Domingo 23 de Noviembre de 2014
Daniel Caraffini / De la Redacción de UNO
dcaraffini@uno.com.ar
Hace dos décadas, el 24 de noviembre de 1994, Federación marcó el inicio de un proceso cuya dimensión nadie pudo haber imaginado. Con el descubrimiento del agua termal, Entre Ríos comenzó a desarrollar un producto turístico que hoy es una marca distintiva en el país, con 16 complejos diseminados en su territorio. Muchas de esas ciudades que se incorporaron al fenómeno, cambiaron radicalmente su economía: la propia Federación es el emblema y ejemplo de esa transformación: en estos 20 años aumentó más del doble su población, pasó de 60 a 6.000 plazas hoteleras, permanentes inversiones públicas y privadas, y un incesante movimiento de turistas durante todo el año. Explosiones de distinta proporción, pero con balances positivos, tuvieron otras ciudades.
Federación, se encargan de remarcar distintos exponentes de la comunidad, era a inicios de los 90 una localidad sin horizontes claros, sin diversificación productiva y con sus aserraderos en crisis. Fue cuando decidieron embarcarse en un desafío colectivo que la ubica hoy como referente permanente de un desarrollo termal que se expande por el corredor del río Uruguay, en las provincias de Corrientes y Misiones.
Veinte años después, el termalismo es uno de los principales productos turísticos de Entre Ríos. La fecha también invita a reflexionar acerca de la sustentabilidad, fundamentalmente ambiental, sobre tantas perforaciones en la provincia, las comunidades que aún proyectan emprendimientos similares, y el impacto en el Sistema Acuífero Guaraní, gigantesca reserva de agua dulce que se expande por debajo de la superficie de partes del Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.
En los últimos años se puso un freno a estas iniciativas, ante las críticas de sectores ambientalistas, fundamentalmente en los casos de aquellas termas de aguas saladas, ubicadas en el costado occidental entrerriano.
El debate ambiental, si lo hubo, se reinstaló en los últimos tiempos, y quedó abierto.
En Federación, por estos días, hay alegría, satisfacción y muchos y nuevos desafíos. Para hoy organizaron un acto protocolar en el parque termal –incluido en una serie de actividades conmemorativas iniciadas hace una semana– que contará con actores importantes de aquella época.
Recuerdos
El actual intendente Carlos Cecco, fue justamente el jefe comunal en aquel momento histórico. En diálogo con UNO, recordó el objetivo común que englobó a autoridades políticas, comerciantes y representantes de entidades de la comunidad, y que con el paso del tiempo se mantuvo firme para que Federación siga siendo la ciudad termal que sobresale del resto.
Recordó que el proyecto termal comenzó con gestiones y deseos algunos años antes, ya en los 80. “Federación fue trasladada –en 1979– y el pueblo eligió quedarse al lado del lago, para encontrar un desarrollo turístico”.
“Cuando asumimos a fines de 1991, decidimos poner en marcha el proyecto: por entonces pasábamos la crisis del 90, en que muchos aserraderos comenzaron a trasladarse a otros lugares, y estábamos buscando un norte”, acotó.
Los primeros pasos fueron la conformación de la Comisión de Aguas Termales, en abril de 1992, y las gestiones para obtener financiamiento.
“Por entonces, el gobierno provincial –a cargo de Mario Moine– desarrolló un programa de planeamiento, y estableció dos lugares para el proceso termal: Yeruá y Federación”, destacó Cecco.
Se habían desregulado las perforaciones en el país, avanzaba la etapa de privatizaciones y el costo de la perforación, de 1,2 millones de dólares, se afrontó con un préstamo pedido a una financiera nacional.
Inspirados en las termas Daymán y Arapey de la República Oriental del Uruguay ya existentes, con inspectores de Obras Sanitarias de ese país y el asesoramiento de YPF, se realizó la perforación y finalmente afloró la arenilla y el agua caliente, a poco más de 800 metros, el 24 de noviembre de 1994.
“Luego de 15 días el agua se limpió, con una característica muy particular: un agua muy potable, a 42º o 43º, una turgencia propia de casi 6 kilos de presión, 150 mililitros por hora que hoy mantiene. Hemos tenido mucha suerte”, no dudó en afirmar el jefe comunal.
El parque termal se inauguró en 1997.
“Nos cambió la vida”, no dudó en afirmar Cecco, haciéndose eco de la sensación de toda una comunidad. “Lo hicimos no pensando o sabiendo la dimensión que iba a tener esto. Realmente ahora nos llena de orgullo, el termalismo se ha instalado en la provincia y hoy con los 16 parques termales, es el mayor ingreso de turistas que tiene la provincia en todo el año. También se están haciendo perforaciones en Corrientes y Misiones. Y entendemos que el sol= sale para todos, y si la región se convierte en termalismo, nos beneficiará a todos”, reflexionó.
La cifra
16 - La cantidad de centros termales en la provincia: Federación, Chajarí, Villa Elisa, Concordia (3), San José, Basavilbaso, Concepción del Uruguay (2), Colón, Gualeguaychú, Villaguay, Victoria, María Grande y La Paz.
Festejos
* El acto central por los festejos en Federación se realizarán esta noche en el portal de ingreso al futuro parque acuático.
* Comenzará a las 22 y se entregarán reconocimientos –entre otros se distinguirá al exgobernador Mario Moine– habrá palabras alusivas, proyecciones de audiovisuales y actuará la Banda de Música de la Policía de Entre Ríos.
* Será como una vigilia hasta la hora 0, que se recibirá el 20º aniversario con show de fuegos artificiales.
Desarrollo imitado y proyectos que otras ciudades quieren imitar
“Había ciudades que no tenían futuro, han apostado a eso, y les ha permitido crecer en desarrollo, en infraestructura, su forma de existir y para qué están”, graficó el titular del Ente Regulador de los Recursos Termales de la Provincia de Entre Ríos, Ricardo Argüello.
“Asombra el crecimiento en todas las ciudades; pasó en Federación, también en Villa Elisa”, amplió.
De todos modos, aclaró que “hay que tener en cuenta que son desarrollos planteados como procesos de años. Lo que es Federación, Chajarí, Colón, costó porque no es una apuesta que se resuelve en pocos años. Es un trabajo permanente, constante, y hace unos años comenzó a dar sus frutos. Nos ayudó la autovía en el corredor del Río Uruguay”, añadió.
Justamente, el desarrollo termal se expande hacia el norte del país, por las provincias de Corrientes y Misiones, que incluso tienen el asesoramiento entrerriano, interesadas en un desarrollo termal en el corredor del litoral.
Tanto autoridades políticas como empresarios del sector coinciden que la multiplicación de la explotación de este recurso no anula o afecta al resto, sino más bien las complementa, y dota de un perfil o característica a la región.
En el caso de la provincia, hay localidades que han hecho pública sus intenciones de emprender un plan termal. Algunas de ellas están en distintos grados de avances. La más adelantada es Diamante, pero son conocidos los proyectos de Villa Urquiza, Gualeguay (recurrente) y últimamente Federal.
“Hoy por hoy, la que tiene el pozo pero aún debe completar la parte ambiental es Diamante, la certificación de aptitud sobre la disposición final del recurso extraído. Villa Urquiza, por ejemplo, tiene una autorización y nada más. Todo lo que es inversión y realizar el pozo no es poca plata y luego que sea sustentable en el tiempo, porque se puede hacer el pozo, poner una explotación, pero luego no sostenerla. Y en el caso de Federal, no tenemos en el Ente ningún tipo de presentación oficial, solo consultas extraoficiales”.
Daño ambiental
En los últimos años, a la par de la proliferación de pozos termales, comenzaron a emerger las advertencias ambientalistas. En aquellas zonas en que las aguas termales son saladas existen mayores riesgos, aunque las críticas apuntan sobre todas las perforaciones sobre el Acuífero Guaraní, y la disposición final del agua extraída, sin que ocasione daños o impacto en ecosistemas.
Eso originó un freno a procesos en avances –además de haber influido otros factores, como económicos– en algunas localidades, y en otras directamente se desestimó, como en la capital provincial. A Diamante, la única en estado de desarrollo según el Ente Regulador de Termas de la Provincia, le resta precisamente la aptitud ambiental.
“Nosotros tenemos una sola mirada: sabemos que las termas de agua dulce no provocan daños al medio ambiente. Cuando se perforó y no teníamos aún el dinero ni la decisión de hacer el parque termal, inyectamos 50% de esa agua a la red potable y en cinco años no tuvimos problemas”, dijo Cecco.