Día Internacional de la Mujer
Jueves 08 de Marzo de 2018

Como María, desde nuestra trinchera

María Silva tiene 31 años y vive en el barrio conocido como Los Hornos, en las ladrillerías de calle Miguel David y Doctor Pedro Martínez, en Paraná. Tiene tres hijas y desde hace tres años trabaja, junto a su marido, en la confección de ladrillos artesanales.

LEE MÁS >>>>>> Poner el cuerpo a la vida: Dos mujeres, dos historias, un mensaje


En 2017 terminó la secundaria a través del programa Ellas Hacen y ahora, junto a otras cinco compañeras, está por iniciar distintos talleres de formación y capacitación. Por estos días se le sumó a su actividad diaria llevar a sus hijas a la escuela.


Empieza temprano. Mezcla adobe, traslada el barro en carretillas hasta las canchas de tierra, arma el horno y con sus propias manos llena los moldes que dan forma y tamaño a los ladrillos, apila, tapa y destapa los hornos. Su labor diaria no sólo le implica aportar a la economía familiar, también le genera la satisfacción de tener un trabajo honesto y de ser un buen ejemplo para quienes están creciendo de su mano.


María1.jpg
maria2.jpg
En plena tarea, en los hornos de ladrillos
En plena tarea, en los hornos de ladrillos
maria3.jpg
Maria1.jpg
En pleno trabajo, en las ladrillerías de calle Miguel David y Doctor Martínez
En pleno trabajo, en las ladrillerías de calle Miguel David y Doctor Martínez


Conocimos a María en la búsqueda de historias que reivindiquen los derechos y la lucha llevada adelante por nuestras mujeres, en el ejercicio de encontrar féminas que, desde la trinchera que les toca, enaltecen el rol de sus pares en la sociedad.


No le fue fácil a María poner en su voz las palabras de sus compañeras y contar su vida a través de una cámara. Se la notaba nerviosa, no porque no estuviese segura de lo que iba a decir, sino porque era la primera vez que enfrentaba el desafío de contar sus sueños y defender su trinchera. Hubo mujeres que prefirieron no venir, no estar, sin embargo María llegó hasta la Redacción de UNO, se plantó y describió con rigor su labor diaria, mostró su orgullo por lo que han conseguido hasta ahora, revalorizó la educación como un método para salir adelante, bregó por un mundo más justo para sus hijas y destacó su anhelo de que sus pequeñas nunca padezcan un flagelo tan fuerte como la violencia de género. Contó que hoy, a través del sindicato (Uolra) tiene obra social y que brindan la copa de leche a los gurises del barrio Los Hornos, al menos tres veces por semana.


La semilla ya se plantó en la familia, María se superó y hoy va por más, se autoproclamó como portadora de derechos, y así lo harán sus chicas.


"Las mujeres tenemos derecho porque los tomamos, no porque no nos hayan dado", indicó Alicia Glauser, vecinalista desde hace más de 30 años y quien también, a nuestro criterio, está más que facultada para emitir su opinión sobre las conquistas logradas y las que nos faltan. Con casi 200 comisiones vecinales en Paraná y no tantas mujeres al mando de las mismas, la voz de Alicia se alzó más de una vez por la ciudad con fuerza de guerrera y con comprensión y sensibilidad de madre.


alicia1.jpg
Foto de archivo de diario Uno de 2001, en una de las notas a Alicia Glauser en la comisión vecinal Santa Lucía
Foto de archivo de diario Uno de 2001, en una de las notas a Alicia Glauser en la comisión vecinal Santa Lucía
alicia3.jpg



Aún le quedan muchos derechos por conquistar a María, seguramente muchas de las consignas que se levantaron ayer distarán ampliamente de las pretensiones que hoy ostentan ella y sus compañeras, pero en un contexto tan adverso, en un ambiente de escasa información y posibilidades, es admirable como estas mujeres arremeten y salen adelante. Tienen un camino más largo tal vez, pero avanzan, cuando claramente podrían haber aceptado su realidad como un destino impuesto e irremediable.




Comentarios