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Revista TUYA

Juana Boari, una pequeña soñadora

Bailarina. "..La danza tengo dentro mío y me encanta, me hace feliz y por eso decidí tomar el camino que tomé y estoy desandando".

Miércoles 24 de Julio de 2019

La historia de Juana Boari se hizo conocida por una cuestión económica. Ella necesitaba reunir fondos para viajar a capacitarse a New York y para ello difundió su sueño. Así recorrió medios de comunicación primero de su ciudad natal, Gualeguaychú, pero también visitó Buenos Aires y a través de las redes compartió pedacitos de su trayectoria con muchas personas que pudieron ayudar. A pesar de tener sólo 12 años –fue abandera en la escuela primaria y hoy cursa el primer año del secundario– posee un extenso currículo que avala sus capacitaciones, reconocimientos y las tan anheladas becas. “Debido a los gastos que genera poder acceder a clases con grandes maestros y visibilizarse en concursos importantes para mi carrera, como el Youth America Grand Prix (YAGP), he ayudado a mi abuela a vender cosas dulces para costear ciertos gastos, a mi mamá a hacer empanadas, también vendí pulseritas, rifas y todo lo que estuvo a nuestro alcance para recaudar dinero y viajar a Nueva York para participar en el certamen mundial de danza más importante”, se puede leer entre los datos que reúne su historial.

Luego de un gran esfuerzo –que contó también con el apoyo del gobierno–, consiguió el dinero y el 10 de abril pasado viajó a Nueva York.

Además de concursar, todos los días, tomó clases con directores de las principales compañías de ballet del mundo. En esas clases evaluaron su desempeño y al finalizar el YAGP, recibió una nueva beca de verano para junio pasado, esta vez en The Rock School for Dance Education (Filadelfia), una de los mejores escuelas de entrenamiento preprofesional de Estados Unidos. Lamentablemente, por no contar con el dinero para volver a viajar a Estados Unidos, tuvo que rechazarla. Sin embargo, su carrera no se detiene y otras propuestas la esperan. Entre ellas una beca para asistir, el próximo año, al programa intensivo de cinco semanas (junio-julio 2020) en Neglia Conservatory of Ballet en Buffalo (Estados Unidos). También se ganó una beca para estudiar en el Conservatorio de Danza de Porto, en Portugal que si bien era para el mes próximo (y por plazo de un año) se la renovarán para el 2020 para que pueda reunir fondos y realizar la capacitación. Esto es poco frecuente que se realice pero Juana lo consiguió a fuerza de esperanzas y talento.

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Recorrido

En el Instituto de Danzas Silvia Marchesini empezó a desandar su vida y allí pasa la mayor parte de sus días. “La danza es mi vida, es mi todo, es mi forma de ser porque yo nací y crecí junto a la danza y no me imagino haciendo otra cosa que no sea bailar”, le contó a Diario UNO.

—¿Qué significa la danza en tu vida?

—Es como que la tengo dentro mío y me encanta, me hace feliz y por eso decidí tomar el camino que tomé y estoy desandando. Tengo muy claro cual es mi meta y cual es mi sueño. Entonces definiría la danza en mi vida como un total, porque me conforma. Creo que mi corazón está dividido en tres partes: mi familia, mis amigos y la danza. Y como ocupa una gran parte de mi vida no me imagino de otra forma que no sea bailando. Es mi felicidad. La elegí porque me sentía bien, yo bailo y quiero seguir bailando.

—¿Por qué la elegiste?

—Siempre estuve conectada con la danza porque cuando mi mamá estaba embarazada seguía bailando, después nací y de bebé iba al instituto con ella; cuando aprendí a caminar en un costadito bailaba (me movía -aclara-). Ir a la academia era ponerme a bailar al costado hasta que un día –a los 6 años más o menos– le dije a mamá “yo quiero bailar, quiero dedicarme a eso”, entonces ahí me empezó a mandar a clases de danza.

—¿Cuánto tiempo le dedicás?

—Le dedico bastante tiempo en mi vida. Voy lunes, miércoles y viernes a la siestita y también a la noche. Martes y jueves voy a la tarde, hago dos clases por día y los sábados entro a las 10.30 u 11 y salgo alrededor de las 14 porque hago Contemporáneo. Me voy a comer a una estación de servicio donde trabaja la mamá de una amiga y de ahí entro a las 16 y salgo a las 20 para hacer Clásico. Los domingos descanso, estoy con mi familia, mis amigos, hago las cosas del colegio pero cuando hago la tarea estoy estirando los pies, estoy haciendo elongación con un elástico, siempre estoy en movimiento porque me siento rara cuando no estoy haciendo algo así y me gusta, me encanta.

—¿Cuál es tu sueño?

—Mi sueño -es una pregunta difícil de contestar-. Podría decir que mi sueño es lograr todas mis metas. Tengo millones de metas, así que diría que mi sueño es hacer mi vida abrazada a la danza. Tengo planes y becas que quiero cumplir, por ejemplo, tengo una beca para irme por un año a Portugal y más de grande audicionar para alguna escuela y así un montón de sueños. Y el día que no pueda más bailar...enseñar.

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# JuanaxMariana

Mariana Cabrera es la mamá de Juana y comparte junto a ella la pasión por la danza. Así que al momento de definir a su hija expresó: “Tiene un ángel especial que transmite y llega a la gente a pesar de tener o no buena técnica y condiciones, hay algo en ella que hace que la sigan y la apoyen un montón”.

Y como mamá, la describió: “Juana es una nena que empezó jugando a los 6 años, se divertía mucho. A los 9 años tuvo una experiencia importante en Paraná, que fue la escuela itinerante. Desde ahí le hizo un click en su cabeza y se dio cuenta de que quería tomar esto más en serio. Si bien no es una nena que nació con condiciones, ni lindos pies, se esforzó y trabajó mucho y creo que a eso se debe su progreso. Juana no descansa, no se conforma, quiere seguir progresando y corrigiendo y no para, a veces hasta un poco obsesivo y la tengo que frenar, pero ya es parte de su personalidad, porque es así también en el colegio. Es una nena responsable y disciplinada. Creo que es su elección de vida, que tiene metas por cumplir, sueños por alcanzar. Trabaja mucho porque si bien nosotros la apoyamos somos una familia de clase media y la danza es una disciplina muy costosa. Cada curso, cada par de puntas, cada vestuario, torneo, viajes, lleva mucha plata, entonces nosotros como papás le enseñamos que si quiere algo se tiene que sacrificar. Así que vende rifas, ofrece las tortas que le hace la abuela todas las semanas. Si bien deja muchas cosas de lado, se la ve feliz”.

La familia de Juana se completa con su papá Dario Boari y dos hermanos, Dardo de 9 años y Milo de 4 años.

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Sol Bula en New York

Sol Bula también es alumna del Instituto de Danzas Silvia Marchesini de Gualeguaychú y actualmente se encuentra en New York (Estados Unidos) perfeccionándose por el lapso de un mes.

Ella tiene 13 años y fue becada el año pasado en Buenos Aires dentro de 30 alumnas seleccionadas. Si bien su beca era para el año 2020, debido a sus condiciones fue adelantada para esta temporada. Entre las participantes de dicha capacitación es la alumna más joven y también la única representante de Argentina.

Su carrera dentro de la danza también empezó siendo pequeña, alrededor de los 6 años. Pero fue a partir de los 9 años cuando comenzó a competir alcanzando importantes logros que motivaron su crecimiento.

En setiembre del año pasado ganó la beca de estudio por un mes para Ajkun Ballet Theatre, reconocida internacionalmente como una de las organizaciones más completas que sirven al mundo de la danza profesional. Las becas y formaciones buscan jóvenes bailarines, talentosos y con pasión por el ballet clásico.

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