Secciones
Música

María Paz Ferreyra y la fortaleza de su voz

Eligió cantar desde muy chica y la iglesia fue su primer escenario. La profe de educación física que deleita con su música a quien la quiera escuchar.

Miércoles 13 de Mayo de 2020

Más de un feligrés reprimió la intención de aplaudir en misa a María Paz Ferreyra, cuando ella finaliza una de sus interpretaciones del cancionero católico, en la parroquia Santo Domingo Savio de Paraná. Canta allí de toda la vida, pero desde la pandemia mucha gente descubrió su talento, su don de Dios. El cierre del templo abrió otros canales de difusión del Evangelio para llegar a los fieles en sus casas y así sus melodías se esparcieron. En diálogo con UNO repasó sus primeros acordes, los conciertos y su presente musical.

—¿Por qué elegiste cantar?

—Lo veía a mi hermano mayor mucho tiempo con la guitarra y a los 6 años le dije a mis padres que yo también quería aprender a tocar. Comencé a tomar clases con una profesora particular de mi barrio y al ir avanzando en el instrumento me di cuenta de que me acompañaba con el canto. Así empezó esto de cantar. A partir de que nos mudamos (reside en el barrio Santa Lucía), comencé a familiarizarme con la iglesia. La acompañaba a mi mamá a dar catequesis y me quedaba a las misas. Nazar –mi amigo, con el que hasta el día de hoy comparto esta pasión–, me empezó a invitar a cantar ahí con él y bueno, nunca más me fui. Además, mi profesora de guitarra le recomendó a mis padres que me llevaran a la Escuela de Música, pero como por entonces solo tenía 7 años, me hicieron esperar un tiempo. Sobre todo por los horarios, iba al colegio de tarde, la Escuela de Música tenía que ser a la mañana, todo de corrido, se me iba a complicar.

—¿Después estudiaste o sos autodidacta?

—Asistí tres años a la Escuela de Música. El primer año de guitarra lo hice libre porque había cosas que ya conocía pero las demás materias las cursé a todas. En mi casa me decían que no me iba a dar el tiempo para todo, porque me había anotado además en piano. Iba de mañana a la Escuela de Música, de ahí a lo de una tía que vivía por calle Urquiza, almorzaba con ella y posteriormente al colegio (Mercedarias) y los miércoles del colegio volvía a la Escuela de Música a coro. Después de un tiempo se me hizo bastante pesado el ritmo. Con 10 años mis días arrancaban a las 7.30 y terminaban a las 17.30, cuando salía del colegio. Terminé desistiendo. Continué asistiendo a coro 2 años más, porque la profesora me dijo que no lo dejara. Cuando fui más grande, tomé clases de técnica vocal con una profesora particular por algunos años.

—¿Qué puertas te abrió poder cantar?

—Primero que nada conocer muy buenos músicos de la ciudad, y que actualmente somos muy amigos. Después, también muy importante en mi vida en cuanto a la música, fue la banda de la cual fui parte “Fortaleza” y con la que tenemos un disco con canciones propias que se titula “Llámame”, que nos llevó a tocar a Río de Janeiro en el año 2013, a la Jornada Mundial de la Juventud. Una experiencia muy hermosa en la cual quedamos seleccionados después de enviar nuestras canciones. Luego, trabajamos mucho para poder presentar ese disco en el Teatro 3 de Febrero. Un esfuerzo enorme que no hubiera sido posible sin el acompañamiento de nuestras familias y de todos los que nos apuntalaron durante esos años. También arranqué a cantar en casamientos y cumpleaños de 15 y bueno, el que te vean en una u otra fiesta por ahí es importante porque después te siguen llamando. Hasta el día de hoy lo hago y me gusta mucho.

—Cantás en el coro de la Iglesia, en casamientos, también lo hiciste en grupo. ¿Tenés alguna preferencia?

—No tengo una preferencia. Disfruto de hacer música, de llegar a la gente y de hacerles sentir algo, ya sea cuando canto en una misa o cuando canto en un casamiento y lloran los novios y los invitados también (se ríe). Si me preguntás que prefiero, me hubiera encantado llegar más lejos, pero soy feliz también haciendo lo que hago hoy. Banda o grupo ya no tengo. Después de que se disolvió Fortaleza no volví a formar otra banda. Pero sí sigo cantando en la parroquia Santo Domingo Savio, es mi raíz, uno nunca debe abandonar sus orígenes (vuelve a reír). Tenía 6 años cuando comencé a cantar en la capilla y hasta el día de hoy sigo haciéndolo. Brindo un servicio y verdaderamente creo que es un don que Dios me regaló, poder llegar a la gente a través de mi voz.

—¿Enseñas a cantar o tenés otra profesión?

—No enseño a cantar. Soy profesora de Educación Física y secretaria en un colegio secundario. Mis alumnos, cuando me veían tocando la guitarra o cantando en algún acto me preguntaban por qué no les enseñaba música (risas) pero no, nunca enseñé música. Disfruto mucho de mi profesión, me encanta.

—¿Por qué Educación Física? Tan distinto a la música.

—Nunca estuvo en mis planes estudiar música para dedicarme a enseñarla. Siempre hice deportes, desde muy chica, me gusta mucho la actividad física y creo que en mi infancia tuve profesoras en el área que me marcaron y por eso elegí la profesión.

—¿Tenés proyectos referidos a la música?

—No sé si llamarlo proyecto, pero sí es un trabajo más que tengo. Hoy en día me dedico mucho a las bodas y fiestas, aunque con esto de la cuarentena desde marzo estamos corriendo todas las fechas. Tengo un Instagram (maria_paz_ferreyra) y la Página de Facebook (María Paz Ferreyra) donde subo videos para que la gente vea lo que hacemos. Trabajo mucho con Romina Werner -organizadora de eventos- y me lleva a muchas bodas, ya sea iglesias o fiestas.

—¿Componés también?

—Compuse varias de las canciones que están en el disco de Fortaleza pero después de ahí no he vuelto a componer, supongo que eso no se pierde, algún día podría retomarlo.

—Cantar requiere interpretación, ¿la música religiosa un poco más?

—No, interpreto las canciones como me salen, como las siento en el momento. Cuando canto en la iglesia tengo un plus, brindo un servicio y no dudo en que Dios me usa como instrumento para interpretarlas aún mejor. A veces uno no se da cuenta de lo que genera en el otro pero muchas veces las personas te lo hacen saber.

La banda que tocó en Río

María Paz Ferreyra fue la voz de Fortaleza, la banda que siete años atrás se presentó en la Jornada Mundial de la Juventud que tuvo lugar en Río de Janeiro, Brasil. Junto a Rodolfo Boiero en teclados y violín, Otti Gómez en bajo, Denis Lozar en guitarra eléctrica, Nazar Sosa en guitarra acústica y Cristian Emanuel Macchi en batería, fueron testigos de la llegada del Papa Francisco a América Latina, en lo que significó el primer viaje del Cardenal argentino como Sumo Pontífice.

—¿Cómo fue presentarse en el primer encuentro de Francisco con los jóvenes?

—Ir a Río fue una gran sorpresa. Se habían presentado a la selección muchísimas bandas del país y ser elegidos ya fue impresionante, estábamos todos muy emocionados. Claramente no tocamos en el escenario principal de la Jornada. Nuestra participación fue en uno de los escenarios que día a día se iban habilitando en distintos puntos de Río de Janeiro. Nos tocó ir a Niteroi. Una experiencia muy linda ya que compartimos con bandas de Santa Catarina, Chile, Perú y algunos lugares más. Para nosotros significó mucho ya que pudimos llevar nuestra propia música, la que veníamos armando hacía mucho tiempo, a otros jóvenes.

María Paz x María Paz

María Paz tiene 29 años, “este año cumplo 30, en noviembre”, indicó. Su familia está integrada por mamá Gladis, papá Alberto y sus hermanos José Luis, Martín y Mariano. Además tiene seis sobrinos.

—¿Cómo es un día tuyo?

—Un día mío -si no estuviéramos en cuarentena- empieza a las 6.30 cuado ingreso al colegio Mercedarias. Ahí trabajo como secretaria. Salgo a las 12.45y me voy a la escuela San José Obrero donde doy Educación Física de 13.30 a 15.30. Luego regreso a mi casa y en mi tiempo libre toco la guitarra, canto y subo algún que otro video a las redes. Verdaderamente la música es mi cable a tierra.

—Si tuvieras que elegir una canción ¿cuál sería?

—”Tu presencia”, una canción que escribí para el disco que hicimos con Fortaleza. Otra canción que me gusta es “Motivos” de Abel Pintos.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario