La Provincia
Viernes 19 de Junio de 2015

Ya trasplantaron a Zaira y en Ramírez rezan por su salud

El caso de la pequeña, de 4 años, se hizo popular gracias a las campañas solidarias de los jugadores de River y Boca. La intervención fue en Buenos Aires. Su papá contó a UNO que deben aguardar dos semanas para tener certeza de su evolución y dos años para comprobar que está curada. 

“Un segundo más de vida yo a Dios le pido...”, suena al comunicarse al celular de Juan Chaparro, el papá de Zaira, la nena ramirense de solo 4 años, que desde hace 12 meses permanecía en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, a la espera de un trasplante de médula ósea. Más que una súplica, la letra de la canción de Juanes es una oda de agradecimiento y amor a todo lo que ha generado su caso, que trascendió la ciudad de General Ramírez y concitó el interés y el apoyo de personalidades del país, en favor de despertar la conciencia de la donación de médula.

Luego de detectar la compatibilidad del donante –su hermanita Zoe, de tres meses no pudo ser donante– debió ser sometida a sesiones de quimioterapia, y finalmente fue intervenida el miércoles por la tarde. La intervención se inició aproximadamente a las 13.30 y se extendió hasta superadas las 20. Ayer, en diálogo con UNO, Juan contó que Zaira Martina permanece estable, medicada tanto por hipertensión –debido a que el corazón funciona con mayor frecuencia por el alto volumen de médula suministrada al cuerpo–, como también por lo que se conoce como injerto contra huésped, es decir, para evitar que sea rechazada la nueva médula.

“La operación consistió en la colocación de una especie de catéter, conectado a la vena principal del corazón, por la que se le suministran o envían las células madres”, explicó el papá. Desde el 4 de junio, que se inició la etapa de preparación para el trasplante, Zaira está en la Unidad de Trasplante, donde le dicen “la bella durmiente”.

De acuerdo con lo explicado por los profesionales del nosocomio intervinientes, habrá que aguardar unas dos semanas para comprobar cómo el cuerpo reconoce a la nueva médula. Si el postoperatorio continúa como todos desean, deberá permanecer un mes en la Unidad de Trasplante, un tiempo similar en sala de internación y posteriormente, deberá estar con alta ambulatoria en Buenos Aires, para mantenerse controlada y monitoreada.

“En este tipo de casos, recién en dos años podría decirse que está curada”, contó.

Proceso

Poco antes de cumplir 3 años, a Zaira le diagnosticaron mielodisplasia, enfermedad causada por una deficiencia en la médula ósea que genera una disminución en la producción de glóbulos rojos. El trasplante de médula es la única cura.

Sin embargo, no resulta fácil encontrar a alguien compatible en el banco mundial de donantes. Por eso se insiste en la necesidad convertirse en donante, para ampliar las posibilidades de muchos personas que aguardan ese trasplante para seguir viviendo: se trata de un acto sencillo que implica solo donar sangre.

En el caso de Zaira, su hermana mayor y la beba recién nacida no resultaron compatibles, por ejemplo.

Mientras tanto, durante el último año, Zaira debió permanecer con estrictos cuidados para evitar que sufriera golpes o hematomas internos, o algún virus, y recibió periódicamente transfusiones de plaquetas y medicación para levantar sus defensas.

La vida familiar, claro está, mutó. Unos hijos del matrimonio permanecen en su ciudad natal, mientras que los papás Juan y Silvana –junto con Zoe, la beba recién nacida– residen en Buenos Aires.

La ayuda de la comunidad de Ramírez movilizada, fue un gran soporte para una familia que debió afrontar gastos para reacomodar su vida en función de la necesidad de su hija. Por eso, la concreción del trasplante generó una gran alegría en toda la comunidad que siguió y ayudó, y que ahora aguarda que la salud de la niña mejore cada día.

“En estos días se comunicó mucha gente, no paro de contestar mensajes cada vez que puedo. Hemos tenido mucho aliento”, reconoció Juan, que tuvo que dejar de trabajar – durante su licencia le cortaron hasta la obra social, que luego se restituyó–.

“Son etapas difíciles, sabemos los riesgos de esta intervención, pero vemos el apoyo de la gente. Quienes son madres o padres entienden eso que te hace sentir algo especial, que te hace tomar una decisión por la familia”, situó el papá de Zaira.

Testimonio, campañas y colaboraciones

Peñas y rifas en General Ramírez sirvieron para solventar, en parte, los gastos de estadía y de vida de la familia junto a Zaira, que durante unos meses ni siquiera fue asistida por la obra social.

Al mismo tiempo, personalidades reconocidas, fundamentalmente del ambiente futbolístico, se sumaron a la campaña para colaborar con Zaira. Jugadores y exjugadores de Primera División de clubes como River Plate, Boca Juniors e Independiente se fotografiaron junto a Zaira.

Su testimonio también hizo crear conciencia y sumar donantes voluntarios. En Entre Ríos hay cuatro centros: en el Banco Único de Sangre de Gualeguaychú; en el Hospital Masvernat de Concordia; y en los hospitales San Roque y San Martín de Paraná. En el país funcionan 50.

 

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