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Sábado 26 de Mayo de 2018

Dormir la siesta los fines de semana y sus beneficios

La ciencia dice que eso podría ayudarte a vivir más tiempo, especialmente si no descansas lo suficiente durante la semana.

Es posible que tus mascotas te molesten para que les des de comer, y tu pareja tal vez quiera que termines esos pendientes que tienes, pero diles que este fin de semana te vas a dedicar a dormir. La ciencia dice que eso podría ayudarte a vivir más tiempo, especialmente si no descansas lo suficiente durante la semana.

Por mucho tiempo, los científicos han sabido de la relación entre el tiempo que duermes y cuánto vives. La falta de sueño puede tener terribles consecuencias para tu salud. Puede provocarte problemas del corazón o dañar tu cintura, y también puede causarte ansiedad y depresión. Pero sacar al gatito que llevas dentro y dormir demasiado puede ser igual de perjudicial para tu salud, según algunos estudios.

Sin embargo, las investigaciones siempre han pasado por alto lo que ocurre en tus días libres, dijo el investigador del sueño Torbjörn Åkerstedt, coautor de un estudio publicado en el "Journal of Sleep Research".

Él se quedó "bastante sorprendido" por lo que los investigadores detectaron cuando se enfocaron en ese periodo de tiempo.

"Aparentemente, dormir los fines de semana puede ser de gran ayuda", dijo Åkerstedt, profesor y director del Instituto para la Investigación del Estrés en la Universidad de Estocolmo.

El estudio analizó a 43.880 personas en Suecia, a las que se les preguntó sobre sus hábitos de sueño, con un seguimiento 13 años después. Lo que encontró fue que las personas que regularmente dormían unas cinco horas o menos por la noche, incluyendo los fines de semana, tuvieron una más alta tasa de mortalidad - probabilidad de muerte durante el periodo de estudio - en comparación con aquellos que regularmente dormían siete horas.

La gente que dormía demasiado, ocho horas o más por noche, también tuvo una peor tasa de mortalidad.

Pero cuando los que descansaban pocas horas dormían más los fines de semana, su tasa de mortalidad no fue diferente a la de los que dormían siete horas por noche. Eso fue solo para los menores de 65 años; la diferencia en la tasa de mortalidad desapareció en las personas mayores.

Åkerstedt hizo notar que siete horas no es una regla escrita en piedra; algunas personas podrían necesitar más y otras menos. "Si funcionas con lo que tienes, probablemente estás obteniendo la cantidad de sueño necesaria".

El estudio tiene sus limitaciones, dado que a los participantes se les pidió recordar sus patrones de sueño, en lugar de haber sido observados, pero Åkerstedt tiene una idea sobre lo que podría causar la diferencia en la mortalidad.

No se trata tanto de ser capaz de poder acumular sueño, pero él cree que aquellos que duermen poco y cambian sus hábitos durante el fin de semana están recuperando un poco de lo que pedieron durante la semana.

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