Secciones
Recetas de La Cocina del UNO

Bizcochos salados sin gluten, una especialidad de Cecilia Pautaso

La presidenta de la Asociación de Celíacos de Entre Ríos abrió las puertas de su casa para cocinar, regalar tips de comida sin TACC y sensibilizar sobre esta patología.

Domingo 15 de Septiembre de 2019

Cecilia Pautaso, presidenta de la Asociación de Celíacos de Entre Ríos (ACER), preparó bizcochitos salados libres de gluten, una de las faltantes en la alimentación sin TACC (trigo, avena, cebada y centeno), donde sí hay mucho de lo dulce. Ella fue la primera invitada a La Cocina del UNO, el ciclo de videos que se puede seguir en www.unoentrerios.com.ar. A medida que fue desarrollando la receta, dio una serie de consejos indispensables para la correcta preparación de estos alimentos, para no cometer errores y no excluir a quienes conviven con esta condición.

Entre los ingredientes que utiliza se destaca la premezcla que sustituye las harinas tradicionales –con gluten– y que contiene elementos como fécula de maíz, mandioca y harina de arroz. También usa polvo de hornear y crema de leche. Todo debe ser libre de gluten. Y un aspecto muy importante para evitar la contaminación es que los utensilios sean específicos o bien que sean higienizados para evitar la contaminación.

“Tan solo 10 miligramos de gluten son suficientes para contaminar una preparación. Yo puedo haber comprado todos los ingredientes sin TACC, pero si uso algo que ya usé con harina de trigo, ya no es apto para celíacos”, afirma. Además recomienda usar alcohol en gel para las manos y rociar la mesada y los utensilios con una preparación de 70% de alcohol y 30% de agua.

Cecilia mezcla los ingredientes en una procesadora. Luego estira la masa sobre la mesada ya sanitizada y espolvoreada con harina de arroz. Una alternativa a la mesada de granito o de acero inoxidable, que son las más nobles, es usar una tabla exclusiva para preparaciones sin TACC.

JMH_4757.JPG

“Esta es una patología que tiene mucho compromiso social, en nuestra cultura esencialmente, donde nos juntamos a trabajar y hay alimentos, nos juntamos a estudiar y hay alimentos. Si dejamos a alguien afuera de la posibilidad de consumir algo, sin querer estamos haciendo exclusión”, reflexiona. “Cuando alguien tiene una forma de alimentarse diferente, siempre hay que consultarle cuáles son sus preferencias, porque el desconocimiento nos puede hacer cometer errores. Por ejemplo, agregar un condimento que no sea certificado libre de gluten”, advierte.

Aprender y compartir

Cecilia es mamá de un adolescente celíaco, que fue diagnosticado al año de vida. En aquel momento ella y su familia no sabían nada del tema. “Había que aprender, sentarse muchas horas en la computadora, buscar en otros países, traducir algunos abstract médicos para poder interpretar términos que no conocíamos, porque no había nadie en la familia con la condición celíaca. O nos sentábamos a lamentarnos o accionábamos para que las cosas sucedan. Y luego decidimos compartir esa información con otras personas con condiciones similares. Así que estamos en continuo aprendizaje: capacitándonos y brindando solidariamente capacitación y entendiendo que el celíaco no debe vivir su patología como una enfermedad condenante, como una mochila que lleva puesta, sino como una condición de vida saludable”, sostiene.

cecilia pautaso

Hay que tener en cuenta que una porción de pizza común tiene 5.000 miligramos de gluten. Un plato de pasta, tiene entre 7.000 y 10.000 miligramos. Es decir que si el celíaco no puede pasarse de 10 y por algún motivo comió lo que no debía, “va a pagar con su cuerpo por un año para intentar recomponer las defensas que dañó”.

Mientras corta la masa con un aro metálico, da otros tips: si tenemos que cocinarle a alguien con esta condición y no tenemos una placa de horno específica, se puede usar papel de aluminio para aislar la preparación. También tener en cuenta que las bebidas tienen que ser libres de TACC, ya que el gluten está presente en varias. Se puede consumir vino, champán, sidra. “Lo que sí está prohibido, es consumir y no invitar”, ríe.

Los bizcochos van al horno de 10 a 15 minutos, hasta que queden apenas dorados. No hay que dejarlos quemar, porque se ponen amargos. Solo falta preparar el mate. Estas recetas se pueden encontrar en el canal de Youtube de Cecilia Pautaso y también en su Facebook e Instagram.

cecilia pautaso

Bizcochitos salados aptos para celíacos

Ingredientes:

• 220 gr de premezcla (harinas de maíz, arroz y mandioca)

• 200 gr de crema de leche

• Una pizca de sal.

Preparación: poner todos los ingredientes en una procesadora y procesar hasta que se forme la masa (si es necesario, agregar más crema). Estirar la masa, pinchar y cortar. Disponer en una asadera y hornear 10 o 15 minutos.

Embed

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario