El Mundo
Jueves 02 de Febrero de 2017

Vacaciones en Uruguay: ¿Es posible hacer turismo cannábico?

El gobierno uruguayo aclaró cómo es la normativa, por una confusión generada a partir de un artículo publicado en un medio argentino.

A partir de un artículo publicado por un medio argentino sobre catas y tours de marihuana que se realizan con turistas en Punta del Este en la estación radial del Estado, Radio Uruguay, el gobierno uruguayo aclaró que aplicará sanciones a los lugares que ofrezcan turismo cannábico en la zona balnearia en los casos en que se viole la ley que despenalizó la producción y venta de marihuana.


"La promoción de un tour de estas características está prohibido por la ley y sobre eso está trabajando el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) junto con otras instituciones para mantener un control y eventualmente aplicar las funciones sancionatorias", declaró el secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND), Diego Olivera.


Olivera recordó que esa práctica dirigida a turistas es ilegal y que expresamente se dejó afuera de la habilitación del gobierno anterior. Por eso, dijo que "preocupa" al gobierno que se realicen esas actividades y que quienes hayan incurrido en eso "serán sancionados".


En la colectividad cannábica se ha optado por prudencia para preservar el sistema oficial. El director del Museo del Cannabis de Montevideo (MCM), Eduardo Blasina, dijo que los que apoyan la apertura de producción y venta de marihuana tienen claro que no pueden comercializar al público no registrado. "Es clarísimo lo que dice la ley", afirmó.


En el museo no se puede comprar marihuana; el público puede ver las plantas y la forma de producción, y también los productos terminados. "En los salones cerrados no se puede fumar, pero en áreas al aire libre el que quiera puede hacerlo, pero nosotros no se lo proporcionamos", dijo Blasina.


Tres vías

La Ley N° 19.172 de diciembre de 2013 legalizó la producción de marihuana por tres vías: una de cultivo para consumo personal; otra de formación de clubes cannábicos de hasta 45 personas, cerrado a sus afiliados; y una de producción en lugar reservado para venta al público en comercios, solamente a uruguayos que se registren a esos efectos.

Las dos primeras comenzaron a desarrollarse, pero la tercera no ha podido implementarse pese a que hace tiempo está pronta la producción. La venta se iba a realizar a través de farmacias, pero solo unos pocos comercios se inscribieron para hacerlo.

El gobierno de Tabaré Vázquez, que lidera una fuerte batalla contra el cigarrillo, tampoco ha mostrado interés en acelerar ese proceso. Hoy eso está en duda y ya se habla de posibles juicios al Estado, porque las dos empresas que produjeron asumieron costos pero no cobran por el producto y no tienen miras de que eso se concrete.

Blasina, que integra una de las dos sociedades productoras, dijo que hay producción almacenada y que se sigue produciendo pero a menor ritmo. Las partes reconocen que no es fácil que se pueda concretar esa vía de venta.

El consumo de marihuana no estaba castigado penalmente en Uruguay, pero sí lo estaba la producción y comercialización, lo que determinaba que la policía podía detener a un fumador, con el argumento de ubicar la cadena productiva.

La ley habilitó los procesos e implicó una apertura de mercado. Igualmente, desde la vigencia de la ley se ha procesado a personas por tráfico de drogas, incluso marihuana, porque se trataba de comercio por fuera de la normativa.


Clubes y tours

"Hay dos niveles: si son clubes registrados que han desvirtuado su función, el IRCCA puede suspender la actividad, retirar la habilitación, o confiscar la plantación; y sobre clubes que no estén registrados ni habilitadas, lo que se hace es dar paso la Justicia", dijo el responsable de la Junta de Drogas.

En redes sociales aparecen varias promociones a "tours cannabicos". Algunos encuentran la forma de hacer socio por un día, lo que no está prohibido. Pero esos casos sólo se aplican para uruguayos, y no puede hacerse con turistas extranjeros.

También está el museo y anualmente se realiza una exposición sobre cannabis, con talleres sobre los diferentes usos. Las autoridades dicen que esas actividades están permitidas siempre y cuando no se venda marihuana ni se permita degustación alguna.

La actividad de los clubes cannábicos "está restringida exclusivamente a sus socios", los que pueden tener hasta 45 socios y "la principal función de los clubes es mantener un cultivo de hasta 99 plantas y ofrecer a sus asociados hasta un máximo de 480 gramos por año", dijo Olivera. Y subrayó que lo que se haga por fuera de eso, es ilegal.


Fuente: La Nación

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