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Miércoles 06 de Diciembre de 2017

Revancha y coronación para Werner

Pasaron 12 años desde su debut en el automovilismo argentino, tras su glorioso paso por el Karting de la provincia de Entre Ríos, para hacer su desembarco en la Fórmula Renault. Esa categoría formadora de talentos le permitió conocer autódromos y meterse de lleno en el ámbito del deporte motor argentino.

El domingo no fue uno más para Mariano Werner porque su condición de piloto luchador y de no bajar los brazos le permitió coronarse campeón de la Clase 3 del Turismo Nacional. Con un auto un tanto desactualizado para la categoría, como lo es el Fiat Línea, redondearon una temporada perfecta con el equipo de un viejo conocedor de la categoría, como lo es Edgardo Fido Porfiri, expiloto del TN.

Este año no fue especial para Mariano porque después del polémico final de temporada del año pasado en el Turismo Carretera, donde un toque a Matías Rossi le impidió esta temporada pelear de lleno por la corona de campeón en el TC, el paranaense tuvo su revancha. Ya había tenido chances en años anteriores de llegar a la última fecha con posibilidades de pintar el "uno", pero por esas cosas de "las carreras" no se le dio ni en el TC, ni en el TC 2000. Inclusive sigue con una mínima chance, pero chance al fin, en el Súper TC 2000, aunque Facundo Ardusso está muy firme y solo le queda muy poco para coronarse.

Sin dudas que este 2017 habrá sido un gran aprendizaje para el volante entrerriano que experimentó también nuevas sensaciones en el ámbito privado, como lo es el nacimiento de su primer hijo, Salvador. En los festejos en Rosario el mismo Mariano lo dejó en claro. "Llegó una persona que me cambió la vida, es Salvador. Va a ser el despegue para ganar muchos más", expresó.

Se trata de una corona más que merecida porque a lo largo de todo el año fueron regulares junto a su equipo, con el condimento especial de haber ganado una carrera de esas que quedan en el recuerdo. En la lluviosa Posadas, largó desde boxes y en una carrera meteórica alcanzó la victoria que lo habilitó para pelear por el título. Mucha agua habrá pasado por debajo del puente en estos 12 años de carrera deportiva, con las dos coronas en la Fórmula Renault en 2006 y 2007. Y como él mismo lo dijo el domingo: "Pasó mucho tiempo, 10 años de mi último campeonato". Pero lo importante es que el mismo automovilismo le da una corona a un piloto que sin dudas lo merecía, por eso mismo de haber llegado en varias instancias a una definición y al final quedarse con las manos vacías.

Merecido porque Mariano viene de una familia que respira y siente automovilismo, con la memoria siempre presente del recordado Gabriel, que apostó y mucho por su hermano en los años de formación. "De a poco lo vamos llevando", repetía Gabriel cuando se lo consultaba por su prometedor hermano, que poco a poco iba haciéndose conocido en el plano nacional, hasta que llegó el primer gran llamado de Toyota para integrar el TTA y su debut en el TC 2000 a fines de 2007, cuando ya se había coronado bicampeón de la Fórmula Renault con 10 victorias, sobre 12 competencias.

Seguramente serán más los logros que llegarán para este deportista que está próximo a cumplir 29 años y que obtuvo uno de los campeonatos más disputados que tiene el automovilismo nacional, ya que desde hace un tiempo el Turismo Nacional se transformó en esa categoría donde los pilotos de mayor renombre llegaron para ganar, pero que muy pocos han podido coronarse.
Este final de temporada seguramente le dará un gran envión para un 2018 lleno de desafíos y con la mente puesta en pelear arriba en las tres categorías más importantes del país. Porque de los errores se aprende y como lo dijo Mariano: "A mucha gente quizás decepcioné y a muchos perjudiqué", en referencia a Rossi. Esta versión de 'Werner Campeón' le traerá varias satisfacciones para consolidarse como uno de los pilotos más destacados del país, como lo es. Lo pasado quedó atrás, pero sin dudas que este título 2017 ha sido una forma de tomarse la revancha que él mismo necesitaba después de algunos sinsabores, que son muy propios del automovilismo.

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