Hoy es el Día del Periodista, una fecha usada por muchos colegas para expresar sus lamentos, auto-alabarse, jactarse de éxitos minúsculos, recordar alguna frase de Roberto Arlt, Rodolfo Walsh o Paco Urondo –hombres que de verdad hicieron algo relevante– para después volver a su rutina muchas veces gris y repetitiva.
Arébalos: “El enemigo del periodismo es el aburrimiento”
Para escapar a esa lógica está bueno ir un poco más allá, ponerse frente a un espejo, mirarse, ver dónde uno y la profesión se encuentran parados, al menos para tener domado los egos.
El periodismo hoy se encuentra en pleno proceso de mutación y con pronóstico reservado. En dos décadas debió aprender primero a convivir con Internet; cuando más o menos lo había conseguido aparecieron las plataformas sociales, que implicaron otro giro; y cuando se pensaba que todo se solucionaba con un comunity manager en la Redacción, se popularizaron los smartphones, que obligan a redefinir todas las estrategias con el fin de llegar a la pantalla del teléfono del usuario que consume por allí todo tipo de contenidos, desde la fotito del gato de un primo hasta un golpe de estado en Tailandia.
Frente a semejante catarata de información, ¿qué pueden hacer los periodistas y los medios para subsistir?
Aprovechando como excusa la celebración, Diario UNO de Santa Fe fue en busca de algunas pistas vía Skype hasta Miami, donde vive Alberto Arébalos, un periodista argentino que hace años se fue del país y que en la actualidad es el Director de Comunicación Corporativa de Facebook para Latinoamérica.
Arébalos es porteño, nacido en Villa del Parque en 1961. Luego de estudiar Sociología y Comunicación Social, fue corresponsal de dos grandes agencias periodísticas internacionales: la española EFE y la británica Reuters, especializada en información financiera. “Trabajé en Colombia –recuerda–; me mandaron en agosto de 1989 a los dos días de la muerte de Luis Carlos Galán (candidato presidencial asesinado por sicarios del narcotráfico). Tuve que cubrir todo lo que fue la ofensiva contra el Cartel de Medellín”, que lideraba el capo narco Pablo Escobar Gaviria. En 1992 fue enviado a Caracas a otra misión sumamente atractiva para cualquier periodista: cubrir las consecuencias del golpe de estado encabezado por el coronel Hugo Rafael Chávez Frías, punto de partida de lo que luego el mundo conoció como el “chavismo”.
“Yo siempre decía que me gustaba estar en esas cosas porque de algún modo era ser testigo de la historia. Pero creo que cada profesión tiene su lado interesante. Sinceramente no lo extraño. Es una etapa que pasó. Uno sigue pensando todos los días como periodista, pero ya está, es una cosa que hice y que en el momento que lo hice me gustó”, dice, cuando recuerda aquellos años.
Estrategias desde Miami
En Latinoamérica, la red social creada por Mark Zuckerberg en 2004, tiene 200 millones de usuarios. Es, según dichos de Arébalos, una de las regiones del mundo con mayor crecimiento para la plataforma, incluso sobre Asia Pacífico. De allí la relevancia del rol de Arébalos: es el hombre que representa a la empresa para más del 15% del total de usuarios de la red social más popular del planeta. El periodista argentino arrastra como experiencia haber ocupado entre 2007 y 2012 el mismo lugar, pero en el otro gigante del mundo digital: nada más y nada menos que Google.
“Mi cargo en Facebook es de director de Comunicación Corporativa para América Latina. Soy el principal vocero de la empresa en la región, manejo la relación con los periodistas, con las audiencias. Básicamente mi trabajo en la actualidad es de relaciones públicas. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que muchas actividades de la compañía se desarrollan al mismo tiempo en distintos lugares. En esos casos mi rol es establecer una estrategia de comunicación común. Mi trabajo es decidir qué comunica la empresa a los latinoamericanos, cuándo, etcétera”, sintetizó el entrevistado.
Aprovechando esa dualidad entre periodista y vocero de una de las empresas digitales más exitosas del planeta, UNO le consultó en qué cree que ha cambiado el periodismo desde la aparición de Facebook, teniendo en cuenta que hoy prácticamente no hay medio de comunicación sin una fan page.
Responde: “Hay que mirarlo desde dos lugares. Desde el lado de la profesión, una herramienta como Facebook u otras redes sociales te dan el acceso a una variedad y amplitud de fuentes que antes no se podía tener. Desde el punto de vista del negocio, Facebook es un gran calificador. Nosotros calculamos que más o menos un 25% del tráfico que llega a los sitios on line lo hace desde Facebook. Por eso, si vos como responsable de un sitio sabés que al menos un cuarto de la gente que ingresa a tu página entra desde Facebook, estás obligado a tener una estrategia de contenidos, una estrategia para llegar a la gente, a las audiencias, porque al final del día lo que querés tener es tráfico para monetizar. Esas dos características tiene Facebook para el periodismo: por un lado es una fuente de información inmensa que da herramientas para investigar y por el otro es una fuente de tráfico, determinante para algunos medios de comunicación”.
“¿Por qué Clarín me tutea?”
Uno de los grandes desafíos para los medios en la actualidad es comprender a sus audiencias. Hoy las herramientas sociales devuelven velozmente la reacción que genera no solamente un medio en general ante el público, sino además cada una de sus producciones. Esto significa que un medio digital hoy puede monitorear en tiempo real el impacto de tal o cual contenido; e incluso a partir de ahí se van definiendo pautas de trabajo.
Una opinión solicitada a Arébalos fue la siguiente: ¿qué diferencia a las actuales audiencias de las de solo 20 o 30 años atrás, cuando él ejercía el periodismo?
Se despacha yendo más allá, con una dura crítica: “Mucho se habla del cambio de lector, que la atención es menor y todo eso, pero en realidad creo son excusas para bajar la calidad del producto periodístico. A mí me parece que la gente quiere saber qué pasa, quiere profundizar y quiere que le cuenten una historia atractiva”.
“Creo que el enemigo del periodismo es el aburrimiento, el aburrimiento del lector, de la persona que recibe la información”, apunta de modo categórico.
Y va también contra un lugar común dentro del periodismo y de los empresarios del sector: “Se podrá argumentar que hoy los chicos no leen, y todas esas cosas que se dicen. Pero a ver ¡los chicos nunca leyeron diarios! ¡Los jóvenes nunca leyeron los diarios! Yo compraba los diarios cuando era chico porque me obligaban en la escuela o porque quería saber cómo había salido Boca. Empezás a leer diarios cuando tenés ciertas inquietudes, inclinaciones políticas. Y la juventud no es un estado perenne”.
En tal sentido, Arébalos cree haber detectado una grave la falla en los medios: “Uno de los errores del periodismo on line es querer hacer todo para todos. Yo no entiendo porqué Clarín me tutea, si no me conoce. Vos ves los títulos de Clarín y dice: ‘Mirá las fotos’, ‘mirá esto’. Esa cuestión de rejuvenecerse… (hace una pausa). Mirá, creo que esa estrategia no le cierra ni a los jóvenes que no le dan pelota a la noticia y ni a la gente más grande que quiere leer y no está satisfecha con el material que está leyendo”.
Para señalar el rumbo de lo que considera son medios que van marcando camino en cuánto a qué hacer en el mundo digital, Arébalos destaca: “Cuando uno ve otros fenónemos periodísticos como The Economist, o como The New York Times, o como Wall Street Journal que viene cobrando su edición desde hace mucho tiempo, vemos que hacen un buen periodismo, periodismo en profundidad, y tienen audiencia. Mucha audiencia. Y al final del día vos no necesitás tener 2 millones de page view (*) para tener un buen negocio”.
Frente a sus afirmaciones, la pregunta cae de madura: si le tocara conducir un medio periodístico, ¿qué perfil le daría?: “Hoy en día el diario cuando sale ya es viejo –responde. Si vos no buscás hacer otro tipo de periodismo, que complemente y amplíe la información a la que podés acceder de modo digital por vías tradicionales, como la televisión o la radio, vas a tener siempre el problema de que tu información ya pereció. Yo intentaría dirigirme a una fracción del público”.













