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Quererse

Características de las personas con baja autoestima

Domingo 28 de Julio de 2019

En todos los aspectos de nuestra vida necesitamos sentirnos seguros para encarar las cotidianeidades de los problemas que se nos van presentando.

Necesitamos saber tratar a las personas con las cuales nos relacionamos porque nos brindan afecto, sostén, seguridad y contención. Pero para estar bien con quienes nos rodean será necesario en primer lugar querernos a nosotros mismos, respetarnos con lo que somos, con lo que deseamos, con nuestras ideas y sentimientos. Y muchas veces lo que sucede es que los prejuicios de los demás, los mandatos familiares, lo que se está esperando de nosotros en general por parte de los demás debilitan nuestra propia personalidad y quedamos atrapados en un limbo emotivo por querer llegar a cumplir con las expectativas haciendo que dejemos de querernos a nosotros mismos para querer mas a los demás y así mantener la armonía relacional, pero de seguro, produciendo un desequilibrio interno que nos lleva a desestabilizar el amor propio y poco a poco sentir mas miedos, con el pasar del tiempo, para ser como queremos.

Aprender a quererse bien es de suma importancia para nuestra salud emotiva. Si ser positivo con los otros aporta muchas ventajas importantes, serlo con nosotros mismos es fundamental. Al final, recuerden que somos la persona con la cual nos quedaremos para el resto de nuestra vida.

Quererse, valorarse, en otras palabras… cultivar el amor propio es similar a ejercitar un sano egoísmo a partir del cual vernos como prioridad y tratarnos mejor. De aquí es que deriva el reconocimiento de quiénes somos realmente y la aceptación de nuestras virtudes y defectos.

Además, sólo cuando aprendemos a querernos bien y a nutrirnos como si fuéramos nuestros propios hijos, podremos dar amor a los otros. Si nos devaluamos a nosotros mismos no lograremos desarrollar un sentido de confianza interna y nuestra autoestima será continuamente boicoteada, por lo tanto, tiene que ser una prioridad cuidarnos y estar mas atentos a poner límites claros a los demás.

Muchas personas piensan no quererse bien y esto es incorrecto. Nos queremos porque es imposible lo contrario, el emisario y el destinatario de este sentimiento son la misma persona. A pesar de esto, algunas personas continúan a pensar en negativo generalizando y metiendo en la misma bolsa todos los aspectos diferentes que nos ayudan a manifestarnos cómo somos. En realidad, lo que entienden con esa afirmación es que hay aspectos de su persona o de su personalidad que no les gustan o rechazan y no el “todo”.

Podemos pensar en no querernos tanto cuando nos arrepentimos o nos avergonzamos de haber hecho, dicho o pensado algo. Es normal que nos suceda esto porque no somos perfectos. Todas las personas tenemos defectos, imperfecciones y debemos aprender a enfrentarlas, pero no por este motivo debemos dejar de querernos y apreciarnos. Lo que debemos hacer es trabajar sobre ello, prestarnos mas atención, cuidado y apreciar lo que aprendemos de no tan positivo sobre nosotros mismos. Perdonarnos si es necesario, porque siempre estamos aprendiendo.

Características de las personas con baja autoestima

La baja autoestima tiene muy mala fama porque a partir de ella se originan muchos problemas psicológicos. De hecho, está asociada a problemas de dependencia, una excesiva necesidad de aprobación por parte de los demás y a generar trastornos como la ansiedad o la depresión.

Las personas con una autoestima baja, además de tratarse mal a sí mismas, tienden a denigrar y a desestimar también a los demás. En otras palabras, proyectan sus sentimientos sobre los otros y presentan las siguientes características:

  • Buscan constantemente la aprobación de los demás.
  • Desean controlar a los otros (por su misma insatisfacción).
  • Son utilizados, manipulados por sus parejas, colegas o amigos.
  • Crean relaciones de dependencia con personas, instituciones, causas o sustancias.
  • Tienen pensamientos retorcidos.
  • Sienten insatisfacción, auto-odio, displacer y desprecio.

Como pueden apreciar, una baja autoestima implica una serie de problemáticas adjuntas como lo son los problemas interpersonales, laborales o cualquier otro en los ámbitos que frecuenta esa persona, y por esto es que si no le prestamos atención pueden desencadenar en trastornos psicológicos.

Aprender a estimarse es como crear un escudo de protección para evitar tener problemas relacionales, mentales, laborales, etc.

En las personas ancianas, una baja autoestima se asocia a un estado de salud peor, una mayor inhabilidad, niveles mas alto de ansiedad, depresión, somatizaciones y dolor. También una autoestima baja implica un factor de alto riesgo de suicidio. Por todos estos motivos es que el ponerse en primer lugar para quererse es la primer condición necesaria para nutrirnos mejor emotiva y relacionalmente, lo mismo que hacemos con la alimentación lo tenemos que hacer con nuestras emociones, sentimientos y deseos.

Cinco consejos para aprender a quererse

1. Hablar en positivo. La forma en que nos hablamos a nosotros mismos tiene sus consecuencias. Si nos criticamos y culpabilizamos continuamente nos sentiremos mal seguramente. Al contrario, si nos tratamos con respecto y ponemos mas atención a nuestro lenguaje y forma de pensar evitaremos ese malestar. Comportarnos como jueces rígidos con nosotros mismos nos impide crecer y progresar. Es importante aprender a percibir nuestros aspectos positivos y a alegrarnos por ellos, asi como también aceptar nuestras debilidades. Buscar ser perfectos sería como pretender no ser humanos. De hecho, el cambio es posible si aceptamos esto.

2. Cuidar nuestro cuerpo y nuestra alma. Este binomio no puede ser separado, lo que es positivo para uno será positivo para el otro. Hay que aprender a invertir en nosotros mismos en estos aspectos. Nos vemos mejor, nos sentimos mejor. Una alimentación equilibrada, comer a horarios que correspondan al momento del día, dormir bien, realizar una actividad física, escuchar música con asiduidad, meditación, yoga, caminar gozando del paisaje, encontrarnos con amigos, etc., con seguridad hará sentirnos mejor. Por lo tanto son ampliamente ventajosas todas aquellas actividades que implican la cura y el bienestar del binomio cuerpo-espíritu.

3. Aprender de los errores en vez de castigarnos. Una vez que cometimos alguna macana no sirve de nada castigarse porque ya está hecho. De vez en cuando cometeremos errores y lo que hay que hacer es aceptarlos como parte de nuestra vida. Podemos prestar atención a cometer menos errores, pero pensar en no cometerlos es imposible. Detrás de cualquier error viene de la mano un aprendizaje, una oportunidad para aprender a hacer las cosas de otra forma. Es mucho mas constructivo focalizarse en esto, que en el atormentarse.

4. Olvidarnos de los mensajes contradictorios. Un doble mensaje consiste en un halago y una crítica a nosotros mismos, al mismo tiempo. Por ejemplo: “¡Qué bien hiciste este trabajo! ¡Obvio, con todo el tiempo que me ha llevado!”. Libérense de estos mensajes, cambiarlos por mensajes mas halagadores, con gratitud a lo que hicimos y pongan a un lado las críticas. ¡Me halago y listo! No busco excusas para justificar lo bien que hago algo.

5. Apostar a lugares, relaciones y actividades nutritivas. Los lugares nutritivos son aquellos en donde uno puede recuperar la serenidad y alegría de vivir. Puede ser la montaña, el mar, el río, el parque, el club, etc. Busquen rodearse de lo que les resulta útil, es agradable para sentir y estar. También puede ser útil renovar habitaciones de la casa, cambiar cosas de lugar, tirar, dar.

Las personas nutritivas son aquellas con cuya presencia me siento acompañado, me dan paz y energía de la buena. Eviten las relaciones tóxicas o aquellas sólo que son de compromiso.

Por último, las actividades nutritivas son aquellas que nos causan placer y nos dan las energías necesarias para afrontar el estrés de la vida cotidiana. Puede ser leer un buen libro, clases de teatro, ver una película, estudiar un idioma, etc.

Como pueden ver, aprender a quererse es fundamental, como una mas de todas aquellas habilidades requeridas a las que nos tenemos que dedicar. Apostar, invertir en nosotros mismos, dedicar tiempo y valorizarse es esencial para cuidarnos de nuestra salud emotiva, además de constituir una base segura sobre la cual construir una vida mas armónica, alegre y rodeada de bienestar general.

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