Yo Cuento
Domingo 29 de Abril de 2018

Expreso al milagro

Yo Cuento es un espacio que UNO ofrece a sus lectores radicados en la provincia, para que puedan publicar sus cuentos o relatos originales. Los textos deben tener una extensión de entre 700 y 1.200 palabras. Deben ser enviados al correo electrónico lactis@uno.com.ar, adjuntando una copia del DNI (obligatorio) y número de teléfono. Lectores, ¡a escribir!

Por L. S. A.


El siguiente es un extracto de una conversación de Whatsapp tomada del teléfono de la señorita M.J.L., luego de que la misma interpusiera una denuncia por averiguación de paradero de su hermana, C.M.L, ciudadana argentina mayor de edad. El mismo fue transcrito con fines meramente literarios.


Primer audio de Whatsapp:

"Negri, ¡no aguanto más! Tengo el culo dormido, las rodillas entumecidas, la nariz asqueada, la mente como pixelada. Ya no sé cuántos minutos más voy a soportar en esta trafic infame, parece que no vamos a llegar nunca... Igual, tengo que tener fe.... La vez que vos viniste, ¿fue igual? Ahora venimos re amuchados; bah, hay una persona por asiento pero justo a mi se me sentó una gorda al lado que no para de persignarse y cada tanto me da pistas de lo que quiere pedir. Me tiene arrinconada, me invade el asiento con sus rollos y se acapara el apoyabrazos, la muy hija de puta. Trato de contestarle con sí, no y ajá, para que no me vaya a preguntar sobre mis cosas personales. Bueno, ahí vuelve el chofer. Después te sigo contando"


Segundo audio de Whatsapp:

"La gorda se descompuso y tuvimos que volver a parar. No aguanto más, necesito hablar con alguien que no tenga problemitas (sic). Acá todos tenemos problemitas, pero me siento la más normal del grupo y eso ya es mucho decir... Hay una que lleva una foto enmarcada de una persona conectada a tubos y cables; una vieja que no para de decir '¡Gloria a Dios!' y que hiede a átomo desinflamante. Y el de atrás, un hombre con la camisa prendida hasta el último botón, calladito, moreno, quietito y peinadito para el costado, pero creo que se hizo caca, porque hay olor y la que lo acompaña lo reta bajito... La señora de la foto me hace acordar un poco a mamá, no sé por qué. Mira la foto y llora, llora, llora. No dejó de llorar ni un segundo desde que me subí".


Tercer audio de Whatsapp:

"Me estoy arrepintiendo de haber venido. No se si da pedirle cosas a Dios cuando hace rato que no piso una iglesia y hasta me confundo los versos del Padre Nuestro. Yo sé que esta mujer es la que intercede, y como ella sí es de rezar, capaz que Dios me lo cumple como un favor hacia ella. Yo siempre le pido cosas, pero nunca le doy nada a cambio. Es que estoy desesperada, ya no sé qué hacer para sentirme mejor".


Cuarto audio de Whatsapp:

"Hola Negri. Otra vez acá de ploma... es que cada vez que el teléfono agarra señal siento la necesidad de descargarme. Nos dijo el chofer que falta poco para llegar a lo de la sanadora. Y yo sé que lo mío no tiene cura, pero necesito un alivio espiritual, ¿me entendés? Entré en una meseta con mi terapeuta, ya no me sirve y no pierdo nada con probar. Yo igual trato de mantener la fe, creo que así funcionaría mejor la cosa.


Quinto audio de Whatsapp:

"Son las dos de la madrugada, llegamos a ***** (N. de la R: no mencionaremos el lugar a fines de no entorpecer la investigación). Es tal como me lo imaginaba el lugar: mucha pared pintada de verde ruso, calles de tierra, ¡gallinas durmiendo arriba de los árboles! No me decido si es pintoresco o deprimente. O aterrador. Está lleno de gente, calculo que en un rato nos va a atender la señora. Después te cuento.


Sexto audio de Whatsapp:

"Nos dieron un número a cada uno. Ahora hay que esperar... No tengo palabras para describirte la frustración que tengo. Toda mi vida no ha sido más que una sucesión de esperares (sic.). Esperar que me vengan a conectar internet, esperar el título para buscar trabajo, esperar en el banco para cobrarle la pensión a la abuela, esperar a que llegue el hombre indicado, esperar que me pida matrimonio, esperar que me quiera, esperar que vuelva. Esperar que mamá alguna puta vez reconozca que he logrado algunas cosas. ¿Cuándo empieza mi vida? Te juro que quiero largar todo a la mierda.


Séptimo audio de Whatsapp:

"Como para variar, mamá tenía razón: ¡una chanta es esta mujer! Casi ocho horas esperando. Cuando entré lo primero que me dijo fue que tengo problemas en los riñones. ¡En los riñones! ¡De lo último que tengo poblemas es de los riñones! Me dio una estampita, rezó en un idioma raro y me dijo que tenga fe. No me dejó hablar ni una palabra. Si hubiera sabido no perdía un día entero ni los 800 pesos que me costó el viaje, lo mismo que me sale una sesión con la psicóloga. Encima todos dicen volver aliviados, que se sienten mejor, que pronto sus problemas se van a solucionar. La llorona no llora más. Yo sólo siento la falta de sueño y de los 800 pesos que tiré".


Octavo audio de Whatsapp:

"Ahora paramos a desayunar en una estación de servicio. En la cafetería me hice amiga de un camionero que va a P********, parece un tipo agradable, me contó que allá la vida es sencilla, pero feliz. Me gustaría vivir en un lugar de gente simple, donde no haya que cumpirle las expectativas a nadie... Siempre tuve ganas de conocer el Norte, y la verdad, como ya te dije, tengo muchas ganas de largar todo a la mierda... Ahora me voy a echar un pis, no vaya a ser que la sanadora sea agorera y me arruine los riñones".


Noveno audio de Whatsapp:

"Ay, ¿te digo o no te digo? Mejor no, ¡no soy yo, no me reconozco!


Décimo audio de Whatsapp:

"Ya me decidí. No hay vuelta atrás. Voy a aprovechar el viaje para hacer un cambio de verdad. Ya estoy a bordo del camión. ¡Me fui p'al Norte! Después te mando una foto del camionero, por seguridad, ¿viste? Avisale a mamá, por favor, y decile que no me llame porque no le voy a atender. Que cuando llegue le voy a avisar. Nos vemos a la vuelta, Negri... Si es que vuelvo".


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