La Provincia
Martes 14 de Abril de 2015

Una yegua muerta en el barrio privado en Los Arenales

El dueño del animal esperaba ayer que la fueran a buscar.

A Los Arenales se ingresa por calle Ayacucho que está compuesta por una rara mezcla de tierra, arcilla y arena. Ideal para una camioneta con tracción en las cuatro ruedas.


Igual se puede entrar en un auto común, despacito. Doblando por la calle que va hacia la derecha y después hacia la izquierda se llega al corazón del barrio. Ayer en una esquina había tres caballos alimentándose. Bien cuidados, con sus respectivos carros estacionados a un costado. En una de las intersecciones había una yegua muerta tirada en el piso, cerca del badén, a metros de un contenedor de residuos.


El fotógrafo tomó unas imágenes  porque el cuadro era dantesco. Al llegar al muro de la polémica apareció el dueño del animal, un muchacho joven, que estaba esperando que “la vengan a buscar”. 


Contó que le habían pegado un  tiro a su yegua pero que recién se murió después que la atendió el veterinario de la Policía.  


Los gurises del barrio estaban algo asustados y los vecinos más grandes tienen miedo por el desenlace. Se sabe que una muerte, a veces, se paga con otra vida. Todo esto ocurre a 200 metros del ingreso a “Amarras del Sol”, el barrio privado que ya tiene la conexión de gas natural. Un servicio más para los acaudalados vecinos que viven de espaldas al paredón y de frente al río.


También tienen seguridad privada, Internet a través de fibra óptica, cloacas y cuando esté todo terminado podrán amarrar sus embarcaciones al pie del hogar.


Quizás por eso no le prestan demasiada importancia al ingreso por tierra que tiene el complejo que hasta ayer estaba destruido. Quizás esté por llegar el asfalto.          

 

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