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Domingo 29 de Mayo de 2016

Vuelve a Paraná la ópera con la historia de Orfeo y Eurídice

La obra de Gluck se verá el jueves en el Teatro Municipal 3 de Febrero y será con entrada libre y gratuita. La producción estará a cargo de la Asociación Verdiana y se trata de un trabajo “con mucha pasión y a puro pulmón”

Lucila Tosolino/De la Redacción de UNO
ltosolino@uno.com.ar


Un cuento de amor y de muerte es el que viven Orfeo y Eurídice, quienes con su canto logran volver a reunirse a pesar de las furias y del fuego del infierno. Fue en Viena, capital de Austria, en 1762, cuando el compositor alemán Christoph Willibald Gluck estrenó una ópera sobre este mito y así transformó para siempre este género.

Así, Orfeo ed Eurídice (por su título original en italiano) pasó a la historia como una ópera particularmente significativa. Y quien lo siente de esta manera es el director de coros y orquestas  Miguel Otti Gómez. Él hace tiempo tiene una inquietud especial por este género musical y su pasión por Gluck es manifiesta. En abril de 2015 le llegó la propuesta para hacer esta obra y no dudó en aceptarla; es que después de tanto tiempo de verla, disfrutarla, ya sabía perfectamente lo que quería hacer. Y eso es precisamente lo que se verá este jueves 2 de junio a las 21 en el Teatro Municipal 3 de Febrero de Paraná con entrada libre y gratuita.

“Encuentro en Gluck un innovador, es un gran compositor y esta ópera es muy bella, me gusta mucho porque tiene giros musicales muy interesantes que junto al drama produce una reforma en el género y se convierte en el fundamento para la ópera clásica”, cuenta a UNO Gómez con una claridad casi didáctica, que es la misma que deja traslucir en sus ensayos. “Es una ópera seria, la temática obviamente es mitológica pero fue compuesta en una época donde estaba instaurado el final feliz, por lo que el argumento original de la tragedia es cambiado al final para terminar con un mensaje positivo por la convención de aquella época”, amplía el director.

Es sábado al mediodía, sobre Paraná cae una intermitente lluvia y hace frío, el termómetro marca unos 10º. Cuando muchos optarían por estar en la comodidad del hogar viendo una película y almorzando algún plato caliente, en el edificio de la Asociación Solidaria para la Tercera Edad El Recreo, ubicada en Alem 354, unas 25 personas, entre ellos solistas, coristas e instrumentistas, prestan atención a Gómez, quien desde un pequeño banco, guía a todos a través de una mirada, un gesto. El director general mueve sus brazos, como si llevara adelante una batuta. Los intérpretes responden casi automáticamente. Sucede que ellos ya saben reconocer una señal, una indicación apenas insinuada. Se trata de más de un año de formación y trabajo que los han vuelto permeables y dóciles decodificadores.

Tanto los instrumentistas, como los integrantes del Ensamble Vocal Cantus Firmus y los tres solistas que interpretan a los personajes principales de la ópera -por Orfeo, Eurídice y Amore- se entregan a las indicaciones del director general sin miedo. Todos se expresan con soltura y seguridad. Están listos para la obra que harán el jueves y que se trata de una de las primeras producciones líricas de este año en la ciudad.


La obra
Esta ópera de tres actos de Gluck, con libreto de Raniero di Calzabigi, está basada en el personaje de la mitología griega Orfeo. Según los relatos, cuando este tocaba su lira (instrumento de cuerda parecido a un arpa pero más pequeña) los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar sus almas. Fue así que enamoró a la bella Eurídice.

Cuando esta obra se estrenó en 1762, su idioma original fue el italiano. Después hubo una segunda versión en 1774 que fue en francés. En el primer acto, se ve un coro de ninfas y pastores que se unen a Orfeo alrededor de la tumba de su esposa Eurídice. Este, desesperado, llora la muerte de su amada y, ante sus lamentos, los dioses a través de Amore (Cupido en la mitología) le permiten descender al inframundo para rescatarla, pero con la única condición de no mirarla hasta estar bajo los rayos del sol.

En el segundo acto, cuando Orfeo desciende con su lira al inframundo para buscar su esposa, es recibido por las amenazantes Furias (mujeres de la venganza que perseguían a los culpables de ciertos crímenes) y Cerbero (guardián canino del inframundo, conocido por sus tres cabezas y una serpiente como cola) quienes en un principio se resisten a la presencia del esposo de Eurídice pero, con la música que este toca, los espíritus malignos se tranquilizan, bailan, y el perro-monstruo se duerme. Sin embargo, el hombre que descendió al infierno a buscar su amada aún no puede recuperarla por lo que implora poder llevarla con él a la Tierra.

De esta manera, en el tercer acto, Orfeo y Eurídice emprenden el camino de regreso al mundo de los vivos. Pero, en ese momento, él recuerda la condición impuesta por Amore de que no tiene que mirarla hasta estar bajo los rayos del sol. Por eso, el hombre suelta la mano de ella y rechaza mirarla, sin explicarle nada. La mujer no comprende su acción y lo reprocha, pero él debe sufrir en silencio. Eurídice toma esto como un signo de que él ya no la ama, y rechaza seguir adelante, concluyendo que la muerte sería preferible. Orfeo incumple la condición impuesta, girándose para mirar a Eurídice y nuevamente la pierde porque los rayos del sol no la bañaron por completo.
La ópera termina con un Orfeo desconsolado que llora lamentando la pérdida de su esposa y es así que decide suicidarse para unirse a Eurídice en el inframundo. Pero Amore, apiadado por su llanto, lo detiene y en recompensa por su amor constante resucita a Eurídice. Finalmente ambos enamorados regresan a su patria donde son recibidos entre el regocijo y la alegría de su gente.

La adaptación
Javier Jullier, integrante del Ensamble Vocal Cantus Firmus y quien colaboró en la puesta en escena y el tratamiento del libreto por sus estudios en Historia, Filosofía y Mitología, explica a UNO: “La historia de la obra no se alteró en nada, se harán los tres actos y respetamos tanto el vestuario de la época como la caracterización de los personajes”.

El joven cantor detalla que su rol en esta ópera fue crucial ya que trabajaron mucho desde lo simbólico. “Lo interesante de trabajar sobre la historia de Orfeo y Eurídice es que se trata de un mito que se ha interpretado y reelaborado en diversos contextos y épocas. Son muchas las fuentes de las que nos podemos valer en esta tarea como las resignificaciones que este mito sufrió a lo largo de los siglos”, apunta y continúa: “Hay que destacar que se trata de una obra que inició una transformación en el género. La llamada Reforma de Gluck, la cual comienza  con Orfeo ed Eurídice y consistió en dejar atrás los excesivos artificios que caracterizaban la estética del Barroco. Se propone una nueva forma de hacer ópera similar. El compositor alemán consideraba que la prioridad debe ser el drama, la realización escénica y teatral. El abandono de todo lo superfluo obedece tanto a este concepto como al estilo del Clasicismo, el cual ganaba terreno para la época de su estreno en 1762”.

“Como la obra me gusta tanto, la vamos a hacer igual.  Mi partes favoritas son la escena en el inframundo en el segundo acto. Además, los dúos entre Orfeo y Eurídice, el aria de ella y luego la de él son a mí gusto las partes más bellas y a su vez las que más trascendieron de la obra”, puntualiza el director general de esta ópera que se hará en el teatro municipal.

Los intérpretes
En esta presentación de Orfeo ed Eurídice ya se puede percibir una laudable interpretación junto a un positivo empeño de numerosos profesionales, que son artífices de varias premisas fundamentales referentes a la función de la música y el canto como elementos expresivos en equilibrio a la acción dramática.

La vestimenta y puesta en escena irán acorde al mito griego y junto al alto nivel musical de los solistas y el coro, se podrá palpar en el 3 de Febrero, un noble trabajo de preparación, indudablemente llevado a cabo sólo por amor y vocación a la lírica. “Hacemos todo a pulmón y con mucho esfuerzo. El trabajo es ad honoren y por pura pasión”, indica Jullier.

En esta  versión, Orfeo será el barítono Alejandro Däppen, de voz realmente poderosa, bien timbrada y de color parejo. Como Eurídice se desempeñará la soprano Florencia Burgardt, de llamativa soltura en la faz teatral y poseedora de un canto matizado y musical. Mientras que de Amore, estará la soprano Lucrecia Martínez, quien se suma por su aplomo y seguridad vocal.
Tamara Princic, a cargo de la puesta en escena, aportará el sabio criterio de la mesura y el equilibrio entre música y teatro. Ella logrará que nada perturbe el goce de un espectáculo musical que se valora en su justa medida cuando el oyente puede, como en este caso, escuchar y observar sin nada que interrumpa su placidez y distensión espiritual. El conjunto de músicos que tocará son siete y los integrantes del Ensamble  Vocal Cantus firmus son 22. Mientras que las bailarinas que le darán emoción al espectáculo son las estudiantes del Instituto Rita Riso.

Quien tendrá el honor de vestir a los intérpretes es Laly Mainardi, responsable de la Sastrería Teatral de la Municipalidad de Paraná, que funciona en el corazón del Centro Cultural Juan L. Ortiz. Además, Francisco Scotta, es quien lleva la tarea de preparador vocal y quien cuenta con un largo curriculum en el ámbito de la lírica como es el caso de Gómez. Éste último digirió obras de los italianos Pietro Mascagni, Giuseppe Verdi y Gaetano Donizetti, y del británico Henry Purcell.

Preparación y  expectativas
“El proyecto empezó en abril del año pasado y se trata del primer proyecto del Ensamble  Vocal Cantus firmus, que forma parte de la Asociación Verdiana. Con un ensayo semanal, a fines de 2015 logramos presentar esta obra de Gluck pero sin puesta en escena, baile, actuación y demás, sino en concierto”, explica Gómez y agrega que “para este año nos pusimos como desafío presentarla con la puesta en escena, incorporando la orquesta en la fosa, la actuación, el vestuario y el ballet. A eso llegamos ahora y es lo que se verá el próximo jueves”.

De esta manera, las 45 personas que integran el equipo que presentará la ópera del compositor alemán en el teatro municipal están en la etapa final. “Es una de las etapas más lindas, ya que comienzan los ensayos generales y es en donde se va viendo el todo de la obra, hasta hace un tiempo veníamos trabajando por separado, por un lado el coro, por otro los solistas, por otro los instrumentistas y por otro el ballet, pero ahora estamos con el ensamble de la obra, en la recta final para el día tan esperado”, asegura Otti Gómez, uno de los artífices de este proyecto al tiempo que detalla: “Tenemos una gran expectativa con esta ópera porque venimos trabajando hace mucho y creemos que logramos lo que queríamos. Se trata de un género poco usual en la ciudad, es uno de los más complejos, donde se combinan muchas artes como el teatro, la danza, la música, la plástica y también entra en juego la parte técnica que es el trabajo con las luces en el escenario y la confección de vestuario”.

En el mismo sentido,  Florencia Burgardt (soprano que interpreta a Eurídice) indica: “Las expectativas siempre son grandes porque lo que se pretende es llegar a transmitir la esencia de la obra, la pasión y la dedicación que cada uno de los que participamos ponemos en este proyecto y es por el amor que tenemos por la música. Queremos llegar al público, atraparlo con esta hermosa historia. Insisto en que la mayor expectativa es lograr transmitir un mensaje a la gente”.  

Quien adhiere a esta postura es  Lucrecia Martínez (soprano que interpreta a Amore): “Esperamos que sea del agrado del público. Nos gustaría romper un poco con el estigma de que ‘la ópera es para la gente grande’ y ese tipo de ideas que siempre andan dando vueltas. La mayoría de los que integramos el elenco somos gente joven, que amamos la música y es lo que hacemos todos los días de nuestra vida. Por eso espero que, con nuestra entrega, podamos hacerlo llegar a los demás”.

Consultadas sobre cómo prepararon sus personajes, tanto Martínez como Burgardt insisten en que hay que poner mucho esfuerzo y dedicación. “La preparación en primer lugar implica estudio individual de la música e interiorizarse sobre el personaje que uno interpreta. Tuve ensayos con una pianista para practicar las partes que canto sola y luego ensayos con Alejandro Däppen, quien hace de Orfeo, para estudiar los dúos que compartimos. A todo esto le tuve que sumar el canto en italiano y la parte actoral”, explica la joven cantante.

Mientras que la soprano que hace de Amore cuenta: “Todos estudiamos individualmente nuestro rol pero siempre se necesita una mano. Mi personaje lo empecé a preparar el año pasado. Recibí mucha ayuda de profesores de música y teatro para tratar el canto y la actuación”.

Por último, Mario Gastaldi, integrante del Ensamble Vocal Cantus Firmus, dialogó con UNO y se mostró confiado y optimista respecto al concierto del jueves: “Tenemos grandes expectativas por la presentación de esta ópera porque se trata de un proyecto inédito en nuestra región, en donde una organización cultural local, sin fines de lucro, tiene la dicha de concebir la presentación de una ópera completa, con la correspondiente puesta en escena, apoyada por un ensamble orquestal de propia gestación y además por coro que también es de su propia institución”.

La Asociación Verdiana
Es una asociación sin fines de lucro que funciona en Paraná desde 1962. Su actual presidente, Mario Anselmi, hijo de su fundador Lorenzo Anselmi, lleva adelante junto a un gran grupo de personas una intensa actividad cultural en la ciudad.
A principio de 2015, se creó la orquesta sinfónica Reynaldo Zemba, bautizada en honor al maestro fallecido, y también se formó el Ensamble Vocal Cantus Firmus. Ambas agrupaciones tienen como director general y artístico a  Miguel Otti Gómez.

Además, la Asociación Verdiana cuenta con el tradicional Coro Lírico Maestro Lorenzo Anselmi, que tiene como director y preparador vocal a Francisco Scotta.  

“Estamos en un momento  de plenas ideas innovadoras, en el que se juntaron en la Verdiana personas creativas y con  mucho entusiasmo para colaborar con las actividades que estamos programando para los años venideros”, cuenta Jullier al tiempo que indica que se propusieron presentar una ópera por año y también brindar numerosos conciertos.
El joven cantor que integra el Ensamble Vocal Cantus Firmus explica que la Asociación se “caracteriza por el intenso trabajo y por tener una agenda casi colmada de actividades y se debe a una dinámica dada por el esfuerzo sostenido desde hace años”. Además, Jullier explica que en Paraná, la Verdiana no es la única institución que se dedica al canto lírico: “Está la Escuela de Música, Danza y Teatro Profesor Constancio Carminio, en donde hay tres carreras: la tecnicatura, la licenciatura y el profesorado. Por eso es que hay que volver a darle el lugar a la ópera, el cual supo tener en décadas pasadas”.

Por último, el profesional que se encargó de contextualizar a sus compañeros sobre cuestiones mitológicas dijo que la mayoría de los integrantes que actúan en esta ópera son estudiantes y docentes de música. 

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