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Martes 28 de Mayo de 2019

El desafío de ser valientes
Muchas veces en la vida nos hemos encontrado en situaciones donde nos sentirnos existencialmente mal en relación a nosotros mismos, hacia otros o hacia situaciones vividas voluntarias o no, en donde no encontramos esa paz que necesitamos para dejar de sentirnos anclados a un eterno presente, que más que presente sabe a una lanza de hierro oxidada que se ha clavado en nuestro corazón, produciéndonos ese gran dolor en el alma al que tampoco nos decidimos sacar. Porque ese dolor sabe a sentirse de alguna manera protegido por el apego que en algún momento tuvo esa función de hacernos amar.
Si se ponen a reflexionar, el mal que se provocan a sí mismos es superior a aquel que ha causado la persona o situación que te ha hecho sufrir. Los sentimientos de rabia, resentimiento, odio y rencor consumen las energías haciendo sentir cada día más inestable tu estado de ánimo, además de no ayudarte a tomar decisiones para seguir hacia adelante, hacia un futuro incierto pero de seguro a un lugar en donde sólo el tiempo, una fuerte fuerza de voluntad y todas aquellas personas que aún te aman que están cerca, harán que veas de a poco, otra perspectiva diferente.
Por eso es que me parece útil, poder darles algunas ideas para comenzar a pensar y sentir diferente.
7 Pasos para llegar al perdón
1. Observa, está más atento al presente y comienza a caminar hacia el futuro. El pasado es pasado y aquello que te ha herido no existe más en la realidad física, por lo tanto el único modo para continuar a sentirte mal es pensar continuamente a lo que te ha hecho sufrir. Buscá de elegir, hoy, de dejar el pasado en las manos de la "historia" y comenzá a concentrarte en el presente de forma más atenta y focalizada. La vida es como un equipo de fútbol: algunos jugadores se quedarán por mucho tiempo, otros por un breve período, algunos pertenecen a tu mismo equipo y otros son tus adversarios, pero todos tienen un determinado rol por cumplir en tu vida.
2. No ir a dormir enojado. Cada noche antes de ir a la cama, aprendan a "purificar" sus mentes, buscando de soltar esas experiencias negativas que te han hecho sufrir, no permitas que también arruinen tu sueño. Antes de dormir por ejemplo, pueden decirse a ustedes mismos: "Otro día más ha terminado, acepto y tomo las lindas experiencias que he tenido hoy y dejo en el pasado el sufrimiento, el dolor, la rabia y el rencor que hoy he sentido". O También puedo buscar de meditar para sentirse mas relajados para poder conciliar el sueño.
3. Cambiar la perspectiva: de la acusación a la comprensión. Cuando se encuentren repensando en una situación o a alguien que los ha hecho sufrir busquen comprender. Y esto no significa justificar el mal que otros les han causado, sino buscar de entender por qué han llegado a comportarse de esa manera, aunque no tenga mucha lógica para ustedes, ese no es el punto. Es importante aferrarse a un concepto fundamental: "Cada uno se comporta lo mejor posible dentro de sus propias posibilidades en base a su situación en ese momento determinado y el grado de conciencia al que puede llegar". Si prueban a entender este principio de comportarse de seres humanos imperfectos (¡que lo somos!), descubrirán que el mal que les han provocado en realidad era su "forma mejor" de hacerlo porque no ha tenido otros recursos u otros modos de resolverlo. A este punto la desilusión por lo que creíamos del otro comienza su camino hacia develar una fantasía que teníamos, de las expectativas no reales que nos hemos hecho mentalmente sobre la otra persona.
4. Asumir la responsabilidad del pasado. Para poder soltar el resentimiento se vuelve fundamental asumir la responsabilidad de las propias acciones. Cuando atribuimos nuestro propio malestar y los problemas a los demás, estamos delegando a ellos también el poder de disolver nuestro malestar. Si no aprenden a asumir sus propias responsabilidades en las relaciones, arriesgan en disminuir sus propias capacidades de resolver los problemas y tomar en mano tu propia vida. El protagonista de tu vida sos vos, no sos un actor secundario. Si por otro lado, alguna persona o situación se vuelve responsable de tu vida miserable actual y controla tu mente, después naturalmente, deberás esperar también que "los otros" cambien para vos poder llegar a tener una vida mejor algún día.
5. Practicar el Donar, pero ¿qué? Donar comprensión, escucha y perdón. Es nuestra parte más elevada y espiritual de posicionarnos hacia los otros. Aunque sientan la necesidad de demostrar una cierta clase de superioridad o que quieran buscar tener razón, ¡soltá! Acepten la diversidad del otro. Como dice un conocido poeta y escritor italiano, Alessandro Manzoni: "El hombre crece cuando se arrodilla".
6. Dejar de buscar ocasiones para sentirte ofendido o triste. Cuando se vive o se tienen niveles bajos de conciencia, desgastamos una gran cantidad de tiempo en recobrar la energía y la oportunidad de sentirnos ofendidos. Una simple noticia, alguna persona maleducada que encontramos en la calle, un día nublado, manejando con mucho tráfico, haciendo una cola para pagar o cualquier otro ejemplo similar cotidiano, se convierten en muy buenas ocasiones para sentirse ofendido, estar mal, irritados. Uno se comienza a volver una persona que busca que nadie lo pueda o vuelva a agredir por alguien, por alguna cosa o circunstancia. Si pueden tener fe en sus convicciones, se darán cuenta que es imposible sentirse ofendido por las creencias y comportamientos de los demás.
7. Dejar de ser prejuiciosos. Cuando dejamos de emitir juicios hacia los demás y simplemente comenzamos a observar mas y a escuchar más cuando nos vinculamos con otros, descubrirán mucha mas paz interior. Y por lo tanto se sentirán mas felices y podrán llegar a liberar esa energía negativa causada por el resentimiento, además de que los que te rodeen encontrarán mucho más atractivo interactuar con vos. Una persona tranquila atrae energía pacífica. Tus relaciones cambiarán de forma significativa.
Poder perdonar es esencial para poder lograr un crecimiento personal y liberarse del pasado que tanto daño ha causado. Es tiempo de aprender a soltar, disolver esos sentimientos negativos y vivir donde tu mejor película... ¡es la que se está por estrenar!

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