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Revista TUYA

Conexiones mágicas

Dana Luz Almada es de Paraná y llegó al modelaje por casualidad. Hoy descubre la maternidad y recorre caminos de infinitas posibilidades.

Viernes 07 de Junio de 2019

Dana Luz Almada lleva muchos años recorriendo pasarelas del mundo. Multifacética e inquieta se moviliza hacia nuevos horizontes porque quiere dejar su impronta. De ahí la necesidad de comunicar su forma de pensar a través del diseño de ropa sustentable, haciendo música y también desde MUDIP su blog personal. En el medio, la maternidad y la crianza diaria de Roma, su pequeña hija.

—Naciste en Paraná ¿A qué edad y de qué forma se dio tu entrada al mundo de la moda?

—Empecé a los 16 años. Estaba un día visitando la feria de las carreras que se hacía en su momento en la Plaza 1° de Mayo de Paraná porque en ese momento sabía que quería seguir Medicina o Nutrición. Recuerdo que me paré frente un stand donde ofrecían una carrera relacionado a algo de moda y ahí me preguntaron si quería ser modelo. Dije sí ¿puede ser? En ese momento no tenía tanta confianza en que pudiera ser modelo, pero las cosas de la vida son así, estás donde tenés que estar y las cosas aparecen. Hice una primera sesión de fotos estando en Paraná y ahí comenzó la aventura. Empecé a viajar a Buenos Aires solo por trabajos específicos, porque en ese momento estaba terminando el colegio. Una vez que terminé el secundario me mudé para seguir con mi carrera.

—Llevás una extensa trayectoria ¿Cómo fue tu recorrido?

—Después de estar cuatro años con la agencia que me trajo a Buenos Aires, sentí que era hora de abrir camino. Empecé a viajar al exterior con quien en ese momento era mi pareja. Estuve trabajando mucho tiempo en Chile, después Colombia y de ahí a New York. Conseguí una agencia que me otorgó la visa para trabajar legalmente y estuve un tiempo con ellos, después de dos viajes a New York volví a Buenos Aires y comencé a trabajar en Pink Models Management. Ellos me abrieron las puertas a un nuevo mercado y mi carrera comenzó a ascender. Vinieron viajes y más viajes, volví a New York, después París, Milán, Nueva Zelanda. Se me abrieron las puertas del fashion week en las grandes ciudades y fue una rueda que comenzó a girar. Estuve con ellos siete años, mi último viaje fue a Milán ya que después quedé embarazada y con mi familia decidimos quedarnos en Buenos Aires porque otro viaje comenzaba, el de la maternidad.

—Seguís siempre ligada al mundo de la moda. ¿Cómo es tu actualidad? ¿Tus proyectos?

—Si bien sigo trabajando como modelo, y es un trabajo que disfruto y me hace bien, soy consciente de que esto no es para siempre. Soy bastante multifacética y he sido bendecida con muchos dones, los cuales todos están ligados al arte. Actualmente acabo de diseñar una colección cápsula para una marca de acá que se llama Michu. Hace tiempo que quería hacer algo de diseño porque siempre me gustó mucho la ropa y me pasaba que nunca encontraba cosas que me gustaran para comprar. Cuando empecé a soñarlo simplemente era una idea vaga, pero un día me pregunté “¿qué huella quiero dejar acá?” Y ahí fue cuando se abrió el abanico de la sustentabilidad, poder hacer ropa de diseño con telas 100% naturales. Fue así que me fusioné con Belén Reyna la dueña de Michu. Ella dentro de sus colecciones pasadas venía haciendo microcápsulas sustentables y decidimos diseñar esta colección a la que llamamos Dana + Michu. La cápsula se llama VIDA y fue creada en base a los 4 elementos: fuego, tierra, agua y aire que son indispensables para la vida. Queremos desde esta fusión hacer conocer a la persona que compra quién hizo su ropa. Muchas veces compramos por comprar, por seguir una moda pero no sabemos el detrás que hay de esa prenda. Con Belén queremos abrir esa puerta de tener la posibilidad de saber quién hizo tu ropa, mostrar todo el recorrido. Es un gran proyecto, algo que soñaba por lo bajo y que hoy está manifestado en su showroom. El jueves 30 de mayo hicimos el evento de lanzamiento en la galería de Milo Lockett en Palermo, donde presentamos la colección acompañadas de cuatro artistas que estuvieron pintando en vivo y con un show en vivo de Perota Chingo. La verdad fue mágico poder mostrar a la gente lo que se hizo desde noviembre del año a pasado al día de hoy.

–¿De qué se trata MUDIP?

—MUDIP significa Mi Universo De Infinitas Posibilidades. Es un proyecto personal que nació en un viaje que hice con mi marido. En ese momento no hacía más que modelar y quería transmitir algo más. Siempre fui de escribir mucho, es algo que me llena, vengo de familia de escritores y me es muy fácil comunicar a través de las letras. En ese viaje llegó el nombre y con el tiempo le fui dando forma. En principio pensé que sea un blog para escribir cosas acerca de mi camino espiritual pero había algo que no terminaba de cerrarme. Fue así que un día dije “claro esto tiene que ser mi puente para mostrar todo lo que hago, para mostrar todo lo que soy, con mis defectos y virtudes”. Decidí hacer un blog un poco más profesional, donde pueda compartir mucho más que letras. Si bien lo lancé a través de Instagram no lo he hecho activamente a través de la página, ya que cuando toda esta idea bajó, al poco tiempo me enteré que estaba embarazada y lo dejé de lado. Hoy junto con varios proyectos es mi prioridad.

—En una nota que te hicieron hace poco hacés referencia a un camino espiritual. ¿Tiene que ver con un cambio a partir de ser mamá? O ¿es algo que necesitabas cultivar y compartir?

—Mi camino espiritual está forjado desde la infancia, hoy soy consciente de ello. Nací en una familia católica pero había algo del universo que me intrigaba mucho más. No quiero decir con esto que ser católico no sea ser espiritual, por el contrario. Hoy después de andar un largo camino entiendo que ser espiritual es un estado de conciencia, todos somos seres espirituales más allá de lo que creemos o en quién creemos. Sin dudas la maternidad fue un sacudón que me hizo despertar aún más, pero como te mencioné antes este camino viene desde hace mucho tiempo. Mi hija puso todo lo que me negué a ver en la superficie y me ayudó y ayuda hasta el día de hoy a seguir sanando. En fin es a lo que venimos: a aprender, sanar y trascender.

—Y hablando de maternidad ¿Cómo te llevás con ese rol?

–Es el rol más lindo que elegí. Roma puso mi mundo patas para arriba. Uno siempre busca “el momento” para la maternidad y las verdad es que comprendí que ese momento soñado es cuando tiene que ser. Te mentiría si te dijera que todo es hermoso, porque la maternidad lo que tiene de lindo lo tiene de intenso. La verdad es que aprendo mucho de mi hija, es mi espejo en todo, siempre me muestra lo que necesito ver de mi en ella. Siempre quise ser mamá y acá estoy disfrutando y por sobre todo aprendiendo. Pasé por todos los estadios: sentí miedo, culpa, tristeza, amor, felicidad y son ellos lo que me enseñan cada día que no soy perfecta que estoy aprendiendo a la par de mi hija. Hasta hace un tiempo me criticaba mucho por como era, porque en mi cabeza solo estaba el “como debía ser” lo que te dicen o enseñan afuera, y me di cuenta que te vas construyendo con tu hijo, que te vas desarmando, que ellos son los que nos vienen a enseñar más que nosotros a ellos. Hoy la disfruto plenamente, estamos en una etapa de mucho disfrute y de desapego.

—En Internet se puede relacionar tu nombre también con la música. ¿Estás desarrollando una actividad como intérprete?

—Canto desde chica, siempre me gustó, mi abuelo paterno cantaba tango y siempre me quedaba horas contemplándolo. Para serte sincera siempre me escondí, solo me gustaba cantar para mí o mi círculo más cerrado pero se ve que había otros planes y tenía que romper esa cáscara y compartirlo con más personas. Estando ya súper instalada en Buenos Aires en 2015 me llamaron de Rapsodia para cantar en un evento y ahí formé mi primera banda. Eso se hizo correr y empezamos a cantar en eventos para varias marcas. A la par venía componiendo canciones mías y en algún que otro evento cantaba alguna. Hoy se transforma en una meta poder grabar mi disco y lanzarlo, no sé si será este año pero es un proyecto al cual quiero dedicarme.

—Imagino que todo se fue dando por vocación y trabajo diario. ¿Cuáles son tus metas o deseos por cumplir?

—Totalmente coincido con lo que decís es un trabajo diario, hoy mi meta principal es estar bien conmigo, poner en primer lugar mi bienestar es algo que elijo cada día. Eso como meta personal y después como metas profesionales lanzar oficialmente MUDIP, grabar el disco, escribir un libro y viajar por el mundo conociendo las realidades de otras personas.

#Dana por Dana

—¿En qué barrio de Paraná te criaste?

—Me crié en zona céntrica muy cerquita de la plaza de los Bomberos. Más tarde nos mudamos cerca del Parque (Rosedal)

–¿Visitás Paraná? ¿Tenés familiares acá?

–Visito Paraná, hoy no con tanta frecuencia como lo hacía antes. Está mi papá y tengo dos medio hermanos y por otro lado tengo toda la familia de mi mamá y amigos.

—¿En qué zona de Buenos Aires vivís?

—Ahora vivo en Pilar.

—¿Cómo es un día tuyo?

—Me levanto y lo primero que digo es “gracias” al menos lo intento cada día, trato de meditar aunque aveces siento que mi día ideal tendría que tener 48 horas. Preparo el desayuno para los tres, llevo al jardín a Roma, aunque muchas veces la lleva mi marido; y después a trabajar ya sea si que tengo que ir a Buenos Aires por algo específico o desde casa en la compu. Muchas veces trato de tomarme un tiempo para salir a caminar y relajar la cabeza, o toco un rato la guitarra. Por la tarde ya vuelve Roma del jardín y ahí mi atención va a ella.

—¿Qué actividad te desenchufa?

—Tocar la guitarra, meditar y leer.

—¿En qué agencia estás trabajando actualmente?

–Actualmente estoy con Lo management.

–Lo mejor y más difícil del mundo de la moda.

—Lo mejor el patadón que te da para salir a conocer el mundo, sus lugares, sus distintas formas, su gente e idiomas. Lo peor –que hoy lo veo como aprendizaje– la distancia, la diferencia horaria que muchas veces interfiere en la comunicación con tus familiares y los ideales de “Bella” que hoy tanto lastiman.

—Tenés una modelo de referencia o una mujer a la que admirás.

—Sí, dos. Gisele Bündchen (modelo brasileña) y Candice Susan Swanepoel.

—Una marca.

—Sandro Paris

—De los lugares que te tocaron conocer ¿cuál recomendás y por qué?

—Nueva Zelanda, fue de mis viajes de trabajo en el que más crecí. Tiene mucha magia, todo en ese país te atrapa.

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