¿Quién va preso por estos días?
En Paraná hay confusión en algunos sectores de la comunidad. Por lo menos en 48 horas recibí varios mensajes consultándome sobre la situación procesal de dos personas que obtuvieron cobertura periodística.

Jueves 16 de Agosto de 2012

Javier Aragón / Redacción de UNO

jaragon@unoentrerios.com.ar


 

En Paraná hay confusión en algunos sectores de la comunidad. Por lo menos en 48 horas recibí varios mensajes consultándome sobre la situación procesal de dos personas que obtuvieron cobertura periodística.
UNO informó que un hombre de 47 años fue detenido luego de incendiar intencionalmente una vivienda de calle Brown de esta capital, pero no conforme con esto, le pegó cobardemente al jefe del Comando Patrulla, Cristian Medrano quien resultó con fractura nasal y lesionado en su boca. ¿Qué hizo el policía? Intentar ayudarlo en el incendio y como respuesta obtuvo el artero golpe.
 

¿Qué se hizo desde la Justicia? Disponer que se lo indague en libertad. Es decir que los uniformados tuvieron más trabajo en detenerlo y cargarlo al móvil policial, que en dejarlo libre luego de la orden emanada por el juez de instrucción en turno.
 

Al día siguiente, UNO informó que una mujer que estafó a, como mínimo, seis jubiladas tomándoles dinero a cambio de una promesa de mejora salarial, fue detenida en la zona de calle Garrigó. Tras el ardid y el cuento del tío, las abuelas le entregaron el efectivo o mucho peor, le dieron la tarjeta de cobro para que retirara los fondos del cajero o bien les sacara un crédito. La timadora tenía en su poder 15.000 pesos en efectivo que no pudo justificar cómo los obtuvo.
 

También se dispuso desde la Justicia indagarla en libertad, por lo que tras estar un tiempo demorada por el personal del Comando Patrulla, se ordenó de parte del juez de Instrucción en turno, dejarla ir caminando sin ningún tipo de problemas.
 

Es cierto que el agresor del policía, como la estafadora quedaron comprometidos en las causas judiciales, pero llama la atención los criterios bien diferentes que tienen los jueces de Paraná. Otros muchos magistrados, por los mismos delitos, envían a los detenidos un par de días a la Alcaidía de tribunales para que se les “acomoden las ideas”.
 

¿Qué les pasa a los magistrados? No quieren trabajar, están cansados, no les alcanzan los sueldos. ¿Por qué no tratan de dar una mejor respuesta a la sociedad, que espera mensajes más claros y contundentes de los que tienen que impartir justicia?