La Provincia
Miércoles 02 de Diciembre de 2015

Vecinos piden solución a los inconvenientes generados por una obra inconclusa

Los trabajos de ensanchamiento iniciados en marzo en avenida Jorge Newbery están frenados. Para tapar pozos y garantizar el acceso a la ruta, colocaron broza en las banquinas, lo que genera inconvenientes en la circulación.

Vecinos de avenida Jorge Newbery, entre Soldado Aeronáutico Mario Luna y Soldado Héctor Bordón piden reparaciones en esa arteria. Aseguran que a principio de año la Municipalidad de Paraná inició el ensanche de la avenida ubicada en la zona este de la ciudad, pero las obras se frenaron y, como alternativa, los operarios arrojaron broza en ambas márgenes de la cinta asfáltica.
Además de los problemas respiratorios y alergias que genera el polvillo que constantemente se levanta y se filtra en las viviendas, los vecinos suman el planteo por el riesgo de accidentes de tránsito. Es que al ser una zona baja, con cada lluvia, la fuerza del agua desliza la broza hacia la mitad de la calle asfaltada y se forman montículos de gran tamaño.
En diálogo con UNO Liz Greene, una de las vecinas damnificadas, detalló la cantidad de veces que su madre se comunicó con el número de reclamo 147. “Le daban número de expedientes, le decían que hable con la Dirección de Vialidad Provincial. A su vez, desde esa Dirección les decían que no tenían nada que ver. Volvía a llamar al 147 y le decían que haga su planteo a la Defensoría del Pueblo. Al resto de los vecinos les pasó lo mismo", describió.
Así pasaron los meses y la situación se agravó. "El sábado una familia con chicos circulaba por el lugar, cuando por los montículos de broza el conductor perdió el control del vehículo, fue un susto nada más porque el hombre logró maniobrar y retomar el control del auto, pero hubiese podido ser una tragedia. Hemos presenciado varios accidentes de autos y uno de moto ”, contó la vecina.
Aunque las obras de ensanche abarcan la totalidad de la avenida, entre Soldado Aeronáutico Mario Luna y Soldado Héctor Bordón es donde está concentrada la mayor cantidad de viviendas.
Greene contó que los trabajos comenzaron en marzo. “Los operarios nos dijeron que eran por el ensanchamiento de la avenida. Rompieron las entradas de los autos y nos prometieron que para mayo la tarea estaría terminada. Nunca más aparecieron. Entonces los vecinos arreglaron sus frentes. En octubre, con la excusa de terminar la obra vinieron varios camiones municipales y tiraron varias camionadas de broza a los costados de la avenida. Les dijimos que las lluvias las arrastraría al medio de la calle, pero nos ignoraron. Con la última lluvia todos los cascotes terminaron formando montículos en medio de la calle. Entonces autos y camiones, que encima circulan a gran velocidad, se desvían a riesgo de producir accidentes”, describió. 
Vale destacar que no hay señalización, por lo que quienes no circulan con frecuencia por Newbery se encuentran con los montículos. Tampoco hay semáforos y la iluminación es escasa, lo que aumenta notablemente la posibilidad de que se produzcan accidentes de tránsito.
Lo que las familias reclaman es el ensanchamiento definitivo de avenida o, por lo menos, que se retire el enbrozado y se repare la arteria, hasta tanto la nueva gestión defina el término de la obra. 

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