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Revista Tuya

Luciana Zapata, ingeniera Prohuerta

Luciana Zapata lleva 15 años promocionando la huerta en casa. El Inta Paraná reconoció en setiembre pasado el trabajo de la ingeniera agrónoma por su compromiso

Jueves 19 de Noviembre de 2020

Hace 30 años el proyecto de Promoción de la Autoproducción de Alimentos, ProHuerta, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) surgió para promocionar la huerta orgánica y agroecológica junto a los productores familiares y quinteros más tradicionales. La gran cantidad de experiencias exitosas que se vienen desarrollando en distintos puntos del país, en producciones agroecológicas de distintas escalas y productos, se multiplicó positivamente. El Inta Paraná reconoció en setiembre pasado el trabajo de la ingeniera agrónoma Luciana Zapata por su compromiso con el programa, en la zona de Diamante.

“Comenzó a trabajar con una red de siete promotores, que enseguida y afortunadamente se amplió. Actualmente, la red de promotores del departamento Diamante está compuesta por más de 40 personas, entre mujeres y varones de distintas edades. También, participó del módulo de aromáticas de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Paraná, trabajando en la multiplicación de especies para la distribución entre los beneficiarios del programa, dictando talleres, y conduciendo ensayos de aromáticas de diversos proyectos nacionales (orégano, perejil y coriandro)”, señalaron sobre su dedicación, aportes y entusiasmo para encarar nuevas metas. Hoy, Diario UNO repasa su historia de vida y también su aporte para generar conciencia sobre la importancia de sembrar en casa.

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Luciana Zapata, ingeniera prohuerta

Luciana Zapata, ingeniera prohuerta

—¿Siempre supo que quería ser ingeniera agrónoma? ¿Cuándo nació su vocación por el campo?

—En los últimos años de la secundaria me empecé a preguntar qué carrera quería seguir estudiando, estaba entre Agronomía y Asistente Social. La familia por parte de mi papá trabajaba en vinculación al campo, y mi madrina era asistente social. Creo que trabajando en el programa Prohuerta, he podido dedicarme a las dos cosas que me gustaban, a la parte agronómica y a la social también.

—¿Dónde desarrolló su actividad laboral?

—Soy nacida en Diamante ciudad y vivo en Las Cuevas zona rural del departamento, así que mi actividad laboral comenzó en escuelas rurales de aquí. Dictaba taller huerta y materias relacionadas a la fruticultura, en ambos casos eran de carácter más práctico que teórico. Durante cinco años trabajé en forma directa con alumnos, en la escuela secundaria “Agustín de la tijera” de Costa Grande, con alumnos del primer ciclo, y en la escuela agrotécnica “Horacio Mann” de Isletas, con alumnos de los últimos años. Desde el año 2009, trabajo con la Fundación Irupé de Alemania (quienes tienen como misión la formación formal y no formal de niños y jóvenes de la zona de Las Cuevas); coordinando los talleres de huerta de las escuelas rurales de la zona de Las Cuevas, Las Masitas y Costa Doll.

—¿Cómo definiría al programa Prohuerta? ¿Cuáles son las bondades de la iniciativa?

—Desde el año 2005, a la par que comenzaba a dar clases en las escuelas rurales, me incorporé como técnica del Programa ProHuerta. Actualmente trabajo como extensionista, para la Agencia de Extensión Rural del INTA Diamante. Mi trabajo es junto a una red de promotores, quienes son el nexo entre nosotros los técnicos del ProHuerta y las familias beneficiarias. Así nos vinculamos con referentes institucionales, de escuelas, centros de salud, centros comunitarios, centros de jubilados, municipios/comunas/juntas de gobierno; además con promotores voluntarios barriales. Es un programa que permite trabajar de manera interdisciplinariamente, abarcando de manera integral diferentes problemáticas del territorio. Por eso, además de vincularnos a los promotores en el territorio para llegar a los beneficiarios, nos vinculamos con otros profesionales de otras instituciones (Universidad Adventista del Plata, Universidad Autónoma de Entre Ríos, Conicet, Parque Nacional PreDelta) y de la actividad privada, y desarrollamos acciones de capacitación, difusión, demostración. Hemos abordado temáticas como alimentación saludable, pérdidas y desperdicios de alimentos, didáctica de las ciencias naturales, manejo agroecológico de insectos en la huerta, biodiversidad, entre otras.

—¿Cómo le explica a la gente el desarrollo de una huerta y alcanzar no sólo el consumo personal sino también la posibilidad de generar un emprendimiento?

—En las huertas familiares, se destacan algunas que generan excedentes de huerta y granja (verduras, plantines de flores, de huerta y aromáticas, huevos, miel, compost), otras que elaboran y dan valor agregado a sus productos (hierbas desecadas, frutas azucaradas, mermeladas, dulces, conservas, licores). Así es que venimos trabajando junto familias que generan excedentes para la venta, con el apoyo del municipio, de la escuela integral Nº 15 y del SISAME, de Diamante y también con la escuela agrotécnica de Isletas. Se ha conformado un grupo que se denomina Feria Verde Diamante, con los que hace cuatro años se está trabajando en fortalecer sus emprendimientos y los del grupo. En ese espacio ellos pueden comercializar sus productos, pero también ha sido un espacio de encuentro y de intercambio de experiencias. Hemos trabajado en la incorporación de tecnología y capacitándolos en la manipulación de alimentos.

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—Si tuviera que elegir ¿Qué le gusta más? ¿Y por qué?

—Me gusta recolectar y sembrar semillas de flores, principalmente aquellas que se resiembran solas (como chinitas, flor de viuda, zinnias); además cultivar especies bulbosas (jacintos, narcisos, azucenas, bulbines) y otras florales perennes (como margaritas). Aquellas que requieren poco mantenimiento y que embellecen el jardín. También me gusta multiplicar aromáticas (orégano, ciboulette, mentas, melisa, lavanda, falso curruy, falso alcanfor), y cultivar frutales, tenemos en casa un montecito con más de 30 frutales para abastecernos de fruta.

—Enumeró las aromáticas y en ella ha venido trabajando ¿En qué consiste esta actividad?

—Para el trabajo final, para graduarme de la carrera de ingeniería agronómica, me relacioné con el sector de aromáticas, junto a la técnica de la Cooperativa LAR Crespo, en aquel momento era la ingeniera Alicia Müller, comencé a relevar información. Durante más de cinco años trabajamos en parcelas en campos de productores y otras sembradas en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná, relevamos principalmente cultivos de coriandro, orégano y perejil, evaluamos rendimiento y registramos el comportamiento frente a plagas.

—En cuanto a la problemática ambiental, ¿hay posibilidades de producir sin usar productos químicos?

—Junto a profesionales de la Faculta de Ciencia y Tecnología de Uader, Conicet y la Facultad de Ciencias Agropecuarias de Uner, estamos trabajando en proyectos de extensión, promoviendo diferentes prácticas de manejo agroecológico. Basándonos en el monitoreo de los cultivos de huerta, para la identificación de insectos y en el uso de productos naturales.

Garantizar la soberanía

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El programa tiene un rol educativo, pero también tiene la capacidad de potenciar vocaciones sobre la siembra y la cosecha de frutas y verduras.

Está enfocado en contribuir a garantizar la soberanía y seguridad en zonas urbanas y rurales, con el impulso de la agroecología para el auto-abastecimiento, la conformación de sistemas locales de producción, el arraigo y la organización social; a través de la capacitación, la asistencia técnica, el desarrollo de tecnologías apropiadas y el financiamiento de proyectos productivos.

Los números indican que en el país hay 617.975 huertas familiares y 1.826 comunitarias, en tanto que las escolares son 13.000 y cumplen un rol motivacional y pedagógico y complementan subsidiariamente el aprovisionamiento del comedor.

Luciana x Luciana

La ingeniera agrónoma Luciana Daniela Zapata tiene 41 años y su familia está conformada por su esposo y sus dos hijos Eugenia de 12 años y Pedro de 14 años. “Estoy muy comprometida con la institución y con mi trabajo, y mi familia me acompaña mucho, ellos colaboran de una o de otra forma con mi trabajo. Creo que tuve la posibilidad de formar una familia y de trabajar a la par”, expresó.

—¿Cómo es su huerta?

—Diversificada, algo de huerta, varias aromáticas, frutales y flores.

—¿Qué le gusta hacer en sus ratos libres?

—Estar al aire libre, hacer actividades manuales, también cocinar.

—¿Cuáles son sus sueños?

—Hoy por el contexto de pandemia muchas familias han comenzado a hacer la huerta en casa, convirtiéndose en una actividad productiva. Me gustaría que las familias sigan interesándose en hacer la huerta y en obtener alimentos frescos y de calidad.

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