Mundo
Sábado 07 de Febrero de 2015

Uruguay expulsó a un diplomático iraní luego de dos graves incidentes

El gobierno desmintió la medida, pero admitió que el hombre ya dejó el país y que había advertido a Irán por su sospechosa conducta. Fue visto en cercanías de la embajada israelí.

Uruguay expulsó a un alto diplomático iraní, sospechoso de haber puesto un artefacto explosivo sin detonador en cercanías de la embajada israelí en Montevideo. El funcionario abandonó Uruguay luego de un reclamo informal del gobierno uruguayo. Este ayer desmintió por escrito la versión de prensa de la expulsión, aunque en el mismo comunicado admitió que hubo una "conducta inadmisible" del diplomatico y que efectivamente dejó el país. El caso está vinculado a dos episodios contra la embajada de Israel, el primero en noviembre y el segundo y más grave en enero pasado.

El 8 de enero, en el complejo de oficinas de Montevideo donde hace poco se instaló la embajada de Israel, el denominado "World Trade Center", la Guardia Republicana uruguaya descubrió un paquete con un cordón explosivo, pero que carecía de detonador eficaz. El cuerpo especializado del ejército analizó las piezas encontradas y definió lo hallado como un "artefacto simulado. Tenía un elemento electrónico que simulaba un iniciador y había un trozo de cordón detonante, que es el explosivo", explicó el teniente coronel Alfredo Larramendi, jefe de la brigada de explosivos. El cordón explosivo medía cerca de 15 centímetros. Los expertos señalaron que al dispositivo le faltaba lo que se conoce como un "iniciador". "Puede causar daños; teniéndolo cerca puede arrancarle la mano a una persona, además de causar un gran estruendo", graficó Larramendi.

Pero no se trató del primer incidente en cercanías de la embajada israelí. El pasado 24 de noviembre, cuando la sede diplomática tenía otra sede, se detectó un maletín sospechoso dejado en las inmediaciones. No se hallaron explosivos en su interior. Pero las cámaras de vigilancia detectaron al diplomático iraní en las cercanías.

Hace dos semanas, luego del segundo incidente, se produjo la salida forzada del iraní. La información fue difundida ahora por el diario Haaretz, de Jerusalén, que calificó al expulsado como un "senior diplomat", es decir, de rango superior. La revelación puso en situación incómoda durante muchas horas al gobierno de José Mujica, que optó finalmente por desmentir la expulsión en un comunicado, pero a la vez admitió que el diplomático había sido advertido. Según dijeron al diario El Observador una fuente oficial y otra de la comunidad judía, el alto diplomático iraní fue visto el 8 de enero por gente del servicio de inteligencia de Israel (Mossad) de custodia en la embajada pocos minutos antes de que fuera detectado el aparato explosivo. A este dato clave se sumó a que ya había sido visto en el incidente del maletín del 24 de noviembre. Desde el punto de vista formal, el iraní no fue expulsado, pero "es real que en los hechos, por una gestión de la Cancillería, el funcionario abandonó el país" hace dos semanas, afirma El Observador. Luego del señalamiento del Mossad, la embajada de Israel le pidió al canciller uruguayo Luis Almagro que expulsara al diplomático. La cancillería aceptó, pero no efectuó el pedido formal. Se comunicó con la embajada de Irán en Montevideo y "ellos aceptaron sacarlo del país", reseña el diario. La presunta participación del diplomático en la colocación de la bomba tiene el grave antecedente del incidente del 24 de noviembre. Y esto sí lo reconoce el comunicado oficial, firmado por el canciller Luis Almagro. Luego de detallar ambos incidentes, el gobierno reconoce que en los videos del 24 de noviembre "se constató la presencia de un automóvil con matrícula diplomática perteneciente a un funcionario de la embajada de Irán. Por ese motivo, el 10 de diciembre se llamó en consulta al embajador de ese país en Uruguay". Almagro "le manifestó que la coincidencia de la presencia del funcionario iraní a unas decenas de metros del maletín no era afortunada y que resultaba inadmisible y obligaría a Uruguay a adoptar medidas aún más severas si se dieran circunstancias semejantes en el futuro". Estas se dieron el 8 de enero, con el segundo y más grave episodio en la nueva sede de la embajada israelí, aunque el gobierno uruguayo asegura que en este segundo caso no le consta la presencia del funcionario iraní en las cercanías, como afirman los israelíes.

El comunicado oficial llegó luego de más de 15 horas de llamativo silencio, y con el presidente José Mujica en completo mutismo, algo totalmente inusual en él. El comunicado afirma que Uruguay "no expulsó a funcionario diplomático alguno'', pero admite que el funcionario iraní señalado por la Cancillería por el episodio del 24 de noviembre abandonó el país, porque "ya había culminado su período de funciones en Uruguay", según explicó el propio embajador de Irán.

Dirigente de Podemos evadió impuestos

Podemos, el partido de izquierda radical que surgió en España contra el ajuste fiscal, admitió que su "número tres", Juan Carlos Monedero, regularizó una deuda que mantenía con el fisco español. El partido que reclama mayores impuestos sobre los ricos debió admitir que su dirigente evadió un aporte de cientos de miles de euros al fisco español.

El profesor universitario y cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, fue blanco de denuncias de la prensa, que publicó que había facturado 425.000 euros de forma irregular por "asesorar" a los gobiernos de izquierda de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Monedero abonó el pasado 29 de enero a la Agencia Tributaria 200.000 euros correspondientes al pago del impuesto a los ingresos por los más de 425.000 euros que recibió a fines de 2013 de esos países. Facturó esa cifra a través de su productora. De esta manera, según Podemos, Monedero ha regularizado su deuda fiscal "con arreglo a la interpretación más onerosa para él, para que no quede duda de su voluntad" de pagar. Pero el dirigente solicitará que 70.000 euros que ingresó en 2013 por el impuesto a las sociedades le sean devueltos. De los 200.000 euros, más de 170.000 corresponden al impuesto y el resto a un recargo por retraso. "La existencia de una declaración complementaria voluntaria implica por ley que no existe fraude fiscal", asegura Podemos. El jueves, Monedero se dirigió en un acto público al ministro de Hacienda. "Me quieres meter miedo, no te tengo miedo, tengo mis cuentas en regla", había desafiado.

Podemos dice que las informaciones publicadas sobre el tema responden al "único objetivo de sembrar dudas y sospechas" en torno a sus dirigentes, según el comunicado difundido por la formación. La vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, apuntó en rueda de prensa a que el "número tres" de Podemos no cumplió "con sus obligaciones tributarias. Si todos los españoles hicieran lo que hace Monedero, a ver cómo íbamos a pagar los servicios públicos, la Sanidad o la Educación", señaló.

El caso pone a la vista otro aspecto polémico de Podemos: su intensa relación con los gobiernos de la izquierda radicalizada de América latina. Los cuatro países que pagaron los 425.000 euros a Monedero están denunciados por perseguir a la oposición y anular o limitar la libertad de prensa y expresión.

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