A Fondo

Si los políticos no cuidan la ciudad...

Martes 31 de Marzo de 2015

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragon@ uno.com.ar

 

 

Una vez más las ciudades deben sufrir las campañas políticas de los candidatos que legítimamente tienen el derecho de promocionar sus propuestas, aunque en verdad parece ser que lo único que interesa es poner la cara y el apellido. Más allá de esto, lo que es triste es que muchos de los aspirantes a la comuna o a la provincia que dicen tener propuestas para la defensa del medio ambiente, o los espacios verdes de todos nosotros, son los primeros en afearlos, ensuciarlos y dar un presencia espantosa a las calles.


Insisto en el concepto de que se debe promover el conocimiento de los candidatos, pero sin enchastrar las paredes, las paradas de colectivos, las cabinas telefónicas, los postes de alumbrado público, las plazas y hasta los tapiales y frente de las escuelas, donde la ley marca que se deben cuidar y preservar.


En nombre de las elecciones todo está permitido, desde ensuciar espacios privados o de la ciudad, hasta usurpar lugares que jamás pensamos serían ocupados, tal es el caso de centros de salud, nosocomios, iglesias o ámbitos institucionales u organismos públicos que forman parte del Estado.


En esta línea quiero recordar que ayer a la madrugada un militante de un precandidato a intendente por el justicialismo de Paraná fue detenido porque agredió a un policía frente a Casa de Gobierno, cuando pretendía colgar el afiche de su líder espiritual.


Llama la atención que los que dicen tener las respuestas y programas para dejar a Paraná más linda y limpia, son los que con sus campañas se empeñen en agredirla visualmente.


Además, el criterio de que el Estado es que el limpia, será mantenido en el tiempo. Porque casi con seguridad, los grupos de militantes del justicialismo, del radicalismo, del peronismo federal o del socialismo, no moverán un dedo para que al día siguiente de las elecciones salgan a limpiar lo que han ensuciado en nombre de la democracia formal.


Claro, los que sí tendrán que hacer el trabajo de “negro” son aquellos a los que tratan como trabajadores de segundo nivel en la comunidad que son los empleados municipales.


¿Por qué ellos tienen que soportar esta tarea, siendo que no tienen nada que ver?


La dirigencia política se encarga de alimentar punteros con estos sistemas y, en ese marco, sería saludable que la misma política, impulse en el Concejo Deliberante o la Legislatura alguna iniciativa o ley que ordene y obligue a todos los políticos y partidos a emprender campañas sin afectar las calles de las ciudades. Es obvio que esta legislación debería contemplar no solo cómo diagramar la difusión de la publicidad en la vía pública, sino también multas a quien no respete la normativa.


Cuando se los escucha, la verdad es que hablan muy lindo, pero en la realidad a la hora de predicar con el ejemplo dejan mucho que desear. Es de esperar que con el tiempo cambien un poco.

 

 

 

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