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Revista Tuya

Magdalena Folgueras egresó con el título de profesional del tambo

Si bien hace 12 años que trabaja en la producción lechera, decidió estudiar en el INTA para actualizar conceptos y aprender sobre la automatización de su tarea.

Martes 10 de Diciembre de 2019

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), Agencia de Extensión Rural Crespo, brindó herramientas prácticas y teóricas para que egresen 25 nuevos profesionales tamberos.

Dentro de esa promoción se encuentra Magdalena Folgueras que desde hace 12 años trabaja en el tambo, pero quiso profesionalizarse y aprender para crecer en el oficio.

Diario UNO contactó a Magdalena a través de la ingeniera agrónoma Gabriela Litwin quien durante el curso dictó el módulo “Economía familiar”.

¿Por qué estudiar y recibirse de tambera profesional después de tantos años realizando este trabajo?

—Fui más que nada para aprender y asesorarme bien de las cosas que hay nuevas; todo se aprende y es bueno cuando a uno le gusta. Más que nada porque junto a mi marido trabajamos siempre en tambos y ahora que hace dos años que estamos en uno que es todo automático es bueno saber si estamos haciendo las cosas bien.

Es importante señalar que el curso abordó temas como “Rutina de ordeño” y “Mastitis”; conceptos básicos de producción y manejo de pasturas y verdeos, como la importancia del registro de su producción y aprovechamiento.

Un módulo sobre “Alimentación” que incluyó que los participantes tuvieran el primer día de campo en la Escuela Las Delicias, donde las pasturas, el silo y la alimentación fueron los ejes principales de la jornada.

Otro bloque incluyó los temas “Crianza de terneros”, “Manejo sanitario de la Vaca” y “Recría y Reproducción”. El cuidado de las maquinarias, la higiene y seguridad en el trabajo fueron abordados también.

¿Estudiaron los dos?

—No, solo yo por el gasto más que nada. Además se venía un curso de inseminación y mi marido quería hacer ese.

¿Y fueron muchos los conceptos que tuvo que aprender?

—Tomé muchos consejos que pudimos aplicarlos. Y las demás cosas noté que las vengo haciendo bien. No sólo parte del tambo, sino que aprendés cosas de posturas que yo no lo hago. Pero todo lo que me decían venía al campo y lo comentaba. Para la persona que le gusta estaá bueno porque todo los días salen cosas nuevas y hay que ir actualizándose.

¿En qué zona está el tambo donde estas actualmente?

—El tambo se encuentra entre la Aldea San Juan y General Racedo un tambo estabulado. Se llama La Rinconada y se ubica a seis kilómetros de Crespo.

¿Por dónde anduvieron en estos 12 años de trabajo? ¿Fueron cambiando de zona?

—Nosotros somos de Lucas González. Estuvimos en un tambo de Colonia La llave, en Tercera departamento Nogoyá. Y fuimos a Córdoba. Siempre de empleados. Aunque en Córdoba teníamos que hacernos cargo de todo el campo y de los empleados también.

¿Se quisieron volver?

—Sí, fuimos y nos volvimos porque no es fácil con empleados. Después que paso un año volvimos a ir y el dueño quería que volviéramos. Ese tambo se estaba agrandando y necesitaban una familia, pero no había mucha comodidad. Decidimos volvernos ya que salió justo este trabajo acá y nos quedaba más cerca de nuestro pueblo.

¿Cómo describirías el trabajo en el tambo?

—Muy poco valorado. Tenes que estar el cien por ciento dedicada al animal. Para lograr así un buen desempeño en lo que estás haciendo. Acá trabajamos todos en conjunto y eso ayuda mucho porque todo se habla.

¿Es muy sacrificado el trabajo? ¿Qué horarios hacen?

—Sacrificado no. Es una rutina diaria que hay que cumplir todos los días haga calor o esté lloviendo. El animal se tiene que atender. Acá por ahora tenemos dos ordeñes diarios, uno a las 4 de la mañana y el otro a las 16.

¿Disfrutas la vida de campo?

—Sí, sí. Hoy como esta la zona urbana es aconsejable. Mis hijos se criaron en el campo y a nosotros nos gusta.

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Magdalena tiene 39 años y su familia la integran su marido y sus tres hijos, dos varones -uno de 18 y otro de 12- y una nena de 4 años.

¿Cómo es el día a día con sus hijos? ¿La escuela y el tambo? ¿Los quehaceres diarios?

—Es muy complicado. Ya es otra rutina, hay veces que se complica ir a reuniones o algún acto escolar pero bueno lo mejor es que ellos entienden. En tema traslado nos ayudan mucho nuestros patrones ya que hay veces que me llevan y traen al nene sin ningún problema. Y la nena desde que empezó el jardín la lleva la mujer de uno de nuestros patrones todos los días y la trae; si podemos la buscamos nosotros y ya nos traemos a los demás chicos que son hijos de los patrones. Ese tema nos ayuda muchísimos ya que ellos nunca tienen problema en traerlos o llevarlos, y en la casa se hace lo que se puede ya que los chicos necesitan atención.

¿Qué deseas para tus hijos?

—Deseo que puedan seguir estudiando y que tengamos siempre trabajo para ayudarlos el día de mañana cuando decidan tomar algún estudio y poder acompañarlos en sus proyectos.

Por último, Magdalena se tomó un tiempo para agradecer a la ingeniera del Inta, Gabriela Litwin “por todo lo que hace por nosotros y por los demás colegas. Hay que informar que en el Inta no sólo dan cursos de tambo sino que también hay muchísimas más cosas que uno puede ir aprender”.

Atractiva actividad

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Desde julio y durante casi cuatro meses se desarrolló en Crespo la 117° edición del Curso El Profesional Tambero, una capacitación integral destinada a operarios de tambo de la que ya participaron más del 30% de los tamberos del país.

Se trató de un curso teórico – práctico, dictado por profesionales con experiencia reconocida en su labor.

Una vez a la semana, durante tres horas, la Agencia de Extensión Rural Crespo del INTA se transformó en un establecimiento educativo para abordar cuestiones técnicas claves del manejo del tambo.

En total egresaron 25 nuevos profesionales del tambo, entre ellos estuvieron Magdalena Folgueras, Cintia Fischer, Claudia Tagleabue y Sandra Gómez.

Según señaló la ingeniera agrónoma Gabriela Litwin en la página del INTA “los asistentes se mostraron muy satisfechos con el curso, presentando una evaluación muy positiva del mismo. Queremos desde el equipo organizador del curso agradecer muy especialmente a las empresas lecheras con los 25 nuevos profesionales tamberos, a la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER, a la Escuela Las Delicias y a las Cooperativas y empresas del sector que nos apoyaron y lo hicieron posible. Y darles las felicitaciones a los egresados”.

Hay que destacar que en la región se está profesionalizando esta actividad que es tradicional, pero que dado los avances tecnológicos requiere capacitación y aprendizaje constante; para hacer de la lechería una actividad sustentable, atractiva y con futuro en el país.

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