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Martes 19 de Junio de 2018

La verdad sobre las mentiras

¿Por qué somos deshonestos? por Ingrid Williams

En la Universidad de Duke (Durham, North Carolina, Estados Unidos) han estudiado el comportamiento irracional de las personas en relación a cómo pensamos del dinero, la salud, del ahorro, etc., dentro de la cual se encuentra la deshonestidad. Investigaron el comportamiento humano, la racionalidad o no con la cual tomamos las decisiones justas y también aquellas injustas.
Estudiaron lo que llaman economía conductual, metiendo en discusión lo que es la economía estándar: que presupone que la gente sabe tomar decisiones perfectas, sabe comparar todas las opciones y no hay límites para la capacidad humana. La economía comportamental no tiene presupuestos. Por el contrario, ellos ponen a la gente en situaciones diferentes y ven cómo se comportan. A la conclusión que han llegado los experimentos que han realizado es que muy frecuentemente la gente no piensa a largo plazo, es miope y vengativa. La gente no es capaz de considerar todas las opciones y no siempre se comporta perfectamente de manera racional.

Probemos...
Levante la mano quién ha dicho una mentira desde 2015 a hoy.
Levante la mano quién se considera buena persona y sincera.
¿Cómo puede ser –seguramente– que la mayoría de las personas hayan levantado la mano a las dos preguntas al mismo tiempo?
¿Cómo es posible que creamos que somos deshonestos y al mismo tiempo creamos que somos honestos?
Todo depende de la forma en que racionalizamos la información. Por una parte queremos vernos al espejo y pensar que somos buenos, sinceros y maravillosos. Por otra parte queremos beneficiarnos egoístamente de ser deshonestos.

El Factor Expediente
Hasta que mentimos sólo un poco, no debemos pagar ningún precio con la imagen y con el modo en el que nos vemos a nosotros mismos. Se llama FACTOR EXPEDIENTE: es la capacidad de comportarse mal y considerarse buenas personas.
Esto se puede ver en muchos casos de la vida diaria, por ejemplo: el límite de velocidad para manejar (si el cartel señala 90 Km. pero vas a 100 Km., decís: "¡y bueno, no es mucho más!"), pagar los impuestos (¿nadie pensó alguna vez en no pagar todo?), exagerar en los perfiles on line o Curriculum Vitae en general, exagerar cuando nos presentamos, etc.
Hay muchos elementos en grado de poder modificar la amplitud de este FACTOR EXPEDIENTE:
"Todos los hacen".
Conflicto de intereses.
"No estoy dañando a nadie".
Mentir por otros.
Creatividad.
Tener que hacerlo por ser el soporte de un supervisor, de alguien superior jerárquicamente.
Normas sociales.
Cansancio.
Creer que está lejos de ser un crimen
Autodecepción, baja autoestima, mentir para ser mejor.
Cada uno de estos factores cambia inclusive la capacidad de la gente a ser deshonesta.

Factor Todos lo Hacen
Por ejemplo, si uno racionaliza el "¡todos lo hacen!" es más fácil no sentirse tan mal porque es una cosa que implícitamente está aceptada y que se podría seguir engañando a las personas a un nivel más alto, alzar la apuesta. Es mucho mas fácil considerar legítimo lo que hiciste.
Hay grandes mentirosos y pequeños mentirosos. Los grandes mentirosos son los menos, son mas raros digamos y justamente por eso el impacto económico es relativamente bajo.
Por el otro lado tenemos muchísimos pequeños mentirosos y justamente como son la mayoría, el impacto económico de las pequeñas mentiras es increíblemente más alto.

Factor Creatividad
Sería utilizar el lado oscuro de la creatividad. Los pensadores, a través de ideas más complejas, pueden ser más deshonestos. Cuando el trabajo para hacer es más creativo, original, inédito, es más difícil mentir, porque es espontáneo. Cuando las personas utilizan la creatividad es mucho más fácil que encuentren justificaciones para explicar que lo que han hecho es moralmente correcto y justificable.

Verdad – Falsos halagos = Factor Sos Perfecto
Nos convencemos a nosotros mismos de que las cosas no son perfectamente verdaderas.
Por ejemplo, la mayor parte de las personas cree manejar un auto mejor, que la media de la población. La mayor parte de la gente cree de tener menos probabilidad de morir de infarto y de cáncer y así sucesivamente. Tenemos y creemos en convicciones demasiado optimistas de nosotros mismos y nos convencemos que es la pura verdad.
El ilusionarse inicia con la toma de conciencia. Nos mentimos a nosotros mismos, o ser conscientes de usar la racionalidad para defendernos y después de un poco de tiempo terminamos creyendo en lo que nos dijimos a nosotros mismos.
La tendencia al optimismo se puede ver en 80% de la población.
El ilusionarse tiene consecuencias positivas y negativas. En la media de la población, la parte positiva tiene que haber superado la negativa para que evolucionáramos y ser capaces de ilusionarnos y de hacerlo lo más seguido posible.
Este proceso de ilusionarse es tan fuerte y sucede tan rápido, que sentimos un poco de remordimiento y culpa: "Tal vez he mentido", y después se transforma en: "No, soy un genio" y más tarde se transforma en: "Seré un genio por el resto de mi vida". Este impulso es potente y fuerte dentro de nosotros.

Mentir para hacer sentir bien a alguien
Por ejemplo, hacer una fiesta de cumpleaños sorpresa a alguien, se le tiene que mentir y ocultar al que cumpleaños, todos los que lo rodean tienen que mentir.
Por ejemplo, que se esté en una situación muy crítica como en un avión en plena turbulencia o un terremoto. Ir a socorrer o consolar a alguien mintiendo que se es un experto en la materia y que no va a pasar nada, que puede estar tranquila que todo va a pasar.
Son mentiras en donde la gente no tiene escrúpulos morales, no hay un conflicto.
Vivimos en un mundo donde nos enseñan, nuestros padres y nuestros maestros, a ser educados, a ocuparnos de los otros, a no juzgar a las personas, a no decir ciertas cosas. Y así aprendemos a que mentir un poco está bien.
Si mentimos por caridad, para hacerle un bien a alguien, podemos justificar que lo que estamos haciendo es por una buena causa (ni siquiera saldría detectado por una máquina detectora de mentiras). No se produce excitación, no se produce un conflicto, no hay un problema emotivo.

Es socialmente aceptable – Factor Colaboración (cuando se miente en grupo)
En este caso el engaño, la mentira aumenta. Por ejemplo, vender información que te hará ganar dinero de alguna manera u obtener algún tipo de beneficio.
Casos de fraude o corrupción en donde si o si se tienen que involucrar a una cadena de personas.
No se han encontrado diferencias entre hombres y mujeres a la hora de mentir.

Factor Normas Sociales
Cuál es la influencia del comportamiento no ético de otros sobre nuestra decisión de engañar?
En este punto se evaluaron las diferencias entre engañar a alguien que conocemos, que nos es familiar y alguien a quien no conocemos para nada, que es diferente a nosotros.
La cuestión fue la de descubrir si es socialmente más aceptable mentir en ese contexto en el que vive la persona, en el círculo en el que se relaciona cotidianamente, en su ciudad, en su trabajo. Y se llegó a la conclusión que si se sostiene una mentira en el mismo contexto de pertenencia, deja de ser una mentira para pasar a ser aceptada como norma social aceptada implícitamente.

Factor Conflicto de Intereses
En casi cualquier conflicto moral que se pueda imaginar hay un límite en donde se puede decidir sobrepasar o no. Si uno miente, es probable que mentirá nuevamente. Y probablemente la segunda mentira será más grande que la primera.
Lo que se ha encontrado en estudios del cerebro, es que al inicio, si mentís un poco, se produce una gran reacción en las áreas de las emociones, como la amígdala y la ínsula. La décima vez que mentís, aunque la gravedad sea la misma, la reacción ya no es tan fuerte.
Mientras aumente el mentir a través del tiempo, la reacción en el cerebro disminuye.
Se cree que la razón por la cual se produce ese fenómeno tiene que ver con un principio esencial, básico del cerebro, que es que el cerebro se adapta, se acostumbra.
Si somos personas honestas, si no hemos mentido y ahora decimos una mentira, el cerebro lo codifica como una gran diferencia en relación a nuestra línea de base. Pero si somos deshonestos y decimos muchas mentiras, el cerebro no responderá con la misma intensidad. Después de un tiempo, el valor negativo de la mentira, la sensación negativa, desaparece y esto hace que se busque mentir cada vez más.

Factor Distancia del dinero
Cuando hay plata de por medio la gente tiende a mentir el doble. ¿Quién engaña más, los banqueros o los políticos? Los banqueros engañan el doble.
Y de esto se trata la corrupción. La corrupción se produce cuando entrás en un sistema y algo en el sistema te dice que las cosas son equivocadas en ese sistema y al improviso empezás a abandonar tu lado moral. ¿Y cómo podemos hacer entonces para que la gente se comporte mejor? Porque si no lo hacemos, tendremos cada vez más desastres, como por ejemplo la caída de la bolsa en el año 2008 en los Estados Unidos.

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