A Fondo
Sábado 01 de Agosto de 2015

¿Y la transparencia tan mentada?


Marcelo Comas/De la Redacción de UNO
mcomas@uno.com.ar


Otra vez la sospecha se posó sobre el acto eleccionario de un sindicato entrerriano. Por primera vez, después de 25 años, en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) dos listas compitieron para renovar autoridades en el gremio que conduce Omar Duerto. Un hecho histórico que estuvo manchado por las anomalías que acaba de constatar el Ministerio de Trabajo de la Nación, haciendo lugar a las denuncias presentadas por la agrupación Juana Azurduy, el sector opositor que en los comicios llevó como principal candidata a Mariela Ponce. Concretamente, las irregularidades –según el dictamen de la cartera nacional- estuvieron en el recuento de 80 votos pertenecientes a las urnas volantes distribuidas en el interior de la provincia. Para la lista Verde y Blanca que lidera Ponce ese procedimiento dejó al descubierto algunos puntos oscuros, como la ausencia de fiscales opositores para el control de esas urnas y que las autoridades designadas para tal fin no hayan podido sufragar. Como resultado de todo lo expuesto el organismo nacional ordenó a la Junta Electoral de ATSA que disponga una nueva convocatoria a elecciones en un plazo de 15 días. ¿Cuándo se van a acabar estas prácticas desleales ? ¿Dónde está la transparencia tan reclamada por ambos sectores en la etapa previa a las elecciones? Vale en este punto una reflexión sobre la manera de conducir de muchos dirigentes gremiales y un aspecto que se repite en muchos casos: la perpetuidad en el cargo, un estilo puesto en práctica en los 90 por los más encumbrados referentes de los sindicatos en la Argentina.
Esta apreciación puede caberle perfectamente a Duerto, que si bien aceptó las reglas y abrió el juego para que luego de muchos años de espera dos listas compitan por la renovación en el gremio de la Sanidad, concentró durante 25 años buena parte del poder en lo que compete a la vida social, política e institucional de la ATSA. Solamente en 1991 un frente opositor se presentó para dirimir fuerzas en las urnas. Con este modus operandi ¿qué mensaje se busca transmitir a los afiliados y empleados del sector Salud, tan golpeados por las precarias condiciones con las que deben lidiar diariamente y que por lo general, pocas veces encuentran soluciones a sus demandas?

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