Miradas
Miércoles 21 de Febrero de 2018

Los clubes del interior pierden por goleada

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) inició un polémico proyecto de reformas en los torneos que organiza el Consejo Federal (CF). Ejerciendo su poder, AFA pasó por alto el CF en una movida que recuerda las decisiones del gobierno nacional, ir por todo sin importar el cómo ni las formas.
El proyecto, que no se bajó para que sea considerado por las Federaciones provinciales ni las ligas del interior, elimina de un saque el Federal C y el B, creando un nuevo torneo en el 2019 bajo el nombre, acaso tristemente risueño, de Torneo Federal Regional Amateur. Queda en pie el Federal A, quien sabe hasta cuándo y en qué condiciones.
La medida dejará sin nada, sin competencia (es decir sin trabajo) a miles de jugadores desparramados por todo el país y en la lona a clubes que iniciaron sus trabajos de pretemporada, su armado del plantel, la confirmación de su cuerpo técnico, buscando la ilusión del ascenso que le daba el Federal B cuyo arranque estaba pautado para mediados de este año.
Esta ilusión fue arrancada de cuajo desde el imperio del fútbol, ahí donde se cocina todo, en el corazón de la gran urbe capitalina. Lejos de la "General Paz para allá" quedaron los clubes del interior, que miran atónitos cómo deciden sobre su futuro sin la mínima consulta, siquiera, de cortesía.
La idea, en líneas generales, es crear un torneo federal que abarque todas las ligas, cuyos campeones y subcampeones accedan a un torneo que sería de tercer nivel (de ahí el borrado del Federal A y B), pero todo para 2019, con lo cual castigan a cientos de clubes que ya trabajaban en los torneos pautados. Esto sin contar la inmensa cantidad de jugadores que quedarán a la deriva hasta el próximo año, sin nada que jugar y con clubes sin ingresos para poder contratarlos. A ellos se suman los que están disputando el Federal C, que arrancaron con el calor de enero en busca de un lugar en el Federal B. Ahora, tras jugar medio año y lograr llegar a la meta tras recorrer cientos de kilómetros, los que logren el ascenso se quedarán sin nada, sin premio a su esfuerzo y entrega, ya que lo que viene sería por invitación y no tendría en cuenta a quienes ganaron ese derecho en la cancha.
La pretendida reforma ideada por aquellos que buscan un fútbol para pocos y semiprivatizado, vuelve a castigar al interior, dejando sin tocar a los clubes de Capital Federal, eternos ayudados de la gran torta del fútbol.
Nada de reformas para la B y C Metropolitana, nada de equilibrar los gastos del Nacional B entre clubes capitalinos y los de país adentro, que recorren el doble de distancias. Nada de tocar ahí. Siempre todo recae en los menos poderosos, castigándolos de hecho con torneos improductivos o con poco reparto de la torta. En ese sentido, en ese camino y para no dejar margen de maniobra o protesta, las federaciones fueron "apretadas", presionadas para que o expresen su acuerdo, o su silencio, ante semejante atropello.
De todas maneras, justo es remarcarlo, varios presidentes de clubes con historia en el ascenso comenzarán una peregrinación hasta la AFA para plantear su desacuerdo, plantando al menos, una bandera de disconformidad ante otro avance a sus decisiones y a su futuro.
El fútbol del interior necesita un cambio. Eso está fuera de discusión. Pero esas reformas deben ser analizadas, discutidas y ejecutadas con tiempo por los propios clubes que disputan los torneos federales. Ellos, más que cualquier burócrata sentado en el sillón de AFA, saben de los pesares, dineros y kilómetros que se consumen en cada fecha, en cada fin de semana. Y todo lo que se decida deberá tener su correlato con las famosas B, C y D metropolitanas, para que se iguale la competencia y lleguen los mejores, sin padrinos, sin protección y, sobre todo, sin alcahuetes de turno.

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