Miradas
Domingo 18 de Febrero de 2018

Testimonios de una lucha por la vida

El inicio de clases estará, como siempre, signado por numerosos problemas como la lucha de los docentes por un salario digno, la dificultad de los padres para llenar la canasta escolar o las carencias edilicias, por mencionar solo algunos. A todos ellos, una escuela tendrá otro más que sumarle, más al límite de la vida y la muerte: el veneno que les tiran a docentes y alumnos. Se trata de la escuela estatal Nina Carlos Sourigues N° 54, del barrio Perucho Verna, ubicado en San José, Departamento Colón. Integrantes de la escuela, vecinos y ambientalistas hicieron un corto audiovisual para concientizar sobre la problemática de los agrotóxicos llamado A vos también te afecta.
Luego de una representación donde muestra a chicos yendo a la escuela rural con máscaras de fumigación y el momento en que suena una sirena, que advierte la presencia de un avión arrojando agroquímicos sobre el campo aledaño, como si estuvieran en guerra, alumnos y docentes deben cerrar puertas y ventanas y tirarse cuerpo a tierra, debajo de los bancos, hasta que pase el peligro. Luego le siguen una serie de testimonios, que vale la pena compartir.
Silvia Mathey Doret, directora de la escuela, relató: "Estamos en una lucha por la vida, pues a 230 metros lineales de nuestra institución existe un emprendimiento agropecuario que está utilizando agrotóxicos nocivos para nuestra salud. Es una zona que figura como área protegida. Me ha tocado padecer un cuadro respiratorio agudo por el que casi pierdo la vida".
"Es la razón principal de mi lucha, por mi salud, por mis alumnos, por la del barrio", continúa la docente, y agrega que muchos no se atreven a alzar su voz por temor, ya que "donde el poder y el dinero mandan, callan la voz de los más humildes". Además, la directora contó que "existen varios casos de pérdidas de embarazos, enfermedades no declaradas oficialmente, chicos que han nacido con malformaciones, casos de cáncer que al ser tan numerosos es alarmante y sospechoso de que esto no puede ser normal". Y finalizó: "Nuestra lucha es por la vida y convocamos a todos los que puedan elevar la voz que se unan a nosotros".
En el corto, un naturalista afirma que en la reserva de La Picada "se ha perdido más de la mitad de las especies de yuyos a causa de las fumigaciones que se están produciendo en la arrocera". Yudith Rodríguez contó que sus dos hijos van a la escuela 54 y "muchas veces llegan con dolores de estómago, de cabeza o vómitos". Otra mamá de dos alumnas, Mirna Bonato, dijo: "Estoy preocupada porque cuando fumigan, mis nenas vienen con mucho dolor de cabeza, todo el día les duele la cabeza, se acuestan con dolor de cabeza, y no duermen tranquilas. Espero que se pueda terminar esto de la fumigación".
"Soy Rubén Nino Rodrígez –dijo otro hombre que brindó su testimonio–, del barrio Perucho de toda la vida. Me acuerdo cuando era gurí, del balneario de Perucho, era un agua cristalina donde nos íbamos a bañar toda la gente del barrio y zonas aledañas. Una vez empezamos a ver las avionetas fumigar, pero no teníamos ni noción de lo que era. Ahora ya no se puede ir porque el agua está contaminada. Perdimos el balneario, y de hacernos de la amistad de mucha gente".
Hay más, y todos son muy interesantes. Como el del integrante de la Asamblea Popular Ambiental Ruta 135 de Colón, quien afirma: "Esta contaminación está llegando al río Uruguay".
Sería muy importante ayudar a difundir el video para que todos los entrerrianos pudieran verlo, sobre todo los senadores provinciales, que el 26 de diciembre, entre gallos y medianoche, dieron media sanción a un proyecto que reduce el límite para fumigar en zonas urbanas, y los diputados que ahora deben analizar si lo convierten en ley para seguir envenenando a la gente, o si escuchan los reclamos como los de la escuela 54 de Perucho y de la Asamblea Paraná sin Agrotóxicos que ha protestado contra este intento de regulación del uso de los mismos.

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