Secciones
Bienestar psicológico

Estrés durante el embarazo

¿Hace o no hace bien al bebé por llegar?

Domingo 10 de Febrero de 2019

Este artículo va en especial dedicado a aquellas madres que ya tienen uno, dos o tres hijos y están esperando a un próximo bebé por venir, que viven con mucho estrés su vida y con algunas complicaciones que genera estar pendiente de todo lo que respecta su crecimiento (controles médicos, vacunas, actividades extra-escolares, escuela, caprichos, etc.). La llegada de un nuevo integrante a la familia, que debería ser un momento bello, se convertirá en un tiempo que no podrán olvidar a futuro, debido a la cantidad de energía que las desgasta en la vida cotidiana.
Algunos estudios realizados sostienen la tesis que el estrés de una madre durante el embarazo se pasa, se contagia de la madre al hijo, con el efecto negativo que haría aumentar el sentido de culpa de la madre por no poder evitar sentirse así y hacerla sentir aún mucho mas estresada, produciéndose así un círculo vicioso ininterrumpidamente.
Por este motivo, poco tranquilizador, del que las madres no saben como salir, es que les dejo unos tips para ayudarlas a reflexionar y desmitificar ciertas ideas que van pasando de una generación a otra sin demasiado control de los cambios evolutivos que vamos atravesando indefectiblemente.

1. No somos ratas de laboratorio
Porqué esto? La mayor parte de las investigaciones hablan de experimentos sobre el estrés a través de estudios que se realizan con ratas de laboratorios. Toman un par de ratas y las exponen a una serie de estímulos muy estresantes, que no tienen que ver con factores que a la mayor parte de los seres humanos viven en la cotidianeidad. Los factores estresantes en estos experimentos serían a través de: recibir descargas eléctricas controladas, terminar en un balde lleno de agua obligadas a nadar hasta que arriesgan su vida hasta casi ahogarse, que queden en aislamiento por un largo período, encerrarlas en jaulas donde se encuentran varias ratas amontonadas o deben combatir con uñas y dientes con la poca comida que se les sirve. Esto ya no es estrés, sería buscar cuál de las ratitas es la super-héroe, la "highlander" de todas, bastante irreal diría a lo que les pasa, a lo que tienen que afrontar las madres humanas!

2. Informaciones engañosas
Son todas aquellas noticias que salen tipo spot publicitario para generar atención inmediata. Por ejemplo, que los efectos del estrés durante el embarazo volverán depresivas a las madres y sus futuros bebés. No se va mucho más a fondo para averiguar qué tipo de experimentos se han hecho realmente, científicamente. Y mucho más raramente averiguar si los métodos a través de los cuales se han llegado a estresar tienen que ver con la realidad que viven las madres. Muchas veces toman a los ratones preñados, los meten en frascos con poco espacio y aire como para sobrevivir únicamente. Todo esto poco tiene que ver con el estrés que una mujer embarazada debe atravesar.

3. Investigación en Humanos
Una investigación que ha realizado la Universidad "Johns Hopkings" (Baltimore, Maryland, E.U.) ha evidenciado que las mujeres que han vivido altos niveles de estrés durante su embarazo, han dado a luz a neonatos con un desarrollo del cerebro superior y una mayor variabilidad, flexibilidad de la frecuencia cardíaca. Este es un parámetro que se asocia a una mayor capacidad de resiliencia y mayor resistencia a factores estresantes. Entonces lo que se transmitiría ya dejaría de ser tan negativo como siempre las han hecho creer, y pasaría a ser, el embarazo, un momento de estrés en el que en realidad se están generando recursos que podrán seguir evolucionando para adaptarse a las diferentes situaciones cambiantes que presenta la adaptación en este mundo que siempre va evolucionando y modificándose.
El mensaje que puedo dejarles hasta acá es que cualquier noticia que diga que el estrés sea dañino durante el período del embarazo es una información engañosa que lo único que hace es generar culpa en las madres y mucho más estrés aún, que busca hacer mucho más daño que otra cosa y sin dar respuestas claras de qué hacer al respecto.
Lo que deben hacer es informarse y buscar de crearse una idea que tenga una base de datos científicos realizados en humanos.

Estrés vs. características individuales
Quisiera dejar en claro que el problema fundamental no es el estrés, sino cómo lo procesa cada persona en su individualidad, la capacidad y habilidad que la gestante posee para afrontar esa situación, gestionarla y superarla. Esto es lo que hace que se produzcan modificaciones en el cerebro y la memoria emotiva/corpórea del bebé, modificaciones altamente positivas. O en su defecto producirá modificaciones negativas cuando las hormonas del estrés, o mejor dicho, el distrés no bien gestionado, bombardean al feto creando ese estado de malestar indeseado.
Se ha podido apreciar cómo los bebés durante los primeros meses, se benefician con los estados de bienestar que han experimentado en el vientre materno (estamos hablando de los primeros tres meses): duermen mejor, no tienen cólicos frecuentes y lloran sólo cuando tienen hambre. Luego de ese primer período comienzan a entrar en juego las relaciones y experiencias que viven. Agrego que nada se debe dar por descontado o estandarizado, nada es al cien por ciento previsible porque dependerá de la madre y su capacidad de reaccionar y gestionar el estrés. Partiendo desde esta óptica se deberá evaluar cada situación en su particularidad.

El lado positivo del estrés
El cerebelo de los bebés en el vientre materno se ve influenciado mayormente por la cantidad de estrés que siente la madre, pero no en sentido negativo, sino todo lo contrario. A futuro tendrán una capacidad mayor para adaptarse a las situaciones más difíciles que les tocará tener que afrontar. Al haber tenido que sentir lo que sus madres le han hecho sentir, ya fuera del vientre materno, manifestarán menos ansiedad y una mayor capacidad para controlarse.
Solo si se presentara un evento particularmente grave, como por ejemplo tener que sobrevivir a un ataque terrorista o similar sensación de miedo agudo intenso y terror incontrolables, aumentaría el riesgo de llegar a parturir antes de término o que el bebé nazca con un bajo peso.
Los hijos de embarazo expuestos a altos contenidos de estrés serían más propensos a soportar y gestionar las tensiones en la vida adulta.
De todas maneras es difícil pretender vivir un embarazo sin estrés, es casi imposible, especialmente cuando ya no es el primero. Lo importante es que no se sientan culpables de estar transmitiendo negativamente las tensiones. Además cuanto más se concentren en eso, peor se van a sentir y ya no podrán evitar parar de pensar de forma negativa.

Controlar la ansiedad
Para superar la presión de las preocupaciones que acompañan al embarazo es necesario iniciar a reflexionar sobre qué es lo que realmente les está pasando en ese momento y contexto específico, buscar qué emociones están acompañando ese malestar y con qué la relacionarían. En general, cuando se llega a ciertos niveles de ansiedad, esta ansiedad se vuelve irracional a la hora de tener que explicarla o hablar de ella, tendemos a exagerar por la desesperación que produce no poder re-organizarnos para tener un mínimo de control.
Busquen quitar tiempo a concentrarse en sus miedos ocupándose en vez de preocuparse. Jueguen más con sus otros hijos (quien los tenga), focalizar la atención en algún hobby, preparar todo aquello que implique la bienvenida del nuevo integrante a la familia, no dejar de hacer todo lo que aún sientan que puedan hacer, organizarse para que en algún momento del día puedan relajarse y estar a solas con su "panza",etc. Y a todo esto agregarle el condimento esencial: buscar pensar y sentir mucho amor por el bebé, conectarse más con la vida. Muchas mujeres se sienten inclusive con culpa si no se sienten tan entusiastas por la llegada del nuevo bebé, pero esto es normal debido a las fluctuaciones hormonales y por ende humorales en ese período. Saber que un poco de estrés no daña, las ayudará seguramente a sentirse un poco más tranquilas.
Otra de las cosas importantes es no ser tan rígidas consigo mismas, poder permitirse ser más flexibles y elásticas con tiempos, organizaciones, desórdenes, etc.

Finalizando...
Hay que ayudar a la pareja y a la madre sobre las habilidades emocionales que tendrían que desarrollar y los recursos externos de sostén que se necesiten para poder afrontar los factores estresantes elevados en la vida de la pareja en el período de gestación.
No busquemos demonizar al estrés en sí mismo, porque el ritmo de vida en estos días es estresante por naturaleza y sin él no buscaríamos seguir evolucionando, lo que significaría aburrirnos, dejar de ser curiosos y sentirnos motivados.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario