Fútbol
Lunes 06 de Febrero de 2017

¿Y vos, de qué lado estás?

Si habla Diego Armando Maradona seguro hay tela para cortar. En la semana Edgardo Bauza, entrenador de la Selección Argentina de fútbol se reunió con Mauro Icardi, el atacante que rompe redes en el Inter de Italia, que a lo largo de su exitosa carrera tuvo una sola oportunidad con la escuadra mayor: jugó 10 minutos ante Uruguay en el Centenario. No tuvo mucha participación, pero su presencia en ese momento, año 2013, fue una buena noticia.

El motivo del encuentro entre el entrenador y el goleador está claro. El Patón debe tener planeado convocarlo al seleccionado nacional por su gran presente y seguramente debe haber consensuado con los referentes del plantel para tal movimiento.

Una vez que se supo del cónclave entre las partes, Diego criticó duramente a Bauza, y a Icardi también. "Si Bauza se reunió con Icardi debe ser un traidor igual que él", palabras más palabras menos, así disparó el 10. Sin piedad.

Todos saben en el mundo fútbol que el atacante no es convocado al seleccionado por lo que pasó en su vida personal allá por el año 2014 cuando se ventiló por todas partes los motivos de la separación entre Wanda Nara y Maximiliano López, y que lo tuvo como protagonista principal.

En muchos ámbitos de trabajo, sea el que sea, de esas situaciones hay miles y nadie es expulsado o deja de trabajar por ese motivo. Se es profesional y se sigue adelante. Los inconvenientes personales son personales y se solucionan en otro ámbito, no en el laboral. Eso sería lo ideal y lo que corresponde.

Por eso considero que Mauro Icardi debe ser citado al seleccionado porque como futbolista, que es su profesión, está haciendo méritos para estar. Un dato no menor es que lleva convertidos 80 goles en 164 partidos, de los cuales 73 tantos los anotó en una de las ligas más duras del mundo como la italiana. Además en 2015 fue el máximo artillero del certamen con 22 festejos. Después, lo que haya hecho fuera del fútbol no debería pesar para nada en la balanza de una citación y yo no soy quien para juzgar sus actos.

Con esto no quiero decir que lo que hizo está bien, pero para juzgarlo está su entorno y nadie más. Y sino, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.


Comentarios