Hoy por hoy
Miércoles 06 de Diciembre de 2017

Merecido, de acá a la China

No soy amigo íntimo, pero por mi profesión de periodista deportivo puedo decir que tengo una gran relación con el piloto paranaense Mariano Werner. Tampoco lo conozco en profundidad como para emitir una opinión tan contundente sobre su ser, pero se nota a la legua que Marianito es un gran deportista y mejor ser humano, que no se olvida de sus raíces como le pasa a la mayoría que toca el cielo con las manos. Es por eso que le tengo aprecio, a él y a su familia. Y es por eso que me puso muy feliz el título que al fin pudo conseguir en el automovilismo nacional, en este caso en los autos con techo.
Ya tenía abrochados dos campeonatos en la Fórmula Renault, categoría que representa a los monopostos sin techos. En ellos alcanzó la gloria en el 2006 y 2007. Pasaron 10 años de mucha entrega y sufrimiento, de idas y vueltas, de campeonatos negados y de frustraciones deportivas, pero al fin llegó.
El entrerriano peleó el campeonato del Súper TC 2000 en el 2011. Fue en el trazado del Club de Volantes, en casa, donde la luchó cara a cara con Matías Rossi. Ambos corrían en ese momento con Toyota, pero no pudo ser. El cetro fue para el Granadero.
Un año antes, en 2010, se dio la definición en la categoría más popular de Argentina, el TC. Mariano llegó a la última cita con chances de campeonar en Buenos Aires, pero lamentablemente fue derrota ante Agustín Canapino, el mejor de esa temporada.
Otra definición fue en el año 2013. También ocurrió en el Turismo Carretera y Werner se coronó subcampeón. Llegó con posibilidades a la última fecha y no pudo. Después el año pasado en el TC también tuvo otra oportunidad, pero no pudo ser. Su rival fue el mismo: Matías Rossi. Fueron tres intentos en TC y uno en el Súper TC 2000. Pero, por fin Werner se pudo sacar, merecidamente, esa mochila de encima y cantó campeón en el Turismo Nacional Clase 3, una categoría que crece a pasos agigantados en el deporte tuerca y que hoy está detrás del Turismo Carretera, por encima de Súper TC 2000 y Top Race, por nombrar algunas.
Werner llegó en el 2014 al TN de la mano de Peugeot y ahora defiende la escudería Fiat. Probó, hizo las bases, se adaptó y rápido llegó la consagración, esa que le dará oxígeno para lo que se viene porque el paranaense tiene otra oportunidad de subirse a lo más alto del podio en el automovilismo ya que está luchando por ser el monarca del Súper TC 2000. La tarea no será sencilla ya que por delante en las posiciones aparece Facundo Ardusso. El Flaco de Las Parejas es un gran piloto y también querrá cerrar el año de la mejor manera. Pero esta es otra historia que aún falta escribirse. Ahora es tiempo de festejar lo que se tiene, de disfrutarlo y de usarlo para seguir creciendo. Seguramente por el corazón de Werner pasó Gabriel, en primer lugar, la familia, Micaela y Salvador, ese nene que llegó con el pan bajo el brazo.
Felicitaciones Mariano Werner, merecido, de acá a la China.

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