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Tras el triunfo electoral, Agmer para el jueves

Domingo 09 de Noviembre de 2014

Por Carlos Matteoda
De la Redacciòn de UNO


Pocas horas después de haber retenido la conducción del sindicato más numeroso de la docencia entrerriana,  los directivos de Agmer fijaron la fecha para un nuevo paro de actividades, que será el jueves.

No se quedaron en las mieles del triunfo electoral sino que rápidamente marcaron la continuidad del reclamo, de acuerdo a lo decidido en un congreso de la entidad. Si bien algunos señalaron que se trató de una decisión que busca ampliar el consenso tras un triunfo ajustado; lo cierto es que se trata de implementar una decisión ya aprobada en el congreso y - justo es decirlo- que el triunfo no fue tan ajustado. Solo a título de comentario vale señalar que los 600 votos de diferencia que logró la lista Integración encabezada por Fabián Peccin sobre la Rojo y Negro de Roque Santana, son algo menos de la mitad de la diferencia con la que Peccin ganó hace tres años, pero mucho más de los 200 votos con los que la Rojo y Negro en su momento llegó a conducir el gremio postulando a César Baudino.

La impresión, en todo caso, es que votando la lista Integración los docentes eligieron una forma de gestionar ante la patronal que mide un poco  más la utilización de las herramientas de protesta, y tiene una tendencia mayor a alternarlas con el diálogo; frente a otra modalidad más confrontativa. Pero, en el fondo, ambos sectores conocen de las demandas de los trabajadores públicos, en este caso, de la Educación. También habrá que señalar que la conducción gremial reelegida puede mostrar logros importantes obtenidos con su método, por ejemplo en materia de condiciones laborales o de política de viviendas para las familias de los maestros.

Pero saben claramente los dirigentes triunfadores en la elección que haber superado un desafío electoral en momentos de insatisfacción  gremial, con la complejidad adicional que esto significa para quien es el oficialismo en un gremio; no implica en absoluto que esa insatisfacción no exista y se exprese.
El año pasado, a esta altura, la dirigencia de los gremios estatales podía exhibir que había conseguido la reapertura de la discusión salarial en el segundo semestre  del año, donde más allá de un ajuste salarial exiguo, se había logrado ese objetivo.
A once meses de aprobada la reforma tributaria que la administración Urribarri  impulsó tras el levantamiento de los policías sediciosos de Concordia, reforma tributaria  que contó con el apoyo de los gremios enrolados en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), el esperado aumento de la segunda mitad de año no se consiguió y la demanda de un pago extra de fin de año tampoco tiene muchas posibilidades de concretarse.

Este dato es el que seguramente analizaron los dirigentes de Agmer para ponerle rápidamente fecha al paro, más allá del logro gremial del jueves pasado.

El bolsillo de los trabajadores, públicos y privados, está cada día más liviano. El famoso billete de 100 pesos alcanza cada vez para menos cosas y ya nadie pregunta “¿Tenés cambio?” al momento de pagar con uno de los violetas.

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