Miradas
Lunes 12 de Marzo de 2018

Por más apoyo al deporte

Desde hace tiempo, en el barrio San Martín la ONG Suma de Voluntades realiza un trabajo maravilloso. Entre los tantos proyectos que sus integrantes llevan adelante, el impulso a un equipo de fútbol de adolescentes de la zona se destaca por sus logros. Promoviendo la solidaridad de la gente, consiguieron camisetas, redes, alambrado para la canchita y mucho más. Pero el mayor triunfo es que los chicos que conforman el equipo encontraron contención y pudieron recuperar la esperanza que muchas veces las adversidades le arrebatan a las vidas de quienes habitan las zonas postergadas y a quienes las oportunidades se les retacean porque se los estigmatiza.
Hay equipo dentro y fuera de la cancha, porque en el San Martín FC –como se denomina el grupo– entre todos supieron construir férreos lazos fraternales y son un gran ejemplo de lo que muchas veces se consigue de la mano del deporte, que en numerosas ocasiones rescata a aquellos que sufren la vulnerabilidad social en carne propia y en algún punto les restituye derechos y, por sobre todo, dignidad.
La práctica deportiva no solo tiene beneficios en el plano físico, sino en el emocional, el espiritual y el social. Ayuda a forjar relaciones de amistad, crea redes de contención, apuntala al autoestima, promueve desafíos a partir del trabajo en conjunto, y otros tantos aspectos positivos.
La experiencia del San Martín FC se realiza a pulmón, con la colaboración de muchas personas que aportan su granito de arena para construir un mundo mejor, convencidas de que se puede. En Paraná hay otros proyectos en marcha vinculados no solo al fútbol sino al rugby, al boxeo, al ciclismo y otras varias disciplinas. Cuando la pobreza acecha, a muchas familias les cuesta pagar la cuota de un club, por más magra que sea. Y que los chicos tengan un espacio donde desarrollarse a través del deporte es auspicioso.
Sin embargo, muchos de los impulsores de estos proyectos necesitan del apoyo del Estado provincial o municipal para poder dar continuidad a las actividades. No solo porque deben resignar otras tareas para poder brindar su tiempo y sus saberes a los beneficiarios, sino porque tantas veces se precisan recursos para adquirir los elementos para hacer alguna práctica.
Que los chicos no estén en las calles donde acechan tantos flagelos sino que tengan la motivación de compartir un juego, un encuentro con sus pares, una actividad divertida que les abra las puertas a mayores oportunidades, debería ser prioridad para los gobiernos. Lamentablemente muchas veces ocurre que se niega un contrato, una colaboración, un subsidio. Suele ocurrir que no se destinan fondos para estos proyectos, o pasa que se mira si la persona a cargo de alguno de ellos participó en un partido político de signo distinto. Una pena, porque los que pierden no son solo los gurises que se quedan sin lugar para hacer deportes gratis, sino que perdemos todos.

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