La Provincia
Domingo 21 de Febrero de 2016

Voces a favor de un museo sin precedentes en Chajarí

Descubriendo Entre Ríos. Prometen un centro educativo de excepción, con un camino de la historia continental que facilitará a los estudiantes la recuperación de saberes milenarios y la valoración de nuestras riquezas culturales

Tirso Fiorotto/De la Redacción de UNO
tfiorotto@uno.com.ar


El intendente de Chajarí, Pedro Galimberti, y el subsecretario de Cultura de la provincia, Eduardo Viana (también de esa ciudad), coincidieron con estudiosos de la región en el apoyo a un ambicioso proyecto cultural y educativo con sede en el nordeste entrerriano.

Esa confluencia podría convertir el actual museo etnográfico Ivy marä ey de Chajarí en un museo del humano de Abya yala (América), con la promesa de ampliar la mirada sobre la identidad regional y revertir la visión europeísta que ha prevalecido por siglos.

El centro sería complementario de los museos ya existentes, generalmente circunscriptos a los cien años de la inmigración, o a los 500 años de la invasión europea, de modo que la apertura a la complejidad de un mundo muchas veces ignorado o tergiversado es un alentador retorno a las fuentes.

Aunque en partidos políticos distintos, Viana y Galimberti se manifestaron a favor de la ampliación del espacio cultural que muestra en la actualidad algunas donaciones del profesor Juan José Rossi, y a hacerlo con otras colecciones guardadas por este conocido historiador radicado en Chajarí, autor de una veintena de obras sobre las culturas milenarias del continente.

Así lo comentó el propio Rossi en diálogo con UNO, y manifestó que “las buenas ondas” que ha recibido desde distintos sectores le generan expectativas. “Tienen disposición, están analizando vías posibles; después de conversar sobre los objetivos de este Museo hemos llegado a entendernos y los veo comprometidos, tengo confianza en que esto va a salir adelante”, reconoció.
Respaldo regional
La iniciativa cuenta con el apoyo de investigadores, docentes, periodistas, artistas de Paraná, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú, Concordia, Santa Fe y otras localidades de la región, que subrayaron la potencialidad de este centro de difusión.

Con el tiempo, podría incorporar soportes audiovisuales, ampliar su biblioteca, recibir a artistas y facilitar la historia en un recorrido ágil a miles de estudiantes y vecinos en general de la región, no sólo argentinos.

Rossi ofreció sus ricas colecciones, fruto de haber convivido años con comunidades antiguas de la región, y presentó un proyecto con 18 sectores, para un camino didáctico con los miles de años del humano en el continente, es decir, con exhibición de obras, pensamientos, geografías, luchas, incluidos los tiempos más recientes de la emancipación.

El autor propone una división didáctica de la historia del continente que respete y destaque la unidad y continuidad del proceso. Esa mirada facilita la comprensión de la historia, cuando tantos autores han mostrado las culturas del continente como separadas, en compartimentos estancos, sin advertir su línea de unidad en la vida comunitaria, la relación con la naturaleza, la visión complementaria, las tradiciones, la alimentación incluso con granos como el maíz, cultivados, cruzados por milenios, y compartidos.
El sendero
Para iniciar el periplo del museo del humano en el Abya yala, el investigador de 83 años propone instalar en la puerta de ingreso “un enorme y artístico cántaro Shipibo-conibo del Amazonas”.
En el sector 1, un gran planisferio que refleja la aparición del hombre en África y su dispersión por el planeta, el posterior ingreso del Homo sapiens a nuestro continente y su primera dispersión hasta Tierra del Fuego.

Sector 2: imágenes y datos arqueológicos de la lenta dispersión del Homo sapiens en el continente proveniente de África y Asia, indicando en un gran mapa de Abya yala los primeros sitios ocupados a lo largo de 20.000 años, hasta arribar, hace 11 o 12.000, a la hoy denominada “Tierra del Fuego” y Archipiélago.

Así lo expresa en su proyecto el profesor Juan José Rossi, autor de conocidas obras como La máscara de América, Los Wichí, Los Yámana, Los Charrúas, Los Guaraníes, Los Chané Chiriguano, Abya yala sojuzgada, Diseños nativos de la Argentina, entre otras.

Sector 3: línea de tiempo o proceso real del hombre en Abya yala a partir del ingreso por Bering: plano de Abya yala con ilustraciones representativas.
Grandes etapas
Sector 4: muestran gráfica y con textos de las grandes etapas del devenir humano aquí: etapa Lítica: va del ingreso del hombre durante el Pleistoceno (hace alrededor de 40.000 años antes del presente -AP)- al comienzo del Holoceno (11.000 AP.). Se muestran los primeros pasos del proceso histórico cultural del continente con hincapié en el del territorio argentino, con exhibición de piezas significativas, en especial fotos, gráficos didácticos y un mapa de enormes dimensiones con la línea del tiempo y división de las Etapas del proceso histórico continental.

Etapa arcaica (desde el Holoceno 11.000 AP a 5.000 AP, en que se empieza a dar el óptimum climaticum, destacándose las características vertebrales de esta Etapa, por ejemplo: el crecimiento demográfico, la aparición de la horticultura y agricultura (hace aproximadamente 8.000 años), el neolítico de la industria, domesticación de plantas y animales, etc.

Etapa formativa (de 5.000 a 2.500 AP) en la que el hombre experimenta un crecimiento demográfico significativo que lo lleva a perfeccionar los sistemas de producción y acopio, su organización social, la arquitectura, creación de una incipiente escritura ideográfica y simbólica: se destacan las primeras grandes construcciones y ciudades como Caral en los Andes de Sudamérica, Monte Albán entre los olmecas de Centro América, etc.

Etapa Clásica (de 2.500 a 1.000 AP): fundamentalmente con recursos gráficos, fotografías, mapas y reproducciones se muestra este gran fragmento de nuestra historia en el que por influencia de todo lo anterior surgen sistemas culturales de envergadura como el maya, zapoteca, teotihuacano, mixteca, moche, paracas, nazca, quechua, diaguita, etcétera.

Etapa posclásica (desde aproximadamente 1.000 años hasta el presente) surge con fuerza el crecimiento demográfico, organización social compleja, sistemas políticos estratificados y expansivos como el azteca, inca y otros. Se muestra el espectro cultural de todo el continente, en especial de la Argentina, hasta el arribo casual de barcos europeos. El fenómeno de la invasión, el genocidio y culturicidio provocado por ésta –dice Rossi-, la resistencia nativa, la imposición del sistema colonial extractivo, lenta aparición de nuevas culturas, emancipación política… hasta nuestros días.
Sin medias tintas
Sector 5: irrupción de Occidente Euroasiático en Abya yala: apropiación ilegítima y usufructo de los bienes comunes del continente.
Sector 6: situación etnográfica de la población nativa en el siglo XV. Habitantes, idiomas, espectro de las diferentes culturas.

Sector 7: despliegue en el continente de Estados, Instituciones, empresas e individuos de Europa con España a la cabeza. El ‘sistema colonial’ hasta las emancipaciones. Consecuencias para la realidad preexistente y futura.

Sector 8: pueblos del Litoral argentino-uruguayo. Sector 9: los guaraníes. Sector 10: los pueblos del Gran Chaco argentino. Sector 11: los Chané-Chiriguano del norte salteño. Sector 12: pueblos del Noroeste. Sector 13: Patagonia y Andes, Mapuche y Tehuelche. Sector 14: Tierra del Fuego y Archipiélago: Ona, Yámana y Alakaluf. Sector 15: nuestro presente y futuro.
Desde Bering
Tanto el intendente Galimberti como el subsecretario Viana expresaron su acuerdo con la expansión del actual museo etnográfico Ivy marä ey, y conversaron con Rossi sobre alternativas para su instalación. También acerca de la infraestructura y los espacios necesarios, con el fin de que las colecciones sea exhibidas y preservadas a la vez.

Explica Rossi: “El Nuevo Museo propone una mirada de nuestra historia continental que resulta distinta a la que hemos incorporado en la conciencia individual y colectiva tanto a través de las fuentes ‘clásicas’ de los siglos XV al XVIII (sobre todo las ‘Crónicas de la conquista’) como de ensayos de historia, textos escolares, símbolos continentales y nacionales, héroes y personajes que supuestamente representarían todo el acontecer y la profunda unidad del devenir de la humanidad milenaria de nuestro continente. En realidad el auténtico proceso de nuestra humanidad, que se inicia en Bering hace alrededor de 40 milenios, permanece saboteado o escondido, según el caso, a nuestros ojos y a nuestra valoración”.
Luz inigualable
Investigadores, historiadores, artistas, periodistas, docentes y ecologistas de la región enviaron al intendente Galimberti una carta de apoyo a la iniciativa.

“Sabemos que Chajarí debe su nombre a nuestros pueblos antiguos, y está en la intersección de los ríos Mocoretá y Uruguay, cuyos nombres también son voces antiguas de este suelo. En esa región se han hallado vestigios de presencia humana que superan los 12 mil años de antigüedad, de manera que ese ámbito podría mover nuestras conciencias para indagar en la filosofía de nuestra región”, se lee en un fragmento.

“Aquí el humano ha vivido en contacto con la naturaleza por milenios, ha cultivado el sentido de comunidad y diálogo horizontal con las especies que vemos como complementarias. Esa cosmovisión del litoral y del Abya yala, que se resume en un punto llamado Chajarí, ofrece una luz inigualable ante los tropiezos de la modernidad”.

“Estamos ante una crisis civilizatoria. Chajarí puede ayudarnos a todos a encender esa luz que habla de comunidad, armonía, humildad, serenidad, biodiversidad, encuentro de culturas y sintonía del humano con los habitantes del monte, junto al río”, dicen los manifestantes, que integran el centro de estudios Junta Abya yala.

Y siguen: “La humanidad ha menospreciado estos principios enraizados en el concepto de Pachamama. Nosotros tenemos hoy, señor intendente, la oportunidad de revertir esa decadencia a través del conocimiento de nuestras culturas, que son la fuente de nuestra vida. Sin contar la fuerte presencia de la historia reciente en nuestro imaginario, por la cercanía del lugar de nacimiento de José de San Martín o las obras de próceres inigualables como José Artigas, Andrés Guacurarí y otros, si no nos encerramos en localismos inconducentes”.

“El museo histórico etnográfico Ivi marä ey puede ser la semilla de una obra histórica para nuestros pueblos, un punto de encuentro inigualable. No dejemos pasar esta confluencia de causalidades que se dan en Chajarí”, expresan en la carta, en confluencia con la buena disposición de autoridades del municipio y la provincia.

Entre el medio centenar de firmantes por la iniciativa de Chajarí se encuentran el antropólogo Carlos Natalio Ceruti, investigador del Conicet; el escritor Mario Alarcón Muñiz, el historiador Juan Antonio Vilar, por nombrar algunos de los más conocidos estudiosos y amantes de la historia regional.





 

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