Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
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Quiénes son los que cuidan a los chicos en los boliches
Un trabajador de seguridad en un boliche nocturno llegó a su casa y mató a su hijo de 10 años en la ciudad de Concordia supuestamente para vengarse de su exmujer, quien también se gana la vida como personal de seguridad. Si bien el lamentable episodio no tiene nada que ver con la tarea que desarrollaba el asesino, me puse a pensar: ¿quiénes son los que cuidan a los chicos en los boliches?
Entonces averigüé y otra vez choqué con lo mismo de años anteriores. Todavía no hay nada en materia de regulación de los denominados patovicas en Entre Ríos. Por ejemplo en la Ciudad de Autónoma Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Río Negro, Chubut, Salta, Jujuy y Neuquén está en vigencia a medias la Ley Nacional Nº 26.370 que regula la actividad.
En la Argentina no existe registro de los guardias de seguridad. Esta anarquía permite que se contraten personas con antecedentes penales o violentos. Esto también habilita a los dueños de los boliches a tener personas en negro y no pagarles lo que corresponda. Es una cadena interminable de complicidades.
Los guardias de seguridad de boliches no existen, literalmente, en un listado a nivel nacional. Los denominados patovicas son contratados por dueños de locales bailables sin necesidad de consultar ningún registro específico. Puede trabajar una buena persona, como en la mayoría de los casos, o un psicópata. Por ejemplo: el personal de seguridad no puede portar armas y en muchos casos los policías para mejorar sus ingresos trabajan de patovicas. En este caso hay un problema, ya que los policías tienen la obligación de portar el arma. Sin ley, un propietario de boliche poco cuidadoso podrá poner en su puerta a un personaje con antecedentes o un personaje no apto psíquicamente o un exonerado de las fuerzas de seguridad. También puede tener la suerte de contratar a una persona apta para el trabajo.
Si existiera una adhesión a la legislación, estos trabajadores serían reconocidos como tales, pero además los ciudadanos tendríamos la posibilidad de ejercer un control. Por ejemplo podría existir un listado de personas aptas para contratar (siempre y cuando el Estado controle) que estén capacitadas, y que se hayan realizado chequeos tanto psicológicos como psiquiátricos, ya que no cualquiera está en condiciones de tratar con jóvenes, que en muchos casos pueden estar alcoholizados o drogados. La paliza no es la solución.
La Argentina carece de un registro nacional de guardias o prestadores personales de seguridad, lo que origina un vacío legal para el respeto de los derechos humanos y la integridad física y psíquica de las personas que interactúan con estos sujetos. España tiene un ley que podría ser mejorada para aplicar en el ámbito local si no les gusta la nacional. En otros lugares hay regulaciones municipales, como en la capital neuquina, donde el Concejo Deliberante determinó que los patovicas deben vestir un uniforme reglamentario con la leyenda “seguridad” y portar la credencial, matrícula y número de registro municipal. Tienen prohibido llevar armas o elementos contundentes.
En Entre Ríos, el Sindicato Único de Trabajadores del Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (Sutcapra) pidió adherir a la ley nacional 26.370, vigente desde 2008, que establece las reglas de habilitación del personal que realiza tareas de control. Pero jamás se adhirió. Es más, se intentó hacer una ley propia que permitía el ingreso de personas con facturación propia a ejercer la profesión, cuando en realidad lo que se quiere es que se tenga un control más estricto.
Entre Ríos crece cada año turísticamente. Cada verano e invierno miles de jóvenes eligen Gualeguaychú, Gualeguay, Paraná, Colón, Victoria por nombrar algunas ciudades para disfrutar. Así como se capacita a las personas que trabajan con los turistas, aquellos que se ganan la vida como personal de seguridad también debería recibir capacitaciones. El tema no está en la agenda, pero sería bueno que los legisladores lo tomen y lo discutan. Si bien esto no garantiza que no sucedan cosas trágicas puede servir para prevenirlas. La ley nacional vigente se cumple en pocos lados. Estaría bueno que en los 17 Departamentos de Entre Ríos se ponga en práctica, en una de esas pasamos a conocer quiénes son los que cuidan a los chicos en los boliches.












