Bienestar psicológico
Viernes 07 de Septiembre de 2018

La terapia de grupo

¿En qué consiste? ¿Para qué es útil este recurso?

La idea de la cual se parte es aquella según la cual las personas se desarrollan naturalmente a través de la experimentación de nuevas pertenencias, comenzando a formar parte de grupos secundarios (más allá del grupo primario que es la familia), de nuevos ambientes afectivos y socio-antropológicos. Estas nuevas formas de pertenencia impulsan a cada uno de nosotros a continuas nuevas evocaciones y referencias de sentido respecto a la idea que tenemos de nosotros mismos que se ha ido sedimentando con anterioridad al interno de las relaciones familiares.
En algunas personas sucede que la idea de sí mismos, coherente con la propia pertenencia originaria, permanece demasiado "vinculada", atrapada, rígida como para poder consentir nuevas narraciones de su propia historia y sobre sí mismas. Son justamente este tipo de personas que la psicología sistémica de grupo reúne, ofreciéndoles en el ámbito del grupo una nueva pertenencia que se construye sobre las expectativas compartidas, con el resto de los participantes, en aumentar los grados de libertad.
La psicoterapia de grupo es un nuevo contexto en el cual cada uno se lleva a sí mismo, la propia historia, la propia experiencia personal que le da un sentido, los mitos construidos en el grupo primario (familia) y en los grupos secundarios en los cuales forma parte (trabajo, deportes, asociaciones). SOMOS EL CONTEXTO QUE FUIMOS INTROYECTANDO EN EL TIEMPO.

Los individual, el grupo y el terapeuta
Al inicio, al interno de las interacciones con los otros miembros del grupo terapéutico, cada uno trae sus modalidades relacionales y la idea de sí mismo que se ha adquirido en precedencia. El terapeuta, oscilando continuamente entre el nivel individual y el nivel grupal, yendo y viniendo, favorece la posibilidad a cada uno de los participantes de poder encontrarse inmerso en un contexto relacional en donde vienen restituidas, como si estuviera frente a un prisma, las propias multiplicidades de cada uno, amplificando las diversas facetas y volviendo al mismo tiempo más clara y fluida las propias visiones de sí mismo. Un contexto en donde se reconoce al llamado "paciente"de ser el máximo experto de sí mismo y de las propias relaciones; y que justamente por este motivo puede sostener la posibilidad de ser contemporáneamente personaje y narrador de una historia dentro del grupo. Un grupo que ya desde el inicio se convierte en un grupo con historia.
La cocreación de sentido que se crea a través de la conversación, activa los prejuicios ya instalados en la vida de cada uno y por este motivo es que cada participante se sentirá impulsado a confrontar sus propios prejuicios con el prejuicio de los demás.
El grupo estará en continuo movimiento y las modificaciones de cada integrante contaminará y sostendrá las modificaciones de los demás. De esta forma se crea un ambiente relacional de diálogo y al mismo tiempo afectivo donde las infinitas posibilidades pueden convivir y donde cada mapa (forma que cada uno tiene de ver el mundo desde su perspectiva, construida en el tiempo) puede ser considerado provisorio y oscilante. Un contexto seguro donde es posible realizar un "meta-aprendizaje".

Sistematización de la terapia grupal
La aplicación de la terapia de grupo se basa sobre las siguientes condiciones:
Se pone el foco de atención en el "patrón que conecta". Aquel elemento o elementos en común que hace que el grupo inicie. Puede ser una temática en común: ansiedad, depresión, adicciones, problemas con los adolescentes, problemas específicos laborales dentro de una empresa, etc. También puede relacionar a personas de una misma etnia, personas de diversas edades pero que se encuentren vinculadas entre ellas por el tipo de problemática que presenten, etc. Lo importante es poder tener en claro qué es lo que conecta a esas personas para iniciar el grupo y que funcionará como faro que continuamente guíe el curso terapéutico.
Se tiene en cuenta que es a través de lo más complejo que se explica lo más sencillo.
Se leen los eventos y los comportamientos según el principio de la circularidad.
Se anulan radicalmente las ideas de culpa, causa o patología individuales.
Se considera que todo es comunicación. Esto incluye todo aquello "no verbal" que también se manifiesta cuando nos comunicamos. Por ejemplo: gestos, ausencias en el grupo, forma de presentarse, quedarse callado, etc.
Se basa en la hipótesis de que el objetivo no es aquél de encontrar una explicación justa al problema, sino la de poder co-construir nuevas ideas.
Se integran más niveles de observación, análisis y explicaciones.
Se piensa que las relaciones son más importantes que los individuos. En redes de relaciones diferentes, la persona se comporta diferente.
Se considera que "nuestras verdades" se basan en las premisas que nos hemos construidos de la realidad que formamos parte.
Se tiene en cuenta que el Terapeuta forma parte del sistema terapéutico, entonces no podrá determinar la dirección en la que se producirá el cambio. Puede sólo coconstruir nuevas premisas y narraciones.

Importancia de utilizar este recurso
Hoy en día estamos pasando por un momento histórico de grandes cambios en las condiciones sociales y económicas, y en particular la crisis de los sistemas de salud. Inclusive grandes cambios que se pueden verificar a nivel sociocultural en donde los psicoterapeutas se ven impulsados a construir modalidades de trabajo más funcionales a los nuevos contextos a los cual adaptarse.
Por un lado, las personas en general cada vez se relacionan con menos frecuencia con sus núcleos familiares como tradicionalmente se comprendían en el pasado, por múltiples y diversos factores. Se han modificado las tipologías de familia y muchas de éstas se encuentran fragmentadas, dispersas o compuestas por un sólo individuo, existen muchas parejas no heterosexuales y madres solteras, la procreación se produce a través de diversas modalidades en donde no necesariamente se tiene que producir una relación amorosa.
Por otro lado, la crisis económica y las oscilantes condiciones del mercado laboral han producido una significativa disminución de la disponibilidad de dinero, elemento que incide en la posibilidad de sostener el costo de una psicoterapia individual, de pareja o familiar, que siempre tienen un costo más elevado en relación con el costo de las terapias de grupo.
Los terapeutas sistémicos, sensibles a los cambios culturales y sociales se encuentran listos a experimentaciones congruentes con los nuevos contextos que se presentan. Han comenzado a activar esta nueva modalidad terapéutica, que aunque aún no sea tan utilizada de forma más frecuente, seguramente será uno de los recursos más requeridos y necesitados por las personas en relación a lo que como seres humanos requeriremos para estar mejor, que es el compartir, el cooperar, el estar juntos para comprendernos desde otras nuevas visiones y perspectivas que puedan enriquecer la capacidad de nuestros recursos relacionales y formas de re-vernos a nosotros mismos para encontrar el bienestar que anhelamos.

Comentarios