Easy-Aid está especialmente pensada para las personas que padecen dolencias como la diabetes y se ven obligadas a inyectarse a diario (y curarse el pinchazo después) pero también puede usarse con cortes y heridas pequeñas.
Se acabaron los problemas: llegó la curita que se pone con una sola mano
El envase está pensado para que cada tirita pueda sacarse con una mano. El único momento en el que son necesarias las dos es cuando hay que retirar la cobertura blanca que protege la tirita, pero incluso así, el proceso es mucho más sencillo que en las tiritas tradicionales.
La tirita de silicona que protegerá la herida está unida a una banda flexible de PLA (un material plástico biodegradable). Al aplicar la tirita sobre la herida, la banda recupera su forma original y apenas hay que hacer esfuerzo para retirarla, dejando la tirita de silicona en su sitio.
La solución no es perfecta, pero está bastante bien pensada. La duda es si llegará a comercializarse en algún momento. De momento es solo un concepto ingenioso como los muchos que se publican en Yanko Design.













