del hockey concordiense, hoy Eugenia repasa junto a UNO el camino de un deportista profesional.

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Inquieta

Su carrera se inició a los 12 años en Hípico. Antes no había practicado otros deportes, sólo jugaba al fútbol con sus hermanos en el patio de su casa. A partir de que sus papás la inscribieron en el club, arrancó su pasión por el hockey sobre césped. Fue arquera -elegida valla menos vencida-, se transformó en goleadora del equipo y también integró seleccionados de la Asociación de Hockey del Río Uruguay con importantes resultados. A los 16 años ya sabía que quería ser profesional y entrenaba con constancia para prepararse y lograr su objetivo. Fanática de River, veía los partidos de hockey del Torneo Metropolitano por televisión y anhelaba jugar ahí y hacer goles de desvío o después de eludir a la arquera. Todo lo que proyecto, lo alcanzó.

—¿Cómo es tu presente en River?

—Este año fue muy bueno tanto en lo individual como en lo grupal. Fuimos un equipo joven que fue creciendo a medida que pasó el torneo. El Metropolitano ya finalizó, hicimos podio (terminaron en el tercer lugar), pero no del resultado que queríamos que era poder meternos en una final.

—¿Cómo van tus estudios? Estás cerca de recibirte de profesora de educación física. ¿Cuál es tu proyecto?

—Estoy estudiando Educación Física en la universidad de River. Finalizo ahora en diciembre, estoy cursando la última materia que me falta para poder recibirme y después de obtener el título, quiero ejercer mi profesión y seguir creciendo en esta carrera.

—¿Cuáles son los objetivos para el 2020? ¿Seguir en River? ¿Jugar en otro lado?

—El 2020 quiero seguir mejorando, seguir jugando en River y dándole mi aporte al club, ir creciendo en lo individual. No pienso en otro lugar para ir a jugar.

—¿Qué significa ser Vikinga?

—Ser Vikinga significa sacrificio, humildad, trabajo, consistencia y obviamente una familia; la palabra fue puesta desde este aspecto de familia, de unión, de ser todas una y para mi ser Vikinga es un orgullo, me hace muy feliz ser parte de ellas y poder nombrarme así.

—¿Qué le dirías a una adolescente que ama el hockey y sueña con integrar un seleccionado o jugar en equipos reconocidos?

—Lo que me sale decirle a las jugadoras adolescentes que sueñan con jugar en equipos importantes, o en equipos de Buenos Aires -que son los que tiene el torneo más importante-, es que todo se consigue con trabajo, humildad y persistencia; el sacrificio es lo más importante para jugar en equipos grandes. Después, tienen que saber que los sueños se cumplen pero para lograrlo hay que sacrificarse.

—¿Cómo es el camino para llegar a ser jugadora profesional?

—Como todo jugador de elite que elige lo que tenga que ver con el deporte de alto rendimiento el camino es duro, es llevadero, pero también cansador, exigente. Tiene derrotas, alegrías, tristeza, lesiones y creo que todo eso conlleva a la consistencia para ir cada uno formando su camino; la carrera profesional de cada deportista. Los clubes son exigentes, van por un objetivo o tratan de llegar a eso. Entonces te llevan a que todos los días sean súper duros, para eso hay que estar fuerte física y mentalmente durante todo el año.

—¿Qué condiciones tenías y que sumaste en todos estos años de carrera?

—Las condiciones que me brindó Hípico de Concordia cuando empecé. Siempre nos enseñaron el sacrificio, luchar cada bocha como si fuera la última, el dejar todo en cada partido, siempre con humildad y con trabajo. Eso me traje y creo que en Buenos Aires se sumó mucho el nivel de exigencia y también técnica y táctica, agregar eso fue fundamental y excelente para mi crecimiento.

—¿Cómo es vivir sola en Buenos Aires?

—Me vine a Buenos Aires a los 18 años. Creo que el vivir sola en una ciudad como esta depende de cada uno. En mi caso siempre tuve el apoyo de mi familia, más allá de la distancia los sentía al lado mío. Y después no dejaba de pensar que era un sueño lo que estaba viviendo. Y cuando empezás a conocer amigas es más fácil. River como club me contuvo, me hizo sentir muy cómoda, también Buenos Aires me gusta, más allá de extrañar los afectos.

—¿Cómo es eso de que empezaste a los 12 años jugando de arquera y lo hiciste por dos años? ¿Qué pasó para convertirte en número 9?

—Cuando arranqué a jugar en el club atajaba en una división más alta y en mi categoría jugaba. Después el presidente de Hípico le dijo a mi entrenador Carlitos “No, Euge tiene que jugar, no puede ser que esté de arquera”, porque yo era inquieta y corría un montón dentro de campo y así me fui formando como 9. Metía goles. Fue una decisión de ellos que no atajara más. A mi me encantaban los dos puestos, pero bueno dejé el arco para ser delantera.

—¿Te gustaría ser Leona?

—Estoy tranquila con el tema de formar parte de un seleccionado argentino, no es lo que me desespera, ni es el objetivo que tengo. Simplemente -siempre lo digo- esas cosas se van dando producto de lo que uno va haciendo. Conozco muchas Leonas, tengo amigas de la selección argentina. Dentro del equipo de River tenemos a Victoria Sauze, Bianca Donati, Luchi Von Der Heyde y una gran referente y amiga como es Maca Rodríguez, son jugadoras de hace años del club y también de la selección.

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EugeXEuge

Edad: 24 años

Familia: la integran mamá Mabel, papá Daniel y dos hermanos mayores William y Daniel.

¿Cómo es un día tuyo?: “Mis días arrancan temprano, desayuno, voy a la facultad, descanso, voy a entrenar, vuelvo, ceno y descanso”.

¿Qué te gusta hacer cuando no estudias y no vas a entrenar?: “Me gusta leer en la plaza o mirar tele”.

Un entrenador: Sergio Cachito Vigil.

Un club: River Plate.

Un sueño: “Jugar en las mejores ligas de hockey de otros países”.

Una jugadora: Carla Rebecchi.

Un palo: Oranje.

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