La Provincia
Jueves 02 de Julio de 2015

Vender carne a Estados Unidos es una revolución para el sector

Mientras la Sociedad Rural pone en duda el anuncio, el Gobierno celebra una apertura histórica

Luis Miguel Etchevehere, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), cree que hay que tener prudencia ante el anuncio del Gobierno sobre una apertura a frigoríficos para que puedan vender carne a los Estados Unidos, según fue habilitado por ese país. 

“Hay 60 días para que entidades norteamericanas protesten en contra de esto. Luego, se harán los estudios fitosanitarios. La otra mitad es saber si el gobierno argentino va a dejar exportar”, remarcó el dirigente . “Esto es ver para creer, hasta que no salga el primer embarque no hay que celebrar”, advirtió Etchevehere. “Hay 18.000 trabajadores de la carne en la calle, en los últimos años. Caímos del tercero al 14º lugar como exportador principal de carne”, enfatizó.

En contraposición, el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, consideró que la reapertura del mercado de Estados Unidos a las carnes argentinas “facilitará el reconocimiento de otros que recurren al mismo tipo de barreras para el ingreso de productos del país”. Casamiquela confirmó la reapertura del mercado de Estados Unidos al ingreso de carnes argentinas, tras 14 años de veda, lo que permitirá exportaciones por 280 millones de dólares y con tales precisiones despejó las dudas que planteó el entrerriano dirigente del campo. 

“Este es un tema determinante para el sector agropecuario argentino, ya que además del mercado de los Estados Unidos facilitará el reconocimiento de otros que recurren al mismo tipo de barreras para el ingreso de productos de nuestro país”, afirmó Casamiquela. 

Con esta medida, el titular de la cartera agraria consideró que “se recupera la capacidad de fortalecer el comercio exterior de productos agropecuarios argentinos y esto tiene que ver con la persistencia por parte del Gobierno durante todos estos años, por demostrar la capacidad local de seguir produciendo carne libre de aftosa”. 

El ministro de Agricultura recordó mediante un comunicado que desde que Estados Unidos dispuso la prohibición de compre a la Argentina, los equipos técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) trabajaron para demostrar la inocuidad del consumo de carne bovina de nuestro país. Según el comunicado publicado por la Agencia de Inspección de la Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura (APHIS/USDA, por sus siglas en inglés), el organismo estaría por modificar su regulación para permitir la importación de carne fresca, enfriada o congelada, desde Argentina y 14 estados de Brasil, bajo condiciones específicas de mitigación del riesgo de aftosa. 

La importación de carnes bovinas frescas de Argentina se encontraba prohibida por los Estados Unidos desde hace 14 años con el argumento de la aftosa, una enfermedad de la cual Argentina ha sido reconocida internacionalmente como país libre desde el año 2007. 

En efecto, esta autorización de las importaciones se hará efectiva cuando otra agencia del USDA, el Servicio de Inspección de la Inocuidad de los Alimentos (FSIS), restablezca la equivalencia entre las medidas utilizadas por Argentina y los Estados Unidos para garantizar la inocuidad de las carnes frescas exportadas.

Las exportaciones deberán cumplir requisitos establecidos de antemano a la reapertura de ese mercado y que incluye la evaluación de mataderos y frigoríficos por parte de representantes de las autoridades sanitarias de aquel país. 

El Ministerio de Agricultura informó que entre los principales aspectos a cumplir para la exportación se contempla que “la carne debe ser de animales nacidos, criados y faenados en esta región” como así también que “la fiebre aftosa no debe ser diagnosticada en la región por un período de 12 meses”. 

También se menciona como parte de los requisitos que “los animales deben recibir inspecciones veterinarias en vida y post mortem, con particular atención a cabeza y pezuñas y sin mostrar enfermedades vesiculares”. 

El ministro de Economía, Axel Kicillof, destacó que la reapertura es resultado “de una ardua pelea en el plano de las relaciones exteriores y en el de las relaciones técnicas agrícolas”.

La decisión del gobierno estadounidense se anticipó incluso a un fallo que en pocas semanas más podría dar a conocer la Organización Mundial de Comercio (OMC) a favor de Argentina, tras la queja presentada por el país por este tema hace dos años. 

Kicillof recordó que “después de que en el año 2001 se declarara que había aftosa, en el 2007 quedó establecido y clarificado que la Argentina es un país libre de esa enfermedad, de modo que a partir de ese momento Estados Unidos tendría que haber liberado completamente, sin ninguna restricción, el comercio de carne argentina en todas sus modalidades”. 

Estimó que la negativa norteamericana “produjo en estos últimos ocho años la pérdida de exportaciones por unos 1.600 millones de dólares, y si a eso se le agrega que se perdió acceso a los mercados de Canadá y México, incluidos en el Nafta, el tratado de libre comercio de EEUU con esos países, por alrededor de 432 millones, calculando la cuota de mercado que Argentina tenía prevista, la suma llega a más de 2.000 millones de dólares”. 

“Perdimos 2.000 millones de dólares de exportaciones debido a una medida injusta, técnicamente equivocada y económicamente proteccionista”, subrayó Kicillof. Por su parte, Casamiquela destacó que “tras 14 años de negociaciones, Estados Unidos reconoció el estatus de la Argentina como país libre de aftosa”, lo cual “significa que tiene la potencialidad de recuperar un mercado interesante para carnes de alta calidad” y evaluó que “actualmente más de 18 plantas frigoríficas argentinas están en condiciones de exportar” cortes de alta calidad hacia ese destino. 

Señaló que “en 2001 el Gobierno desconoció la presencia de aftosa y la ocultó”, y puntualizó que “eso trajo la suspensión de exportaciones de carne a Estados Unidos”. Timerman también destacó la importancia de la reapertura del mercado estadounidense para las carnes argentinas, que incluirá además a México y Canadá, que integran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y apuntó que la clausura de esos espacios se debió a “un mal manejo del Gobierno en 2001, con relación a la fiebre aftosa”. 

Sin la barrera de la fiebre aftosa

Si bien desde 2007 se reconoce que la Argentina es un país libre de aftosa, los mercados no se abrieron por el intenso lobby de las empresas de Estados Unidos, ante la oferta de países agropecuarios altamente competitivos. Timerman dijo que “entre 2007 y 2012 llevamos adelante negociaciones, y en 2012 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le ordenó a la Cancillería argentina, presentar un caso ante la Organización Mundial de Comercio, porque se trataba evidentemente de una medida proteccionista que afectaba los intereses de los productores de carne en la Argentina”. Los productores están vacunado contra aftosa en el país desde 1989 bajo un plan de inoculación que garantiza una eficiencia del 100%. 

“Esa medida que nosotros presentamos en 2007 finalizó en abril de este año con el fallo de la OMC, y a partir de ello Estados Unidos tuvo que limitar el proteccionismo con que defienden a su industria agropecuaria, y permitir que la Argentina compita libremente por el consumidor norteamericano que de esta manera se va a ver beneficiado con una carne de alta calidad y de muy buen precio”, explicó. 

Kicillof, en tanto, sostuvo que “se produjo un daño a los productores argentinos, pero también a los consumidores norteamericanos”, y que “la reapertura de un mercado del que no deberíamos haber estado afuera por ocho años, hoy es reconocido y subsanado a través de esta resolución”. 

Enfatizó también que el levantamiento se logró “en el marco de una defensa inquebrantable de nuestros derechos económicos a nivel internacional, como la que se llevó a cabo en la OMC”. 

 

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